Ayer, husmeando un anaquel, me llamó la atención un librito insignificante de pasta percudida por el tiempo y polvo. Al hojearlo me topé con este pensamiento numerado (97):
Inmediatamente cerré el vetusto libro. Sentí escalofrío, como si me desangrara rápidamente por una gran herida. Al verificar los daños, constaté que solo había sido un leve rasguño a mi vanidad.
, me siento Pensativoorale amiguito me gusto tu blog… y el mensaje es bueno, un saludito.

Wow! esta genial la idea y como la escribes :D

Saluditos Minos, linda prosa…
“Donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; mas donde hay humildad, habrá sabiduría.” Salomón.
