Mar adentro



Haz de saber que soñé que me besabas y que con besos me cerrabas los ojos, entonces no encontraba tu cuerpo con mis manos, subías por mi espalda como una marea, como un brazo de mar me recorrías.

Tus besos fluían veloces como una catarata, tus manos invadían mi rostro como parvada de gaviotas buscando la humedad de mis labios.

Olías a mar y tu oleaje me arrullaba, hacías tus manos caracoles para que oyera en ellas murmullos marinos, con tu lengua robabas los secretos de la mía.

“Solo un cuerpo dócil y quieto puede aprender a ser agua” susurrabas en mi oído, “solo así nos navegaremos agua sobre agua, piel sobre piel”.

Tu eras mar yo un río caudaloso, con toda la potencia de mi cauce penetraba profundo entre tus aguas, tu sudor se mezclaba con el mío, y en silencio... mar adentro...
me sumergias en tus abismos.
l u n a d e p a p e l
fotografias de Karin Rosenthal

“Solo un cuerpo dócil y quieto puede aprender a ser agua”...
la docilidad y la quietud en una mujer sorprende a cualquier hombre!!!!
un abrazo enoooorme!!!!

Sumamente emotivo, inquietante, cada frase es un vibrar.
Nunca dejes de escribir de tan bella forma.
