jueves 11 de septiembre, 2008 - 22:43
Tomar como referencia lo de las torres de nueva york para ponerme melancólico y lleno de recuerdos para postear: No
Hablar de la inteligencia de los participantes de este pequeño espacio en servidor puesto en red: No.
Tomarme tiempo para modificar la apariencia de este blog humilde y campirano: No.
Leer algunos posteos, opinar eufemísticamente y escuchar amarga e indefectiblemente los Washing Machine y Daydream Nation de Sonic Youth esta noche, Sí.
Scheise, was noch? Triunfo del nihilimso ahora.

Y por cierto, ya no sabe que hacer el chaparrito pelón de lentes para paliar lo que no ha hecho y mucho menos lo que ha malhecho (tremendo malhechor).

martes 09 de septiembre, 2008 - 22:21
1.- El DF se suma a la vanguardia en materia de pluralidad y derechos humanos, en un fortalecimiento de las virtudes del Estado laico con la legalización del Aborto (es decir, despenalización reglamentada), por sobre la sobada e hipócrita lucha por la vida de la iglesia. Esto además demuestra el grado de avance de los derechos de la mujer en el DF, y da muestra de lo que pasará en el país paulatinamente. Muy bien
2.- Por desgracia retrocedemos con el programita de Alianza por la Calidad de la Educación, el cual es uno más de los planecitos de estos gobiernitos pseudoneolibertinales, así como el programa fracaso educativo de Fox, o como el ridículo Seguro Popular (versión full, o versión light para recién nacidos). La escuela pública sin apoyo, y ahora además, se da un trato de facilitador al profesor, se abren las plazas al mejor postor. ¿Cuántas escuelas públicas abiertas (creadas) recuerdan ustedes en su comunidad en los últimos 8 años? Y terrible todavía aún más es quien liderea (tras bambalinas) a su sindicato. Muy mal.

3.- Aumentos semanales de Gasolina de 5 centavos a Diesel, 4 a Premium y 3 a Magna. Es la teoría del libre mercado, dicen desde el gobierno, no más subsidios. ¿Cuantas veces hemos escuchado eso? Ahora se tienen excedentes por aumentos en el precio del petroleo a nivel mundial y excedentes por aumento de precio de gasolina. El paraíso petrolero que está extinguiéndose en un país que está lejos de prepararse para este colapso energético. El estado tiene la obligación de proteger la economía mediante el uso de subsidios, ese es su trabajo, inteligentemente y con bases jurídicas determinar donde aplicarlos, por cuánto tiempo, y en qué medida. Es fácil decir que se deja todo al libre mercado: hasta servidores públicos mouriñean haciendo negocios a la par de su función, claro, es libre mercado, ¿qué no?. Mucho muy mal.
Por eso mi tirada es entrar a trabajar a Wal-Mart para que me sienta como en las épocas de tiendas de raya: jornadas largas amainadas por un pago con vales del mismo establecimiento que me puede vender todo lo que necesito y hasta tiene banco (claro, de esos bancos regalito a quienes apoyaron a Calderón: soriana, coppel, wal-mart, azteca...hasta los oxxos tendrán su banco de uno). Además ahora Wal-Mart tiene como vendedor y voceador a FELIPITO DE JESÚS CALDERÓN HINOJOSA (y familia). Vaya promotor, Wal-Mart no se anda con rodeos.
Y todos esos mexicanos (bueno, la "mayoría") felices en el 2006 cuando les doraron la píldora, y les regalaron espejitos.
Repito la única buena:
1.- El DF se suma a la vanguardia en materia de pluralidad y derechos humanos, en un fortalecimiento de las virtudes del Estado laico con la legalización del Aborto (es decir, despenalización reglamentada), por sobre la sobada e hipócrita lucha por la vida de la iglesia. Esto además demuestra el grado de avance de los derechos de la mujer en el DF, y da muestra de lo que pasará en el país paulatinamente. Muy bien
Je m'en fou, a plus!
sábado 06 de septiembre, 2008 - 22:08
Me retomo en sabado introrretrospectivo:
Decimos que hacemos, decimos que queremos, decimos que somos, decimos que vamos, decimos que necesitamos, decimos, decimos, decimos.
Somos una máquina de dichos, envolvemos el entorno en palabras, especulamos el tiempo con dichos. Detrás de cada palabra existe, por lo regular, una caja fuerte de combinación desconocida. Empleamos el verbo sin certificados de seguridad. Ahí van las palabras, revoloteando en aires poco densos, se escabullen cual dardos de veracidad, enmascaradas en velo de verosimilitud. Y al final, detrás del telón, cuando acaba la función se es lo de siempre, se sabe uno sin palabras y sin ellas creemos que dejamos de ser, suponemos que sola la palabra invocada -acústica- es la que vale, por la que somos, y relegamos a un fondo opaco nuestro verbo intrínseco. ¿Cuántos de nuestros diálogos diarios son mera ilación inercial de otros más, nacidos desde tiempos remotos? ¿Quiénes pretenden en cada frase escabullirse de imitaciones?
La lengua es la misma, las palabras también; los enunciados, en cambio, otorgan una posibilidad de emanciparse a la rutina, ofrecen a quien los emite, y por ellos supone que “es”, la posibilidad de crear, de formar, de innovar. Cobijados en rutina no advertimos que renunciar a esta oportunidad de creación nos delega a un plano de actuación meramente mecánico. El verbo nos hace ante los demás, es cierto, como también lo hacen algunos actos, y no siempre existe una relación directa con lo que realmente se es; sin embargo, lograr formar y crear en verbo lo que uno es, con honestidad, es invaluable; supone un grado de aceptación que deja de lado la sorpresa del hallazgo pues se ha sublimado esta condición a un nivel de confirmación mediante el uso del verbo.
Normalmente, se es lo que uno dice ser, y sin embargo existen quienes dicen porque son (uno de esos aspiro ser).
- 2 de Febrero de 2007 -
lunes 01 de septiembre, 2008 - 21:57
Y pensar que hay gente que toma como referencia y rinde reverencia a pedro ferriz de con... ¿él marchó con velita?

Por algo se alejaron de él Javier Solórzano y Carmen Aristegui.
jueves 28 de agosto, 2008 - 21:46
¿Es que sólo la fe es culpable de las aberraciones de gobiernos religiosos?
Es verdad que la iglesia católica ha sido sustento imprescindible de casi cualquier forma de gobierno en occidente, y que ésta está hecha por simples humanos y por ende recae sobre la misma una “inhumana” cantidad de aberraciones y contradicciones. Los mismos errores de diseño se encuentran en otras religiones. Todas las religiones son, a fin de cuentas, un mismo prototipo con diferentes presentaciones; todas hallan su razón de existir por los seres humanos ávidos de “fe”; son estas, a fin de cuentas, el destino de los desatinos y esperanzas de la necesidad de trascendencia del ser humano, la cura de sus miedos, el motor que hace soportable la levedad del existencialismo crudo diario al que están expuestos.
Quizás se esté invirtiendo demasiada palabra tratando de indagar y justificar toda esa ralea de malos entendidos que la “fe” hará entendibles, y es entrar siempre en juego de contraposiciones, es decir, en mera dialéctica a ras de suelo. Creo que un hilo conductor hace que todas estas disoluciones tengan coherencia: la ética. Antes que la fe profesada por cualquier ente humano, estará detrás de él, conduciendo sus decisiones morales e inmorales, la ética. Que se encuentre a curas pederastas, islámicos kamikazes, judios sin escrúpulos, ateos vendepatrias, es consecuencia, no solamente de la ejecución de una fe intolerante, sino de una falta total de ética, de un atentado contra las reglas básicas de juego que operan en eso que llamamos “sociedad” y que nos hacen mejores “seres humanos”.
En mi opinión, que tengamos una sociedad gobernada por una elite inescrupulosa no tiene solo que ver con la profesión de fe, pues según nos ha demostrado la experiencia, ésta es sólo una herramienta para allegarse de simpatizantes, es la llave que abre las puertas del paraíso electoral; tiene que ver más con la corrupción del Ser Humano en un nivel que precede al nivel religioso. Es darse cuenta que el hambre de poder combinado con la adopción de dogmas engendra sólo una devastación en el comportamiento humano.
Las religiones tienen como fin llevarte a la “salvación” y tu comportamiento en esta vida es sólo un vehículo, un sacrificio, y por ende se le resta importancia a la grandeza de existir aquí y ahora. Apreciar el Ser Humano que cada uno somos per se, sin tolerarlo por ser sólo una especie de sala de espera para el prometido paraíso, es darle a este aposento corporal y etéreo del Ser, el valor que realmente merece, reconocérsele toda su capacidad de ejecución y habilidad de adaptabilidad, es decir, su grandeza.
Y tengo también mi neceser repleto reclamos por todas las injusticias cínicas y por todos los absurdos que la clase gobernante de este país ejecuta con magistral inhumanidad. Después de un sondeo en las personas que me rodean en este apacible y campirano ambiente queretano detecto una evidente regresión en la euforia y algarabía que se vivía hace dos años, después de haber “tachado” su fe a esa iglesia blanquiazul que vendió muy bien su paraíso prometido, y al igual que la iglesia católica, está haciendo ahora que pululen sacrificios y martirios, aún a aquellos que no comulgan con su dogma caduco ni esperan paraísos excluyentes.
martes 26 de agosto, 2008 - 22:26
“Oy me siento re chipokles, como que lo sé todo, como que veo que toda esta jente es rependeja, no entienden las cosas ovias de la vida, al menos no komo lo se yo, que soy bien inteligentioso, veo todo claro (komo mi forma de exkribir). Llo veo clarititititos los errrores de los demás vrutos, ingnorantez que se dejan engañar retefacil por el sistema, pus ke les pasa, no ven ke los están enganiando, pero para eso estoi aki, para debelar todita le verdad, ai nomás. Lla saben aki stoy pa todos, vola de yndios patarrajadas . llo soi la lus”
¿Imaginaos que así escribiera? Sería tan popular como el futbol.
Mejor regreso a los acordes de John Coltrane, Thelonious Monk, Ron Carter; me la paso bien esta noche con música agradable.
Sigo
lunes 25 de agosto, 2008 - 22:35
Es verdad que entre naciones la clase política y la cúpula empresarial (a menudo son los mismos) son quienes determinan el rumbo de una nación, amén de la decisión democrática resultado de sus comicios. Es decir, que casi nunca la voluntad de los muchos es llevada a cabo cabalmente por los pocos. Y en esa realidad de los muchos es donde se pueden diferenciar las idiosincrasias entre pueblos (naciones, regiones). A este respecto hallé algo interesante en Alemania: una obsesión por el orden.

Se dice que quizás Japón comparta este comportamiento colectivo. Esta obsesión por el orden los lleva a ser en extremo precavidos, a arriesgar poco. Allá, alguien que se decide por una vocación, tal como en Japón, es casi imposible que halle empleo en una vocación aunque sea un poco diferente, a menos que decida reiniciar su último periodo escolar. Los infantes deben estar ya matriculados en la escuela que los ha de esperar años más tarde. Las interminables señales de tránsito y su correcto seguimiento; el interminable examen teórico-práctico para recibir una licencia de manejo. Todo este orden obseso trae desde luego consecuencias positivas en la colectividad: existe un poder supremo de la confiabilidad de la gente y su honestidad (y existen innumerables excepciones que sólo confirman esta regla). Este rasgo del orden excesivo puede verse en el ciego pago de los impuestos: impuestos al empleo, al número de televisores, al número de mascotas, al número de vehículos. Se estima que casi un 40% de los ingresos se van en impuestos, mismos que son pagados con un orgullo unánime según su perspectiva: Alemania ha renacido y es consecuencia del trabajo de todos; Alemania está sacando a flote a la comunidad europea aportando fuertes sumas al financiamiento de los nuevos países miembros y con mayores deficiencias económicas.
Pero algo nos deja ver que no todo puede ser tan rosa: una vez más, como en la segunda guerra mundial, este país carece de gente joven, por tanto la ecuación piramidal de sus pensiones está yendo a una crisis segura donde cada vez la inmigración de rusos, polacos, checos, turcos, serbios absorbe todos los beneficios sociales que se otorgan a todo ciudadano alemán. No contaban con la evolución en el comportamiento humano, no se vaticinaba esta emancipación del hedonismo por sobre la necesidad de crecer demográficamente, nadie puede obligar a los alemanes a multiplicarse porque sí, aunque se les den tantas facilidades para las fases de embarazo y primeros años de infancia ¿qué falló? Sin duda es sólo la expansión del principio de incertidumbre, esa entropía feroz, la poca previsión de nuestra siempre cambiante idiosincrasia. Entre la aún diferenciación de alemanes del este y oeste me vi empujado a seguir este orden temporalmente. Una señora alemana me decía que para ellos México es su paraíso porque no todo es tan cuadrado y creen que aquí la gente realmente “vive”. Sin duda vivimos con más incertidumbre que ellos pero esto no siempre es tan benéfico y se debería mediar entre su obseso orden y planificación en una vida sobria, y nuestro desenvuelto modo de llevar el orden a conveniencia.
Y por cierto, el agridulce Currywurst no me gustó, aunque sea muy famoso.
sábado 23 de agosto, 2008 - 12:44
Durante los últimos años he logrado, con cierto grado de éxito, alejarme de toda justa deportiva narrada en televisión por alguna de las televisoras que dan forma al duopolio que comete el crimen de no permitir mejores opciones ser transmitidas en este gigante país. En las últimas dos semanas, sin embargo, me he acercado a los bien famosos juegos olímpicos y me he visto en la necesidad de prescindir del audio. No tenía idea de que ese fervor que la mayor parte de esos comentaristas pone en deportes habituales como el futbol o el box vendría a ser puesto en las justas olímpicas. Qué desagradable escuchar a esos señores decir tantas tonterías por minuto y a todo pulmón.

Acepto que los juegos son, además de una demostración del poder físico del ser humano (dopado o no), un espectáculo, pero las narraciones de muchos de estos señores los reducen a un mero aplaudido acto circense. Compadezco por tanto a toda esa gente fiel a los deportes que semanalmente tiene que chutarse tanta narración sobreactuada y colmada de opiniones personales de gente poco versada. El colmo fue cuando llegué a escuchar a un narrador deportivo imitando ese estilo vomitivo de un gordito que ahora trabaja en espn y vende un ringtone con su deleznable voz. Haré bien en volver a mi ostracismo, a mi apacible lugar alejado de todas estas verborreas quasideportivas.
Y bien por nuestros medallistas, lástima del acaparamiento morboso que de ellos hacen las televisoras ranflas de nuestra suave patria.
jueves 17 de julio, 2008 - 00:27
... entonces me pongo de malas, volteo las páginas web, aplasto cuatro virus que rondan la pantalla, ella me mira y me doy cuenta de que ha dejado de amarme como siempre, pero sé bien que mañana todo volverá a la normalidad. Abro el ymipollo ahora que quiero perder un poco de tiempo ¿y qué hallo? Los mismos posteos con los mismos comentarios; parece que en este lugar sólo cambia la fecha. Frases comunes y desgastadas de tanto ser transcritas... justo como estas líneas. ¿Por qué la gente (esta gente en específico) practica con tanta naturalidad la autocomplacencia colectiva? Inclúyome hoy en esta élite hedonista, mientras ejerzo mi poder de inclusión al oprimir la llave-schlussel-key, cle: "publicar entrada": soy porque aparezco.
miércoles 11 de junio, 2008 - 23:34
¿Qué pasa con toda esa gente que vive amargamente esa sentencia “todo tiempo pasado fue mejor”? ¿Será verdad que entre más tiene uno alguien más insatisfecho está? Y con “más” me refiero a experiencias, momentos vividos y desvividos. En este espacio cibernético concurre mucha gente joven, es claro por el tipo de información que anexan a sus posteos. Realmente me parece curioso que a menudo se lean textos de gente que recurre a la nostalgia de forma tan trágica, me hace pensar que su actual autobalance de felicidad no es tan bueno que pueda hacer llevadera la melancolía y nostalgia que todos llevamos inherentemente, y estas parecen entonces ser una carga para ellos. ¿La insoportable no levedad del presente, la sobreestimación del tiempo? ¿qué diablos pasa? Se supone que mientras crece uno todas las experiencias gozan de privilegio de novedad y es por eso que se nos quedan tan “presentes”… ¡eureka! He ahí: no aceptamos que dejen de ser presente cuando el presente real deja de otorgarnos más novedades; entonces ¿qué nos impide allegarnos de novedades para no caer en este circulito vicioso?
martes 10 de junio, 2008 - 16:00
Así es, fuera del barrio hay más barrios, y los murmullos que la cuadrilla silenciadora de uno acallan, se ventilarán fuera de ahí sin más ni más. Lo que en un país es escondido disciplinada e inescrupulosamente por un gobierno en colaboración con medios de comunicación, será siempre visto con cierta lástima desde otros lugares. Sin embargo, la democratización de los medios actual deja poco escapar, y se vuelve cada vez más difícil tapar el sol con una “sana” reforma energética.
Hace poco circulaba en televisión un comercial donde el actor gordito casi-simpático de telmex (oh negación-de-dios, ¿por qué “word” intenta cambiar la “t” minúscula a mayúscula en la palabra “telmex”?) exponía la grandeza de esa empresa (des-estatalizada y monopolizada por el casi irlandés Salinas –no Rocha- De Gortari) por llegar a regiones casi inhóspitas del país (según por puro altruismo) y conminaba a las demás empresas telefónicas a no “rajarse” y entrarle de igual forma a los catorrazos. Ese grado de cinismo slimiano es el que se construye desde el gobierno mediocre cuando se deja al “libre mercado” ser (para unos cuantos). Sobran ejemplos (bancarios) de dichas prácticas escalofriantes de ostentación de un capitalismo voraz; ahora se pretende llevar esto a la esfera de negocios petroleros. No hay más, it’s all about business, dear amigo, just get away from here, don’t bother us and you’ll never ever be pissed off. El laissez faire está más vivo que nunca, monsieur et mademoiselle, solo que hay quien lleva la batuta de qué se deja y qué no se deja laissezfairear.
Hay verdades que no hace falta que sean comunicadas por esas rameras mediáticas al servicio del estado para que sean de dominio público, no están haciendo imbécil a nadie; están, mejor dicho, haciendo acto de cinismo ante un pueblo -mi pueblo, nuestro pueblo, vuestro pueblo- que ha dado siempre muestras católicas de poner las otras 3 mejillas al ofensor. El juego entonces es: hago como que te digo la verdad, sabes que te miento, haces como que te crees que intento convencerte de que no te miento; y si ya sabes cómo actúo entonces nunca te he mentido: juego de semi-verdades en un entorno pluscuamchantajista, diría ese imbécil auto-apodado “ixca”.
Esta noticia entre otras es “ciertamente coadyuvante en una yuxtaposición de evidencias a los que nuestro Estado de Derecho dictamina que no ha lugar”. Amén:
http://www.telemundo52.com/video/9804422/detail.html (video que me compartió ese apreciado y siniestro trovador nada errante llamado Rubén: que somos a la zurda más que diestros, entre tantos congresos de los desunidos)
PD: hace poco en una comida entre colaboradores se destiló acompasadamente el tema de los famositos periodistas que en televisa hacen una mesa de debate. Medio encanijado les decía que ese supuesto debate no era otra cosa que un espectáculo más en ese medio de desinformación y específicamente en esa televisora patiño del gobierno, a lo que se me dijo seriamente que muy por el contrario, ese tipo de debates “informaban” a la gente sobre su “realidad política”. No dudo que ilustren a mucha gente que acaba de entrar en uso de razón (infantes en general) pero nuevamente metí mi cuchara, tenedor, cuchillo y apuñalé diciendo que no, que no y que no (terco como siempre) que eso era simple espectáculo (como la lucha libre, el pambol y los aberrantes reality shows) y que sólo se debatían, evidentemente, temas a-modo e inofensivos y que para realmente empaparse más de política y realidad había que recurrir a medios más diversos, objetivos y plurales de información. Ante las miradas suaves de compasión entendí que de mi boca sólo se escupían herejías, y dócil como soy agarre mi taquito de pastor con guacamole y le di una rencorosa mordida mientras miraba con esperanza mi lata roja de agua negra del imperalismo yankee, y al mismo tiempo recordaba a aquel alemán que me sugirió votar por el PAN en el 2006 pues si no ganaban estos, la Bombardier Aerospace México agarraba sus maquinitas, hacían sus maletas y se iba del país, sí señor, cómo de que no, “miénteme pero no me dejes”.

jueves 29 de mayo, 2008 - 23:46
Erase una vez en Fecalandia:

Ixca
Básicamente lucho por sobrevivir