
Por seguir, me siento HistéricoDejé reposando los arrullos mientras el desorden encuadernado, me
hacía suya nuevamente. Miradas y pasado, recorrían juntos una vez
más, los terciados e insuficientes elementos de conciencia…
Realidades al fin, de una despiadada circunstancias que sigue
buscando respuestas.
En contemplación… medita, qué... aquello que está más lejos, es
en lo que el mortal más piensa.
Así, pues, siguen su marcha mirada y pasado. En la garganta les va
quedando anudadas las palabras: redactando una carta que el hálito
ha de entregar a su destinatario.
Dice así:
Dale ésta carta a mi Madre, antes que sea su último suspiro,
si no llegara a tiempo, póngasela en el ataúd: que le acompañe mi luz
hasta el instante de la eternidad.
La voz quedó sorda en el pensamiento, muda en la mirada, y ahorcada
en su transitar.
Hasta el día de hoy, hablo con ella en el alma.Sigue la corriente su curso, otra despedida distinta la vuelve a
detener, así... una, otra, otra, y otras más… las corrientes
siempre buscan por donde seguir su caudal; en cada ramal de ella,
algo de nosotros se va. Sin precio, ni olvido, el camino se aprecia
por las huellas que se hacen al caminar. Se crea libertades que nos
hacen pilotar.
El pensamiento se hace ave escribiendo al aire el momento que su
instante vivió. Le habla con el silencio de sus plegarias,
honestidad y sencillez; retomando del desmayo, la fuerzas a seguir.
Alrededor del corazón circula todo, abriendo cavernas, acorazando
momentos, ampliando la razón. Es por eso, que las cosas más
sencillas tienen misterios suspendidos, con puertas a la soledad, a
la magia e ilusión ¡Si supieras Amor… cuántas veces te he soñado,
cuántas otras te he vivido, y otras tantas te he dejado en manos del
tiempo y la pasión
¡Ay, corazón, corazón. !
En el recinto de mi recámara te he visto concertar el nuevo día,
reciclando de la noche, la aurora y de la aurora, la esperanza
tradicional que guinda del horizonte, acostumbrada en ir atada a las
tres estaciones del Hombre.
¡Nunca se está solo, si tenemos desde donde partir!Romovar