Filmes Franceses

Lisa Martino
Los filmes franceses, en general, mantienen casi siempre una constante de inverosimilitud creíble; o de incredulidad verosímil. Agregan siempre una parte de ese humor sarcástico, y también una muestra de desenfado sexual imitable. Son, por lo regular, filmes solemnes pero agradables, parecen querer cuidar, con todo, el temple del espectador; cuando la historia parece propicia para hacer caer al incauto espectador y sumirlo en él, acuden a esa distracción magnífica para hacer que uno no pierda la cabeza y objetividad al juzgar el argumento. Suele suceder, con otros filmes, en esos en los que nos sentimos absorbidos por la historia, en que, a propósito, a sabiendas de ello, el director arremete con todo para aprovecharse del impacto sabido de su secuencia de imágenes en movimiento: es ahí cuando uno fácilmente pierde objetividad y cae rendido, alabando al filme. Muchos filmes franceses actuales evitan esto. Poseen esa cualidad de hacer que con artilugios fotográficos, argumentales o musicales uno mantenga siempre la vertical, que se mantenga la objetividad del filme. A fin de cuentas se sujetan a argumentos demasiado verosímiles, demasiado reales, palpables, pero tratan de poner de manifiesto que ante todo, se trata de ficción, no de un documental de la “condition humaine” (Malreaux? oú est-tu?). Ergo, he perdido objetividad, esa que tanto han querido cuidar, y caigo por lo regular rendido ante sus filmes.
Sea.
Quand j’aurai tout compris, tout vécu d’ici-bas,
Quand je serai si vieille, que je ne voudrai plus de moi,
Quand la peau de ma vie sera creusée de routes,
Et de traces et de peines, et de rires et de doutes,
Alors je demanderai juste encore une minute…
Carla Bruni
Escuchando: Carla Bruni - La derniére minute


