No hay un solo día en el que no cuide nuestro intenso e inmenso amor, y es hermoso saber que no hay cansancio para nosotros, que siempre hay algo nuevo que descubrirnos y un precioso recuerdo que nos hace reír, que hemos sabido consolar nuestras lágrimas y prolongar nuestras alegrías, que el apoyo es mutuo y la confianza inmensa como granos de sal en el mar...