El camión de gasolina en frente del fitito se veía monstruoso. Gustavo no pudo reaccionar.El camión de gasolina en frente del fitito se veía monstruoso. Gustavo no pudo reaccionar.
- ¡Dale, tarado! ¡Doblá!
Gustavo tenia miedo, se quedó paralítico frente la situación. El camión estaba a un metro del auto. Ya no había posibilidad de doblar.
- ¡¡Saltá!!
Gustavo reaccionó. Saltó del auto en el último momento posible. Dante saltó al mismo tiempo del otro lado.
Una tremenda explosión se inició en el momento del choque.
- ¡Gustavo!
- ¡Dante!
- ¿¿¡¡Sos tarado o qué!!??
- Perdón, no pude...
- Sí, sí, ya sé. Tenemos que buscar otro medio de transporte.
Dante fue hacia el auto más rápido que vio: Una ferrari. Seacercó al joven que la manejaba y le puso el arma en el pecho.
- ¡Dame el auto! ¡No quiero desperdiciar una bala con vos!
- ¡¡Esperá!! ¡¡Este auto era de mi...!!
Dante tiró del gatillo y lo mató, lo sacó del auto y, junto a Gustavo, volvirton a ir rumbo a Luján.
- No entiendo porqué no me matás.
- Porque sos mi mejor amigo. No tengo fuerzas suficientes para matarte, aún.
- No entiendo.
- Salimos tan rápido que no te conté todo. Ahí va: Mi adicción va creciendo. Cada vez tengo más ganas de matarte. Mi adicción sólo puede terminar si muero ahorcado a las doce de la noche en una iglesia grande. Si no lo hago a las doce, mataría a cualquiera. Incluso a vos.
- Me estás asustando ¿Por qué no le pediste ayuda a otro de tus amigos?
- Porque los maté. Entre el segundo y el tercer día:
"Estaba encerrado en mi casa. Estaba tratando de aliviar mi adicción cuando llegó esa carta. Decía que Daniel me invitaba a un asado. Quería no ir pero en eso me llamó Lucas.
- Hola
- ¡Hola Dante! Vení a mi fiesta este sábado. Va a ser a las 12 del mediodía. ¿Te llegó la carta?
- Sí pero no pienso...
- ¡Bueno! Entonces vení. Siempre llegás medio tarde y nos matás de miedo.
Las palabras me llegaron a la cabeza: "Nos matás" "Nos matás"
- Voy a ir.
Colgué sin decirle nada más. Iba a ir. Los iba a destrozar.
En el asado pude ver que ya habían venido todos antes que yo. Había llegado un poco tarde, como de costumbre. A la hora de empezar a comer Daniel se levantó de la mesa con una copa de vino.
- Propongo un brindis por este día en el que todos estamos tan unidos como amigos. Y otro por la suerte que tuvimos que Dante vino a esta fiesta. Casi siempre viene tarde o no viene. ¡Nos agarramos la cabeza para que venga!
Otra vez esas palabras. "Agarrarnos la cabeza" "Matar" "Agarrarnos la cabeza" "Matar". De repente se me ocurrió una idea. "Cortar cabezas"
Saqué mi nueve milímetros del bolsillo y les disparé a todos en la pierna, para que no puedan escapar. Después, estando todos concientes les corté la cabeza uno por uno leeeentamente. Me gustaba ver como sufrían, como la sangre se derramaba de sus cuellos. En una de esas me dio sed y tomé un poco de sangre del cuello de Ezequiel. Era más rico que el vino. Al terminar mi masacre volví a mi casa con mi mujer e hijos."
- Y lo peor es que aún no me arrepiento de haberlo hecho.
- ¡¡Sos un monstruo!! ¡Mataste a todos nuestros amigos!
- Sí, y todavía maté a más.
- ¡No puedo estar con vos!
Gustavo paró el auto en una esquina y se bajó. Comenzó a caminar rápido.
- ¡Gustavo pará! ¡No me obligues a usar el arma!
Gustavo no se detuvo.
- ¡Vamos Gustavo! ¡Te lo advierto!
Gustavo no se detuvo.
- ¡Que Dios me perdone!
Dante le disparó a Gustavo. Este cayó en el suelo. Estaba mojado totalmente de sangre.
Continuará...
Psikologiko