
Ángeles de un ala
Últimamente he visto muchas preguntas sin respuesta entre tus labios, últimamente he visto soledad en tus palabras, últimamente tu tristeza me ha invadido y sabes…
No, no sabes... he tenido que tomar de vuelta el lápiz para distraer un poco tu atención; con lo que me cuesta escribir. Durante el día mis manos vuelan por el teclado redactando informes, cartas, reportes, documentos, análisis, resúmenes, discursos. Pero cuando me siento frente al monitor y pienso en ti, se agita mi corazón y se detiene mi mente.... queda en blanco.... he tenido que tomar un puto lápiz, hurgar en busca del sacapuntas y el borrador, tomar esa pequeña libreta de notas, afilar bien la punta y tumbarme a la cama a desdibujar algunas letras, es la única forma de abrir mi alma, me gusta ver mis dedos jugar con el lápiz, darle vueltas y vueltas para dibujar distraídos un garabato, hacer caminos de grafito por los márgenes, dibujar un corazón con una flecha, una flor, un beso… hasta que al fin escriben tu nombre.
“Alejandra”
Tantas cosas te quiero decir que no se por donde empezar. Siempre me sentido un navegante, de ahí el nombre de mi bitácora, “Cuaderno de Navegación” y un poco de ello quiero compartirte, todos somos navegantes sabes, navegantes de tierra firme, no hay mar, es solo un espejismo, tierra firme que pisamos, tierra firme que cultivamos, tierra firme para edificar nuestros recintos y tierra firme que nos cubrirá al final, cuando partamos.
Todos somos navegantes pero cuidado, hay dos tipos de navegantes, los dormidos o inconcientes y los despiertos y atentos, la diferencia entre ellos es que los navegantes dormidos son los que se dejan llevar por las corrientes, son los ambiciosos, los rabiosos, los sensuales, los lujuriosos, los que se dejan llevar por las pasiones, (pasión proviene de pasivo... inactivo).
En cambio los navegantes despiertos son los que conducen el barco, los que deciden su destino, los que doman sus pasiones, los que tienen muy presente el sentido de realidad, también sueñan y a veces hasta dormitan, pero siempre están alertas para enderezar el rumbo y enfilar la nave a su destino.
Los despiertos disfrutan la vida, los dormidos se la pierden.
Las pasiones juegan un papel importante en nuestras vidas, aceptar su existencia es el primer paso para aprender a controlarlas, a dirigirlas hacia donde queremos impulsarnos, son energía pura, potencia vital desencadenada.
Epicteto decía: (perdón por las largas citas)
"La sed del calenturiento es muy distinta de la de un hombre sano. éste, en cuanto ha bebido, está satisfecho por haber aplacado su deseo; pero aquél, tras un breve momento de bienestar, padece mareos, se le agria lo que ha bebido, tiene vómitos dolorosos y le vuelve la sed aún más abrasadora. Pues bien: otro tanto le ocurre al que posee riquezas, honores o una mujer hermosa con excesivo frenesí. La sed de este desdichado es la sed del calenturiento, de la que nacen los celos, los temores, las malas palabras, los deseos impuros y los actos obscenos" (Epictecto, Manual y Máximas, 26)
El mismo Epicteto prosigue:
“Un niño introduce su mano en un frasco de abertura angosta que contiene golosinas, y de tal modo tantas coge, que luego le es imposible sacarla, viéndose precisado, entre lágrimas, a soltar la mayor parte para conseguirlo.” (Epictecto, Manual y Máximas, 31) Tú eres ese niño Alejandra: deseas mucho, y no puedes obtenerlo; desea menos, modera tu ambición, y verás colmados tus deseos
La recompensa promisoria amerita el esfuerzo. Epicteto nos sugiere identificar la naturaleza de nuestras pasiones
"Ante cada cosa que se te ofrezca procura concentrar tu atención e indagar que virtud posees que te permita usar de aquélla debidamente. Si se trata de un joven gallardo o de una muchacha hermosa, la virtud que has de usar es la continencia; si de algún pesar, el valor te servirá para remediarte; si afrentas e injurias, en la resignación y en la paciencia hallarás lo que necesitas" (Epictecto, Manual y Máximas, 40)
Somos Ángeles con un ala.
En cada hecho hay un hombre con una idea o sin ella, según actúe despierto o dormido. Los hombres despiertos tienden a reproducir ideas de otras ideas, desligándose poco a poco de los hechos, en una especie de hidroponía intelectual, hasta perder el sentido de realidad. Cuando esto suceda, el hombre siempre tiene el recurso de vivir. Para disfrutar la vida, el arte de vivir, no queda otra salida que reconocer, en palabras del poeta Luciano de Crescenzo, que “Somos ángeles con un ala que tenemos que abrazarnos para poder volar.”
Alejandra siempre contaras con mi solitaria ala.
l u n a d e p a p e l
Victoria
NOTA ACLARATORIA: La Victoria alada de Samotracia que ilustra el texto tiene sus dos alas solo le falta la cabeza (en eso se parece a mi), has de dispensar que no encontre imagenes de angeles de un ala, te mando un beso princesa.
l u n a d e p a p e l

Alejolie no está pasando por su mejor momento, eso varios lo hemos notado, pero contar con gente como tú para confrontarla tan sutil y bellamente, eso es pasar por un momento extraordinario.
Al margen de ella, a quien admiro por su forma de deslizar la pluma… hoy agradezco públicamente el que tú me hayas ayudado a despertar. Hemos navegado silenciosamente entre el bullicio de esta comunidad para buscar ser mejores seres humanos, que se caen y se levantan y que siempre, siempre, tú estás ahí para mí. Te quiero muchísimo y tú ya lo sabes!!!!!
Claudia

Vaya eso fue tan profundo y con una serie de ideas y citas que no pudieron haber sido acomodadas de mejor manera, espero que esto realmente ayuda a la persona a la cual se o escribiste, es muy bello.

Hola! Quiero saber cual es el nombre de la escultura que aparece en tu entrada del 26 de marzo de 2008, Ángeles de un ala.
Gracias

Anitta:
La escultura se llama Victoria alada de Samotracia lo menciono en el primer comentario de mi bitacora, es una e las esculturas mas bellas del periodo helenistico de la antigua grecia encontraras mas informacion en este vinculo:

http://es.wikipedia.org/wiki/Victoria_alada_de_Samotracia
Gracias por visitar mi bitacora
