Cuento de Hadas para dormir Cocodrilos

*Manos limpias, guerra sucia · Hernández*
La campaña por la presidencia por parte del pan en los medios de comunicación es casi idéntica a la que se hace con forwards (reenvíos) por correo electrónico. Parece existir una simbiosis casi perfecta entre sus estrategas de campaña y sus clientes-potencailessufragantes. Hacen alusiones catastróficas, fatalistas, apocalípticas (inherente a la fe católica por lo visto). ¿piensan realmente lo que dicen/escriben/muestran? Su último “show” ha sido lanzarse con calumnias contra una escritora muy notable (quizás lo ignoran, pero dejémoslos así) que, más allá de su preferencia política, ha pedido simplemente que se detengan las calumnias entre políticos. Ese parece ser el tipo de debate en el que piensa la gente: uno en que vean un espectáculo televisivo como el de las parejas que bailan, como el de los jóvenes intentando cantar, como el la casa de los grandes hermanos, o cualquiera que raye en el mismo nivel de exigencia por parte del televidente. Para eso quieren verlos ahí: un Celebrity Death Match mexicano. No esperan mesura, ideología, propuestas; quieren sangre, y el que se “raje” es “un maricón”, un sacatón. ¿Quién de los que coinciden con esta tendencia ha buscado por su cuenta propia datos e información de todos los involucrados? No vale la pena, ¿cierto? Mejor acudamos al show presentado por la tv para creernos en democracia y para fingir que esa maniobra realmente evidencia ganadores. Para muestra un botón azul: Fox en el debate del 2000. Según esto ganó en aquel entonces, pero la historia le ha cobrado caro vivir meramente de apariencia y ha perdido. Muy triste, realmente.
Aquí algunos datos fríos y que no vaticinan la explosión del planeta tierra y zonas aledañas, mejor dicho complementan los esgrimidos por esos grandes atletas de la palabra azul (texto de Carlos Fernández Vega, columnista de La Jornada):
Mientras el saldo de la deuda pública del Distrito Federal (con el Peje en la jefatura de gobierno) se incrementó 53.5 por ciento de diciembre de 2000 a igual mes de 2005, la deuda interna del gobierno foxista creció 120 por ciento en el mismo periodo.LA TRADUCCION DE lo anterior es simple: por cada peso de deuda que el gobierno del Peje contrató, la administración Fox sumó 2 pesos con 24 centavos, sólo de débito interno. Esta parte todavía no sale en la propaganda de ningún candidato “on-fire”.
HASTA AHORA, FELIPE Calderón sólo dice que “gracias al gobierno que encabezó López Obrador, cada familia debe en el Distrito Federal 23 mil pesos”. De entrada, nadie sabe de dónde salen esos 23 mil pesos por chilango, porque si el saldo de ese débito cerró 2005 en 44 mil 88 millones de pesos (datos de Hacienda) y según el conteo de población más reciente (INEGI 2005) el DF tiene una población de 8 millones 670 mil habitantes, entonces la deuda por cabeza es de 5 mil 85 pesos con 12 centavos, es decir, 78 por ciento menos de lo que “denuncia” Fecal.
PARA COMPARAR Y si continuamos con las cifras oficiales, el saldo de la deuda interna del gobierno foxista (esa que ha crecido 120 por ciento, porque falta 2006) cerró febrero pasado en un billón 215 mil 164 millones de pesos, contra 573 mil 788 millones del fin sexenal de Ernesto Zedillo. Así, por tal concepto, cada mexicano (de los 103.1 millones existentes según el referido conteo) debe 11 mil 798 pesos, una cifra 2.32 veces mayor a la del Distrito Federal.
NINGUNA DE LAS dos cifras y circunstancias es para presumir, porque somos los mexicanos quienes pagaremos hasta el último centavo (si alguna vez llega el feliz día) de esa deuda, pero si Felipe Calderón quiere hablar de débito, del creciente peso en las finanzas públicas, del exorbitante pago de intereses, de los cochupos ligados al asunto de la deuda, entonces tiene que abordar el tema en conjunto, y no fingir demencia con uno y golpear a otro.
ADEMAS, SI QUIERE advertir a la población sobre el riesgo que corren las obras públicas, que hable de asuntos concretos, porque el segundo piso del periférico (y el autor de estas líneas es uno de los damnificados, vialmente hablando, de tales obras) no se ha caído, mientras un fastuoso puente que en Chiapas inauguró el presidente Fox junto con su aplaudidor oficial, Pablo Salazar Mendiguchía, mordió el polvo unos cuantos días después de cortar el listón.
SI LAS CIFRAS anteriores no son suficientes, van otras sobre el mismo tema, las cuales, desde luego, el Felipillo ni siquiera ha rozado, tal vez porque no correspondan al Distrito Federal, aunque involucre a sus habitantes:
RESCATE BANCARIO: EL pasivo total del IPAB se ha incrementado cerca de 20 por ciento a lo largo de la administración Fox, al pasar de 650 mil 107 millones de pesos en diciembre de 2000 a 773 mil 146 millones (ya descontados los pagarés Fobaproa, los cuales, como la ley Televisa, se aprobaron sin cambiar una coma, y de los que tampoco ha dicho nada el candidato panista), es decir, un aumento superior a 123 mil millones de pesos. Por este concepto, cada mexicano debe alrededor de 7 mil 500 pesos, que deben sumarse a los 11 mil 798 de débito interno.
RESCATE CARRETERO: en agosto de 1997, el gobierno de Zedillo anunció que el erario se abría para “rescatar” a tres empresas privadas (ICA, Tribasa y GMD, consorcios que además fueron beneficiados por el Fobaproa), beneficiarias de las concesiones carreteras del salinismo. En su arranque, el programa (originalmente planeado para concluir en 2012, pero ampliado a 2034 por el gobierno foxista) involucró algo así como 20 mil millones de pesos. Al cierre de 2005, ese monto había crecido a poco más de 150 mil millones de pesos. Por este asunto, cada mexicano debe, hasta ahora, mil 455 pesos, un tema no incorporado a la propaganda calderonista.
FALTAN POR CITAR muchos “rescates”, “saneamientos” y demás eufemismos utilizados para no mencionar deuda pública, por ejemplo el azucarero, el de las aerolíneas, satélites, acereras, y tantos otros renglones de la actividad económica en las ganancias privadas se han garantizado con dinero público, algo que tampoco ha merecido la atención de ese muchacho monotemático que cada vez más seguido sale en la tele, sobre todo después del pasado 30 de marzo.
¿Y LA DEUDA de Pemex? ¿Y la de Comisión Federal de Electricidad? ¿Y los Pidiregas? ¿Y el endeudamiento del IPAB para pagar deuda? ¿Y todo lo demás?
DE ESO NADA, porque el gran problema nacional (de hecho el único, según la propaganda del panista) es la deuda del Distrito Federal.
No es descalificar por descalificar, es aceptar que todos los candidatos tienen virtudes y defectos y ninguno traerá el fin del mundo. ¿cuántos cuentos de hadas le pediste a tu papi que te leyera de niño(a)? Hay que ver la repercusión de ingenuidad que se ha desarrollado.
Escuchando: Pink Floyd - The dogs of war


