Me, You; never US.
*Me, You; never US.*

Desconocidos, amigos, novios, lo que siga, enemigos. Todo pasa muy rápido aunque estén de por medio muchos años.
Cada cual habla como le va en la feria, se diría. Afirmo que es la misma feria visitada por mayorías, sea que se divulgue o no. Bienaventurados quienes son excepción, quienes apenas van llegando al evento, o quienes visitan ferias menos drásticas
Amor se llama el juego
en el que un par de ciegos
juegan a hacerse daño
En mayor o en menor medida la esencia de la pareja clásica sigue un patrón más o menos constante; la expansión paulatina de los espacios del otro y la pérdida de los propios, oculta tras una máscara de “sana” apertura. Lo que en un inicio es un orgullo por lograr el interés del otro en asuntos propios, se convierte a la larga en una despertante lucha por recuperar los espacios compartidos-conquistados. En mayor, insisto, o en menor medida.
Y cada vez más tú,
y cada vez más yo,
sin rastro de nosotros.
Todo parece indicar que lo que garantiza la permanencia estable, es la sumisión o asimilación de las batallas perdidas. Nunca hay batalla aquí, en la que el ganador se asuma glorioso. Es extraño. Una batalla en pareja implica dos perdedores (ocasionalmente más), siempre, y nunca un ganador.
Siempre existen paliativos que remedien males de este tipo: algunos los llaman hobbies, pasatiempos. Existe siempre el paliativo radical que implica infringir leyes de hombres o celestiales cuando aplica, muy acudido mas nunca recomendado. Siempre será menester mantener incólume la imagen de pareja que se presenta a los demás, claro está.
Home, sweet home.
A mi me ha dado por el hobbie de escribir.
Salud.
Escuchando: Protège Moi - Placebo


