Los ultimos trinos de la tarde
Mira amor como el cielo de gala hoy se viste
para saludar los afectos que surgen libres y espontáneos
en aquellas parejas que a la plaza asisten
invitándose al goce de sus mimos y melosidades.
Ellos departen besos en señal de alegria y mutua entrega.
Yo también quiero besos,
y desde mi atalaya, reclamos los míos
esos que para mi guardas y que el cielo me pide te exija.
Yo también quiero mis besos
de esos dulces, tiernos, suaves, húmedos, inquietos,
amorosos, candorosos, vaporosos,
esos, que apaciguan y esos que a mucho motivan.
Mira amor, el cielo ya arde,
la plaza se enciende,
y los últimos trinos de la tarde
dejanse escuchar
en el aleteo intenso
del amor que se acomoda
en nidos de zorzales.






