
Still Life with Chair-Caning Picasso
Noto en él indecisión. Quizás temor. Me recita canciones de Filio, Delgadillo, Zúñiga y otras así. Nada mal para sus 23. Se dice trovador y trata siempre de hacerse a la mar en Coyoacán, con incipiente barba, morral de piel al hombro y, por si las dudas, chamarra casual.
Dice que sabe que él (de quien le hablo) es un gran cantante, que tiene canciones “chidas” pero no se ha dado la oportunidad, quizás por tiempo, quizás por lugar. Que si tal vez haría falta que un cuate le dijera por donde empezar. No amigo, así no, le digo, uno se hace de sus hallazgos y puede que de vez en vez alguien más acuda. Dice que sí, pero queda con indecisión.
Hallo repetida la actitud en algunos más. Deduzco que quizás lo vean lejano, y se afiancen por ello a lo cercano, a lo próximo, para no errar, pues es también, muchas veces lo más común.
Indeciso, de forma semejante, fui con Zappa, por la misma razón: sabiéndolo lejano, me dejé naufragar, para después asirme de su música oasis que me hospedó en su Sol. No está por demás asomarse a lugares que crees lejanos, no sabes si en ellos hallarás cobijo suave, bebida y sustento para ser.
Indeciso sigue mi amigo, le presto cuando puedo una canción abrigo, que le cubra del frío mortal de la tierra, que ayude a su indecisión.
Te doy una canción como un disparo
como un libro, una palabra, una guerrilla,
como doy el amor.
Hoy le comparto Historia de las Sillas, que me gusta. Esta letra se suscribe a un espacio completo en tanto se hace acompañar de la melodía que forma la canción.
En el borde del camino hay una silla
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos desgastados son espejos
que le queman la garganta con el sol
y, a través de su cansancio, pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.
En la punta del amor viaja el amigo,
en la punta más aguda que hay que ver:
esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante;
es por eso que es madera y es metal;
es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de banderas y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta;
el que tenga compañía, soledad.
el que siga buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad.
Siempre vale la agonía de la prisa
aunque se llene de sillas la verdad.
Silvio Rodríguez
Excelente!!
Hoy tuve la fortuna de leer solo cosas buenas en Red-Latina. Hace tiempo que no daba gusto entrar a leer posts(sin afán de ofender) que hablen de cosas interesantes y sin ser pretenciosos.
un saludo.
Erika Molina.

Esto que escribo hoy pretende ser en exceso pretensioso.
De cuando la realidad se subyuga objetivamente a subjetividades varias.
Gracias y un saludo Erika.

Fe de erratas: Donde pretensioso debe decir pretencioso.

Has alimentado nuevamente mis oídos de una buena melodía, Silvio Rodríguez un icono mas en la trova muchas personas se preguntaran ¿quien es? viviendo en el error de conocer a Nicho Hinojosa como “ trovador “ y no saber que es un eco musical que traspase el sentir.
Que pases buena noche
