Nocturno

No siendo ésta mi séptima luna
invitarte a un paseo conmigo hacía la locura infinita es improcedente.
Pero deseo pasear, y paseo entonces sola por la rivera de la vida plena.
Las sombras de la noche me traen los ecos del tormento eterno,
Es tu nombre el que se replica en las oquedades del silencio,
y es tu nombre el que me abraza, ahora que tus brazos no pueden.
La luna luce tenue, a ratos tristona,
y los recuerdos reaparecen danzando
al son del viento y como fantasmas
hacen rondas a mi lado a fin
de trozar mi corazón y sentimientos.
Sorda estoy, respiro olvido, pierdo el carisma,
rompo mis reglas, grito al cielo que te amo,
mientras los relojes adelantan tiempos
y los tiempos atrapan espacios
y en el infinito jardín de la frialdad ,
yo ardo en sueños y deseos,
lloro lágrimas azules
y atrapo mariposas.



