Sabines y la Muerte I

Jaime Sabines
Porque de la muerte (como de lo posible) se habla demasiado, mas no por ello se sabe suficiente, compilo aquí algunos pocos poemas del gran Sabines en espera que su concepción de la muerte logre llegar a quienes lo lean por vez primera, y renueve afectos en quienes ya los conocían. Sirva el presente como introducción a los siguientes que serán presentados en blogs nuevos en las siguientes horas. Así sea.
En serio
Te digo en serio que la muerte no existe. De pronto lo descubres. Cuando el pedazo de carbón no es más madera quemada sino carbón a solas, lleno de sí mismo, con su propia vida; cuando la corteza del árbol o la hoja desprendida flota sobre el arroyo, y la piedra en el fondo junto a los caracoles crece mansamente; el agua llena de tantas cosas minúsculas, llena de luz, de música, de insectos destruidos, de zancudos cristianos caminando sobre su superficie; el agua que se bebe la sombra de los árboles; el ganado a su orilla, las quietas vacas en el viento, el viento quieto como una transparencia; toda la tarde, todo el concierto, la armonía, el deslumbrante misterio que estaba allí a tu alcance, tan sencillo y tan simple. Y tú dentro de todo, con todo en ti mismo. Te digo que sólo la vida existe.
Jaime Sabines
Escuchando: Chavela Vargas - Tata Dios

