Silencio a Gritos
¿Cuánto tengo que crecer, para aprender lo que es la vida?
¿Cuánto tengo que andar, para aprender a caminar?
¿Cuántos caminos tengo que recorrer, para encontrar el mío?
¿Cuánto tengo que hablar, para decir la frase que estaba buscando?
¿Cuánto tengo que llorar, para aliviar mi corazón?
Y me da igual en cuantas cosas crea. Y me da igual que el mundo siga mientras yo estoy parada. Se que estoy bloqueada, se que el miedo me embarga, pero ¡que me culpen!, que yo sigo aquí, desesperando en la nada. Y me negare a mi misma mil veces, y me culpare siempre de todo, y pediré perdón por estar viva, pero eso no cambiará nada. Y al final, el destino será mi macabra compañía. Me saldré del camino que otros ya anduvieron, y me saldré, para ver ese mundo que no se deja ver.
Y es que tengo tantas cosas que decir, que no me sale nada, y pienso que si separo mis labios, empezaré a gritar en el desconsuelo y no se si sabré parar, porque me perdí la lección de no apasionarse por un mundo que solo esta en mi cabeza, de cuentos y princesas, de historias por contar, de sueños por cumplir, de amor por entregar….
Y aún así, sigo aquí parada. En medio. De todo. De nada. Riendo. Llorando. Sintiendo. Y lo único real, es esa sensación que se tiene cuando se esta muy perdido.
Esto es algo que lei y lo apunte no recuerdo bien quien lo escribio solo se que se llama Angela Dini y hoy quise compartirlo con ustedes.



