Cocinando Desnudos....
Quiero un hombre que cocineeee!!!
No podemos resistir, a aquellos que saben cocinar.No me refiero a esos chambones ataviados con un gorro histrionico, que se declaran expertos y con grandes ademanes chamuscan una salchicha en la parrilla del patio,sino a los epicúreos que escogen amorosamente los ingredientes mas frescos y sensuales,los preparan con arte y los ofrecen como un regalo para los sentidos y el alma; esos varones con clase
para descorchar la botella, olisquear el vino y escanciarlo primero en nuestra copa para darnoslo a probar, mientras describen los jugos, el color, la suavidad, el aroma y la textura del filet mignon en el tono que, creemos, mas tarde emplearan para referirse
a nuestros propios encantos. De necesidad, pensamos, que esos hombres tienen todos los sentidos afinados,incluso el del humor. Quien sabe...¡tal vez hasta sean capazes de reirse de sí mismos! Cuando observámos como limpian,aliñan y cocinan los camarones, imaginamos esa paciencia y destreza aplicadas a la tarea de darnos un masaje erótico. Si prueban delicadamente un trozo de pescado para verificar su cocción, temblamos anticipadamente ese sabio mordisco en nuestro cuello. Supones que si pueden recordar cuántos minutos en la sartén soporta una rana, con mayor razón podrán recordar cuántos de cosquilleo exige nuestro punto G,aunque eso no siempre es cierto, en la vida real suelen interesarles mucho más las piernas de rana que las nuestras......Extraido del libro Afrodita-Isabel Allende.
Escuchando: el ventilador del CPU



