...pero abrí, y una sombra se echó a volar
En días de conocida relevancia es cuando se sabe en qué medida puede uno contar o dejar de contar con otros seres humanos con los que convivimos habitualmente, aquellos a quienes las circunstancias pusieron a nuestro lado, o ya bien una suerte de obligación ética que no pudieron pasar por alto.
Las omisiones ostentosas, los vacios imprudenciales, la ausencia rebuscada, la nada que colma espacios: alguna o todas ellas.
De niños, él solía despertarnos temprano con las mañanitas a todo volumen en estos días. Cuando adultos un símil de este detalle. La fuerza de la costumbre, el arraigo de lo consabido, lo que sea.
Hoy no llegó.
Algo se me ha ido este día.
Se aprende a vivir sin lo que nos hizo vivir alguna vez, supongo esa lógica darwiniana nos engrandece un poco.
Me siento un poco más adulto este día; más respeto por favor.


