Italian Coffee Scheise
Indudable éxito de esta franquiciataria (sic) que ahora puede verse de forma similar a los oxxos: en gasolineras, zonas de turismo y plazas comerciales por pequeñas que sean. La pregunta es: ¿en qué cimenta su éxito? Es triste llegar a la conclusión de que su éxito lo debe simplemente al hecho de estar presente pues realmente su café es no otra cosa sino bazofia. Hacía mucho que no iba a un lugar de estos y hoy la curiosidad mató esa debilidad mía y fui a dar ahí para comprar un moka y un chocolate. El chocolate sabe no sé a qué demonios, pero sin duda no es chocolate. No me jacto de ser un catador de chocolates pero de otros negocios que hacen chocolates o de los chocolates que uno puede preparar en casa de esos en polvo del chavo pantera o de la monja de Morelia o el de la abuelita, se forma una capacidad para detectar la diferencia entre ellos, y aún con diferencias la mayoría son agradables al paladar, pero esta cosa que sirven en estas franquicias es simplemente desagradable. Del café lo único que puede salvarlo es la crema batida (pana o como le llamen). Luego entonces, este café se vuelve sólo una suerte de golosina, pues en cuanto acabas con esta crema y el caramelo que le ponen, bien puedes tirar el resto. Creo que lo único que alguna vez pedí ahí y creo que tiene más calidad es el expreso. Y por cierto, sus precios están de risa. Parece que quieren igualar los precios de Starbucks, que con todo son menos malos que aquellos.
Según he visto, un factor común de estos lugares es el de congregar gente a la que simplemente le gusta aplastarse ahí a perder un poco de tiempo mientras el café viene siendo un accesorio. Puedo deducir entonces también que lo que venden estas franquicias es la disponibilidad de espacio público para explayarse, simplemente hay que consumir sus chatarras. Sería brillante que la gente realmente buscara estos lugares por la calidad del café. Yo pedí café para llevar así que me llevé la peor parte, debí haberme sentado ahí para desquitar el precio. Por cierto ¿qué tal es el café de grano que venden ahí, si es que venden?
Yo seguiré haciendo café en casa o yendo a ese café pequeño de la plaza que atiende un agradable sexagenario con su esposa, que desde que lo está preparando el aroma invade exquisitamente el lugar, y ni qué decir del café de grano que vende, fresco y aromático. Habiendo probado un café o chocolate normal hecho así, sin ir más lejos, es como puede uno llegar a vomitar las porquerías (perdón, golosinas) del italian coffee.
Y a la pregunta de ¿para qué demonios regresaste? Respondería que tenía la esperanza de que la calidad entre franquicias cambiara, pero fiel a esas políticas de las franquicias, la porquería que venden es igual en todas ellas, es decir, son repetibles y reproducibles.
Any time is coffee time, thus don’t try to find it in any Italian coffee company facility.
Escuchando: Without you I'm Nothing - Placebo with David Bowie


