Era de noche, las noches siempre son magicas y esa lo era mas, acababamos de dejar a ros y solo ibamos nosotros tres, muy nerviosa yo por ir en asiento del copiloto, que amables caballeros... me preguntaba si te dabas cuenta de la situacion, por mi cabeza pasaban mil cosas...
hicimos una para en el arce para comprar chelas... me preguntaba que tanto mal me haria pistear, al fin que tu tambien estabas pisteando, ya estabas medio ebrio, cosa normal en ti quizas, pero no en mi, en mi jamas, pero queria olvidarme de todo esa noche, queria que vieras que ya nada importaba tanto, que estaba dispuesta a quitarme mi armadura de chica ruda solo para escuchar lo que tanto queria oir de ti.
Me atrevi, pedi dos de leon, muy buenas y con sal y limon, "yo nunca tomo" te dije y no te me creiste ni pito, pero era la verdad, pisteabamos los tres, yo no se como aquel no se daba cuenta de que hacia mal tercio, pero ya ves.... nos fuimos a las parotas, alla para comala, gracias al cielo que aquel es un pirujo y se quiso ligar a las chavas del jetta que ya andaban medio pedas y escuchando reggaeton.
Nos quedamos solos, te mire sin querer mirar, de reojo, para seguir medio finguiendo, pero de pronto me dijiste "y si dejamos de hacernos tontos y aceptamos que sentimos algo?"
Y ENTONCES ME DESPERTO EL CELULAR.... MALDITA SEA!




