PRISIONERA DE TI
Prisionera soy de tus horas que a mi no destinas,
y de tus manos que no son las mías;
atrapada a tu sombra,
encadenada a tu risa,
engrillada a tus ojos de nobleza quiltra,
encarcelada a tu abrazo tibio,
del que tampoco soy dueña,
mustia, muda , sola
me observo
en la impaciente espera.
Afuera, afuera llueve,
Aquí, adentro, también llueve,
y mi corazón
zozobra con gotas tormentosas
que mis besos mojan
y que mi sed de ti, calman.
Así voy por la vida,
menos libre, más esclava,
menos digna,
más humana,
pero quizás, más contenta
por saber que al menos existes.




