'cuz it's So Hard to Decide between Myself & You ..
[ Escribo sobre... ]
Recuerdos de un amor que se fue sin irsejue 28 de septiembre, 2006 - 19:28 Estado de ánimo: DeprimidoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: Sleeping with Ghosts - Placebo Escribo esta carta para apelar a mi memoria las veces que me has fallado. ¿Qué? ¿Te sorprendes? Ah, es que seguramente creíste que yo no lo notaba… y mientras tú reías, y vivías, y jugabas, y sentías; yo me deshice por dentro, pero eso sí, sin doblegar nunca mi sonrisa para no desatar tu preocupación por compromiso. Porque era eso, ¿cierto? Simplemente fingías importancia para no hacerme menos. Pues déjame decirte que te hizo falta fingir más y preocuparte menos, porque eso nunca nos llevó a ningún lado (Bueno, me retracto, a mí sí. Me llevó a buscar la compañía de mi navaja y clamar sangre por nervios, pero déjalo así). Nunca te gustó lidiar con lo que verdaderamente soy, ¿verdad? Siempre creíste que los míos fueron berrinches y pataletas de una niña que todo quiere que le salga bien y a la que le salía todo siempre al revés (¿neib?) y mientras yo me hiciera la loca y tú te hicieras el perdido, el problema pasaría a ser parte de la historia. Y qué historia, dios mío. La nuestra fue una historia lenta y (al menos para mí) inexplicable. Tú tenías ese nosequé que tanto me gusta descifrarles a los hombres y yo tenía… no sé qué que pudo haberte llamado la atención. Y rompiste con la otra, y después de muchos esfuerzos, intentos fallidos y cuatro cicatrices permanentes te acercaste a mí (La otra. Es curioso que la llame “La Otra”, cuando en aquel entonces era “Ella” o “La”. Como dato más curioso te cuento que aún hago mi día a base de estragar lo de La Otra, que no sé si es vicio, u obsesión, o manía o qué). Y hablando de la otra (aunque no te guste el tema), lo aceptes o no, ¡Cómo la quisiste! Pero es que para ti es siempre muy fácil. “Te quiero, te quiero”. Te quieres a ti, me quieres a mí, lo quieres a él, la quieres a La Otra… nada más así, un “te quiero” y ya. ¡Para ti es tan estúpidamente fácil querer! Siempre fuiste una persona más sentimental, menos pasional. Hasta ahora que busco las palabras había tratado de encontrar la diferencia entre tú y yo (y que no fuera el ritmo al bailar, porque hasta para eso vamos diferentes) pero es que en realidad no tengo las palabras, aunque tengo los conceptos. Te lo digo, en mi mente no caben las palabras para muchas cosas, como para lo nuestro, como para ti (nunca supe si llamarte amor o idiota, o decirte por tu nombre, o…), como para el cariño o para Plutón que ya no es planeta. Da igual la palabra, que es tan sólo la expresión de lo que son las cosas. Antes que eso está el significado y lo que tú significas para mí. Creo que ya conocía la diferencia entre nosotros pero no quería ponerla en palabras para que su concepto no te hiciera menos, y es que a mí siempre me sobró originalidad y a ti te faltó criterio. Porque debo decirlo, a pesar de lo que disfruté contigo, me quitaste muchas cosas. ¿Recuerdas aquellas noches con olor a hachís? No, por su puesto que no las recuerdas, porque jamás las viviste conmigo. Tú siempre tan consciente cuando de lo “moralmente correcto” se trataba (y como tu moral sólo atacaba a los vicios que tú no compartías…). ¿En dónde quedaron las promesas desgarradas y los tratos incumplidos que se diluyeron entre el humo de mi último cigarro? ¿En dónde están las alas rotas y el alma ensangrentada que alguna vez te regalé? Me quitaste mi libertad, y me diste a cambio mi muerte. Y hoy te fuiste, diciéndome simplemente adiós. ¿Acaso no extrañas aquel aroma del que tanto te reías, esa mezcla de Hugo Boss con un toque de tabaco? Porque la calidez que despedía tu cuerpo junto al mío es ahora un helado vacío que creo que en mucho tiempo no podré llenar. (Hace no más de tres horas tenía mucho que decir pero ahora las palabras se me acaban). En fin, que la nuestra ha sido una historia con un amargo final. Intercambiamos muchas cosas, ¿sabes? Tú me enseñaste a sonreír y yo te enseñé a pensar (creo que ya con eso estamos a mano). Yo tenía razón desde un principio: “Tú te cansarás primero de esta pobre idiota (que como todo le sale al revés es una atoidi) de lo que yo me cansaré de ti”. Y mis augurios fueron acertados, no pudiste conmigo y mis mañas y mis vicios y mis virtudes que se camuflan de defectos; o simplemente ya no quisiste intentar. No te culpo. Gabbo (o sea Dios) sabe que no te culpo. Sé que soy una persona bastante difícil, pero hice lo que pude por hacerte, por más estúpida que suene la palabra, feliz. No importan las razones, lo que cuenta es que ahora te fuiste diciendo quien sabe qué cosas y me dejaste aquí con la vana promesa de ser amigos. Te juro que aceptaría tu oferta de no ser por un pequeño detalle: hace mucho tiempo que tú no eres mi amigo ni mucho menos (y digo “ni mucho menos” porque eres mucho más). Y tú bien sabes que yo jamás aprendí a hacer amigos: algo que no me gusta de mí es que para mí todo es frío o caliente, no hay un término medio, y creo que contigo no será la excepción. Mira el lado positivo: al menos ya no tendrás (tendremos) que gastar el tiempo en explicaciones que al final no hacen a Plutón planeta ni a nosotros felices. Ya no tendrás que cuidar con nadie tus palabras (aunque te recomendaría que lo hicieras, y no por mí sino por ti) y podrás continuar tirando la piedra sin pensar que puede golpear en la cabeza a algún pobre desprevenido, o a la idiota a la que todo le salía al revés. Pero después de toda esta serie de preguntas sin respuesta (y no es indirecta esperando contestación), y problemas sin problemas, y noches sin hierba y yo sin ti; quiero que te quede un consuelo, o me quede una maldición a mí. Recuérdame cuando a tus sentidos les llegue el aroma a Hugo Boss con un toque de tabaco, porque es la brisa dándote un recordatorio de que en alguna parte yo todavía existo, tirada en alguna banqueta y contemplando el humo de mi prohibidísimo cigarro, esperando ver en sus formas un poco de ti. Te amo. Mi cuento de hadas llegó a su fin . Aún no logro hacerme a la idea de que nunca más probaré sus besos , que ya no sentiré la seguridad de recostarme junto a él y sentir su abrazo rodeando mi cintura .. daría lo que fuera por que las cosas fuesen distintas , pero no lo haré . Adeu , ojalá alguien se digne a leer mi cháchara . [ Enlace | 8 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Mugrero
Entradas relacionadas: Han escrito 8 comentarios de «Recuerdos de un amor que se fue sin irse»
|