
hace unos dias jaime y yo nos dirigiamos hacia mi casa, era de noche y yo queria mostrarle algo que habia notado en la casa de la esquina:
Jaime, quiero que veas algo que esta bien chido en esta casa le dije
-Ay chikis, y si otra vez esta el puñal que vimos la otra vez? – me contesto recordando que hacía unos dias tambien quise mostrarle eso tan “especial” de la casa pero que no pudimos porque entre los arboles habia una pareja homosexual teniendo sexo oral.
Pues no se ve nada amor le dije- seguramente ahora no van a estar, aparte es temprano y todavia no oscurece.
Nos acercamos a la casa con mucho cuidado, como si nosotros fueramos los chicos malos.
Al acercarnos a la casa le pedi que cerrara los ojos, esa obra maestra que yo habia visto era algo muy especial para mi ya que yo queria ese lugar especificamente para nuestro teatro-bar que tenemos planeado abrir.
Jaime abrio los ojos y le mostre con detalles mi idea. En la marquesina habia un leon en posicion de fiera salvaje con su hocico abierto, debajo de eso, unas rejas negras con dorado, a la izquierda una puerta mas pequeña y del lado derecho una ventanilla como de taquilla. adentro solo habia un gran terreno, sin nada de construccion.
es perfecta! le dije toda emocionada- aqui seria perfecto hacer nuestro bar… pero ha de salir carisimo comprar este terreno, esta grandisimo!
pues si reina, a lo mejor cuando seamos ricos. me contesto como un tanto burlesco por mi sueño guajiro de querer comprar un terreno de esa magnitud y no tener ni siquiera dinero para comprar mis medicinas de 20 pesos.
Pasaron los dias. Justo ayer por la noche veniamos en taxi. El chofer era un anciano un poco serio, temeroso. Antes de dar vuelta a la calle el chofer nos dijo con insistencia algo que para mi no tenia ni tantita importancia, yo solo queria llegar, ver peliculas y cenar sopas maruchan.
aqui falleció el licenciado gustavo sandoval arrechiga jaime y yo ni lo pelamos pues estabamos buscando moneditas para pagar el taxi. el chofer volvio a insistir.- aqui fallecio el licenciado gustavo sandoval arrechiga, mas bien se suicido.
Jaime como es mas dado a escuchar a esas pobres almas necesitadas de un poco de atencion le siguio la platica, aun que en realidad yo no queria saber nada de eso, soy excesivamente miedosa y mas por la noche, asi es que yo me hice la sorda, pero bien que escuche.
- a ver señor, como estuvo eso?- le contesto jaime, paciente, como siempre.
-no joven pues es mejor que no lo sepa, solo le puedo decir que aqui fallecio el licenciado gustavo sandoval arrechiga.
El taxista se fué. Jaime a sabiendas de mi pavor por los muertos me estuvo asustando con esa historia y a pesar de que toda la noche tuve miedo dormi tranquilamente, estuve tranquila… hasta esta mañana en que me levante a abrirle la puerta a mi mamá.
Llego mi madre con las cosas del tianguis, como todos los sabados, me pidio que le ayudara a meter las cosas y yo andaba con los pies descalzos y senti algo bajo mi pie derecho, algo asi como una mica. La levante del suelo, la revise y era una tarjeta de conductor de hace 20 años a nombre del Lic. Gustavo Sandoval Arrechiga la revise por todos lados, era del chofer del taxi, el cual se llamaba igual que el licenciado fallecido.
Pensé “viejo ridiculo, nomas nos quiso asustar” pero no pude mas con la curiosidad y me puse a preguntar entre los vecino, anote los numeros de telefono que estaban pintados en la casa de la esquina y llame, pues segun esto ahi se habia suicidado el licenciado.
Vaya sorpresa, el chofer ni era ridiculo, ni era chofer, ni estaba vivo.
Tengan cuidado al subirse a un taxi, al Licenciado Gustavo Sandoval Arrechiga le gusta manejar de noche.
Escuchando: la venganza de victor el cuchillero - pequeña orquesta reincidentes




