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Con la de hoy, van aproximadamente 43 veces que me rechazas,
¡Cuarenta y tres!
…
Pero sabes, te prometo que ÉSTA será la última.
Y es que si tan solo supieras que mis intenciones hacia ti eran meramente pornográficas, enfermas y sexualmente humillantes;
sin sentimentalismos ni amor,
sin caricias, ni apoditos caramelosos,
sin saludos sorpresivos o aniversarios puntuales,
sin agarrarnos de la mano por las calles o de los labios por senderos utópicos,
¡NO!
Yo me imaginaba contigo cualquier cantidad de posiciones eróticas existentes e inexistentes;
toda clase de maltratos humanos y fantasías “tres equis” en los lugares más inusitados del planeta;
e incluso, se me había ocurrido drogarte hasta la ineptitud y hacerte de todo lo que no te pudieras acordar nunca en tu vida,
para finalmente arrojarte inconsciente por algún callejón desolado de dignidad.
...
Y no volverte a ver.


