En agosto 31
Voy entre el día y la noche
buscando a la vida , mi vida;
y entre espíritus moribundos
me desplazo igualmente,
buscando tú vida ; mi vida.
En esta carrera incesante,
Me detengo , medito, contemplo
tras los vidriosos arreboles de la tarde.
En ti pienso ;
Y me imagino olfateando vaporosas fragancias
que de tu pecho exhalan
al bombeo de un corazón que grita amor
y que de mis labios recibe, él mismo,
sazones de añil abundante
macerados en pasión y afectos.
Tiemblan las alma al susurro de los soplos,
y toda yo y todo tú
y la sombra, maliciosa,
se recrea en el mirar que envuelve en cada roce
el haz purpúreo de agosto entre tus dedos.




