Del Sueño a la Poesía

Chagall – Firebird
Fue por estas fechas que en el año de 1998 Silvio Rodríguez vino a México a dar conciertos en el Auditorio Nacional. Yo no sabía mucho de él. Asistí al concierto al aire libre que ofreció en la explanada del Monumento a la Revolución. El evento estaba programado a comenzar cerca de las nueve mas la explanada estaba repleta antes de las seis. ¡Qué poder de convocatoria! Ahí tuve oportunidad de escudriñar la idiosincrasia del público que asistía y corroboré el respeto y la fidelidad que Silvio atraía (y aún lo hace). Me dejé empalagar por el ambiente de júbilo y por la entrega fiel del público al artista.
Nada volvió a ser igual en mi vida.
Poco después de esa experiencia conocí a Rocío, mi esposa y pareja, una erudita versada en la discografía de Silvio desde tiempos inmemoriales. Me atrevo a asegurar que fue esta casi extrapolación de sucesos lo que marcó el inicio y consecución de esta relación vigente hasta hoy.
Hoy, recordé a Silvio, aquel señor trovador (responsable de todo, definitivamente)
Una de mis canciones favoritas:
Un mundo de contrahechos
se esparce en la cartulina,
bordado con punta fina
como los pelos del pecho.
País en que los deshechos
son amados todavía,
es la comarca sombría
donde la luz se perdona,
porque allí van las personas
del sueño a la poesía.
En un sofá diminuto
posa minúscula gente.
Unos sonríen al lente,
otros cuentan los minutos.
Bichejos de rostro enjuto
se asoman a celosías
y carroñeras arpías
prestan garras al retablo,
mientras hace redonda el diablo
del sueño a la poesía.
Un pavorreal se pasea
por un desván en penumbras
y a su paso, que deslumbra,
la oscuridad se voltea.
¿Qué transformó pluma en tea
de apariciones umbrías?
¿Qué pasión, qué melodía
tocó el corazón humano
para conducir la mano
del sueño a la poesía?
Saludos
Escuchando: Del Sueño a la Poesía - Silvio Rodríguez


