¿Por qué soy tan sabio?
1- Derribar ídolos así llamo yo a los ideales es mi deber principal.2- Buscar todo lo que es extraño y problemático en la existencia, todo lo que hasta hoy fue condenado por la moral. De una larga experiencia, que me ha dado semejante peregrinación entre las cosas prohibidas, he aprendido a mirar las causas por las que ahora se ha moralizado e idealizado de modo harto distinto a cuanto sería de desear.- El error (la creencia en el ideal) no es ceguera, el error es pereza.- Hasta ahora la verdad ha sido sistemáticamente prohibida.
3- El decadente siempre elige los remedios más nocivos para él.- Un hombre bien conformado agrada a nuestros sentidos; está tallado en una madera a la vez dura y perfumada. Le place solo aquello que le favorece: su placer, su voluntad cesan cuando ha rebasado la medida de la utilidad. Adivina remedios contra lo que le perjudica, disfruta en provecho suyo de los casos nocivos; lo que no le hace morir le fortalece. (...) No cree ni en la desgracia, ni en la culpa; esta bien consigo y con los demás; sabe olvidar; es bastante fuerte para que todo deba realizarse con la mayor ventaja para él.4- Yo he estado siempre a la altura del azar; es indudable que yo no estoy preparado para ser mi propio maestro.- Mi experiencia me autoriza a desconfiar, de una manera general, de todo lo que se llama los instintos desinteresados, ese amor al prójimo… Este amor me aparece como una debilidad, como un caso particular de la incapacidad de reaccionar contra las impulsiones.- ...la compasión le invade como un último pecado para serle infiel a sí mismo.5- El silencio es una objeción: devorar el despecho es una prueba de mal carácter: estropea el estómago.- Un dios que bajara a la Tierra no haría otra cosa que injusticias. Tomar sobre sí no el castigo, sino la falta, eso es lo que sería realmente divino.6- No llegamos a desembarazarnos de nada; no llegamos a arrojar nada de nosotros. Todo hiere. Los hombres y las cosas se aproximan indiscretamente; todos los acontecimientos dejan huella; el recuerdo es una llama purulenta. Estar enfermo, es verdaderamente una forma del resentimiento.- No es por la enemistad por lo que termina la enemistad; es por la amistad por lo que termina la enemistad; esto lo encontramos escrito en el principio de la doctrina de Buda: No es la moral lo que habla así, sino la higiene.8- ... mucha suciedad escondida en el fondo de todo ser, acaso determinada por mala sangre, pero barnizada por la educación.
Que somos. Quienes somos
=O caramba!!! tienes la costumbre de dejarme pensando siempre
aplicare algunos de esos puntos, el primero para empezar
saludos

hola , Mon, que gusto saludarte, estos conceptos de vida, creo que siempre son aplicables
