La verdad es que me parece indignante y preocupante el presidente que tenemos, lo afirmé claramente después de que leí este discurso de Felipe Calderón sobre el 50 aniversario de Wal-Mart México.
Lo copiaré aquí el discurso completo y sería buenísimo que se tomaran 10 minutos para leer una parte de la bola de sandeces que explica. Creo que contiene mucho material de crítica para un presidente pero cada quien puede dar su interpretación.
Qué tal muy buenas tardes, amigas y amigos.
Señor Craig Herkert, Presidente de Wal-Mart para las Américas.
Licenciado Eduardo Solórzano Morales, Presidente Ejecutivo y Director General de Wal-Mart de México.
Muy distinguidos y estimados dirigentes de organismos empresariales que nos acompañan.
Muy estimado Enrique Krauze.
Distinguidos integrantes del presídium.
Amigas y amigos asociados de Wal-Mart de todo el país.
Amigos todos:
En primer lugar, felicidades a todos. Me parece que ésta es una gran fecha para Wal-Mart, por supuesto, para todas sus asociadas y sus asociados, para sus administradores.
También, hay que decirlo, para sus clientes y por lo que ha significado para México, pienso que también para México. Pienso que también una historia como la que han escrito desde hace 50 años, es una historia que ha acompañado una parte muy importante de la vida de México.
Yo recuerdo, que en Morelia, en mi querida Morelia, donde nací, donde estudié hasta la preparatoria; luego tuve que salir de ahí porque no nos admitían a quienes egresábamos de la escuela donde estudié, en la universidad, pero me vine a la Ciudad de México, y fue donde tuve mi primer contacto con este grupo.
Solía ir a tomar café a un Vips con mi padre, al Vips de Insurgentes. A él le encantaba el Vips, yo creo que porque le daban mucho café, entonces no solían servir varias veces una taza.
Le gustaba mucho, además, pedía siempre sus bisquets y se los tomaba muy a gusto con mermelada, que también aparecía siempre en la mesa, y eso era toda una novedad.
Y posteriormente, como en el caso de muchos mexicanos, nuestra vida, la de Margarita y la mía, la de nuestra familia, ha estado muy ligada con el Wal-Mart, o los Wal-Mart, que nos quedaban cerca de la casa de todos ustedes, ahí el de Plateros y el de las Águilas; estábamos más o menos en medio de los dos.
Ahí hemos pasado, hay que decirlo, muchos días de nuestra vida también, que tienen que ver con lo que comíamos todos los días y con las camisetas de los uniformes de los niños; ahí compramos, solíamos comprar nuestros arbolitos de navidad, también.
Y, como muchos mexicanos, me siento, tengo una parte de identificación con lo que ustedes hacen y con lo que ustedes viven.
Y, además, hay que decirlo, yo no recuerdo al menos, jamás he recibido un maltrato, o una actitud despótica o una desatención de ninguno de los empleados o asociados de Wal-Mart, lo cual me da mucho gusto, se los agradezco.
No faltará quien diga que corrí con suerte, pero la verdad es que no tendría que decírselo. La verdad es que no creo que sea así.
Pero, además, debo referirme, amigas y amigos, a esta empresa como algo, como se debe, además, referir un Presidente, ya no ni un cliente ni un mexicano común que ha sido acompañado en su vida por este consorcio.
Wal-Mart tiene más años que los que yo tengo, así que en ese sentido me identifico, una parte, de todos modos, de la vida que llevo.
Sino que me alegra que, primero, que cada vez más empresas de talla mundial y empresas como Wal-Mart, deciden echar raíces y raíces muy sólidas en suelo mexicano.
Esto es algo bueno para el país.
Hay quien no le gusta, hay quien no lo entiende, pero la verdad es que el hecho de que alguien crea en México, invierta en México, genere empleos en México, eso es algo bueno para el país.
Y creo que este impulso que se da a la economía, a la generación de empleos no sólo directos, los de ustedes, sino también los empleos que generan miles y miles de proveedores mexicanos, se expresa muy bien en el ejemplo que Wal-Mart significa para el país.
Los felicito además, felicito a la empresa por haber tomado una decisión correcta, que es la decisión de apostar por México y también por demostrar una responsabilidad social; Wal-Mart ha estado atenta. Debo agradecer, por ejemplo, la ayuda que nos han dado en el caso de los desastres naturales de Tabasco y de Chiapas, que recibimos toda la ayuda de Wal-Mart y de sus asociados.
El respaldo que hemos tenido de la empresa para programas como Apoyo a la Economía Familiar, a fin de estabilizar los precios en un momento en que todo el mundo en el mercado mundial han registrado alzas, particularmente, de productos básicos.
Sé que esto lo ha hecho, además, varias veces a lo largo de la historia. Cuando tomábamos bisquets y café con mi padre, la inflación en México era de más del cien por ciento. Y también por aquellas épocas cuando México comenzó a hacer esfuerzos por estabilizar los precios, hubo un momento en que, entonces, Aurrera colaboró también. Y creo que cada quien, cuando pone su granito de arena, logra muchas cosas.
Este trabajo, amigas y amigos, es hoy importante, sobre todo para caracterizar un año que ha sido complejo y difícil para México. Ha sido complejo y difícil, y déjenme hablar fundamentalmente del plano económico, que es el que tiene más relación con Wal-Mart.
Ha sido un año difícil porque dicen que lo peor que le puede pasar a una economía y a la economía mundial, es uno de dos problemas: o que la economía no crezca, que tenga lo que se llama un estancamiento o, incluso, una recesión; o bien, que la economía registre alzas de precios, es decir, tasas de inflación. Y a veces ocurría que cuando una economía crecía en el mundo demasiado rápido, entonces también por eso tenía inflación.
Pero era muy raro y hacía mucho que no ocurría en el mundo, que al mismo tiempo, la economía mundial estuviera estancada, casi frenada y, al mismo tiempo, registrara aumento de los precios; es decir, una inflación internacional.
Eso es lo que le tocó vivir al mundo y, en consecuencia, también a México en este año 2008, en el que estamos.
Y déjenme decirles, amigas y amigos, que puede ser por muchas razones. Por ejemplo, esto que le está pasando a la economía de Estados Unidos, en que mucha gente tuvo que dejar de pagar sus hipotecas y, entonces, las hipotecas y los bancos empezaron a quebrar, y esta quiebra empezó a frenar la economía de Estados Unidos.
Nos ha afectado. Por qué razón.
Porque Estados Unidos es el principal comprador de productos mexicanos. Porque 80 por ciento de nuestras exportaciones las vendemos a Estados Unidos, y si dejan de comprar, evidentemente nos afectan nuestras exportaciones.
Y, por otra parte, amigas y amigos, también subieron los precios en el mundo. Y por qué subieron.
Se explican muchas causas. Una, por ejemplo, es lo que ha ocurrido con los países asiáticos más importantes: China e India.
Como estos países han venido creciendo a tasas casi del 10 por ciento anual durante varios años, quiere decir que en menos de una década han duplicado su economía y, en consecuencia, su poder adquisitivo.
Piensen, por ejemplo, en las fotos que hace, todavía, 20 años veíamos todos de lo que era la Plaza de Tiennanmen, en Beijing. Eran fotos muy pintorescas con miles de chinos circulando en bicicleta, unos, y otros jalando un vehículo a pie.
Hoy eso ha cambiado. Con mayor ingreso y con mayor poder adquisitivo chino, ahora no utilizan esas bicicletas, sino automóviles, y entonces el consumo de energía y de petróleo de la economía china o hindú está, evidentemente, impactando los precios de este producto en el mundo, y por eso el petróleo en el mundo casi se duplicó en unos cuantos años en su precio.
O la comida, cuando hay una fuerte demanda de alimentos también se elevan los precios y piensen ustedes que en India, por ejemplo, cuando la mayor parte de su población, más de 400 millones de habitantes, que tenían una sola comida al día, empezó a comer dos veces al día, eso significó también un gran impacto en el crecimiento de la demanda mundial de alimentos.
Y estamos hablando que China e India tienen entre los dos más de dos mil millones de habitantes; es decir, que uno de cada tres seres humanos que existimos, es chino o es hindú.
Y eso significa un fuerte impacto en los precios. Y si pensamos que esa economía también construyó viviendas y edificios, piensen entonces en los precios de cemento y de acero y de muchas cosas.
Qué les quiero decir, amigas y amigos de Wal-Mart.
Que efectivamente este año 2008 ha sido un año difícil, que ha puesto a prueba a México y a su economía, a su sociedad en muchos sentidos; pero también, amigas y amigos, la buena noticia es en la parte económica, que México ha, una vez que ha, a mi juicio, pasado esta tormenta o que está pasando esta tormenta, México está resistiendo y está resistiendo razonablemente bien.
Por supuesto que nos causa un deterioro importante, por supuesto que no estamos en un momento ni de bonanza, ni del crecimiento que necesitamos; pero también es cierto, amigas y amigos, que en lugar de estar sufriendo una recesión, como sufren otras economías, la economía de México creció en el último año casi el tres por ciento en promedio.
Que hace seis años cuando, un poco antes de la crisis del 11 de septiembre, en el 2001, cuando hubo un estancamiento que fue incluso menos grave en la economía de Estados Unidos, en México se perdieron más de 350 mil empleos en el año.
Hoy, 2008, a pesar de esta gravedad en la economía de Estados Unidos, que dicen que pasa por su peor momento en casi 40 años, hoy en México hemos generado más de 300 mil nuevos empleos formales en el país, a pesar de esa circunstancia.
Y por la parte de, sí, de inflación ha habido problemas, y lo sé y lo saben sus clientes, y lo saben ustedes; pero también es cierto, amigas y amigos, y gracias a que hemos generado políticas de competencia en precios; gracias a que hemos sostenido ajustes graduales y no súbitos, abruptos, en precios de, por ejemplo, energéticos o gasolinas; gracias a muchas cosas, México registró el año pasado la inflación más baja de todo el Continente Americano, salvo el caso de Canadá, incluso más baja que en los Estados Unidos por primera vez en su historia. Y este año también seguimos teniendo la inflación más baja en toda América Latina.
Yo sé que eso es importante, porque necesitamos proteger por todos los medios el poder adquisitivo de la gente.
Sé que ha sido un año difícil, amigas y amigos, sin embargo las exportaciones mexicanas siguen creciendo, y dadas las circunstancias, a pesar de la caída en Estados Unidos, crecen vigorosamente hacia otras regiones del mundo: crecen más del 30 por ciento a Asia, crecen más del 35 por ciento a Europa y un porcentaje un poco menor, 28 por ciento, a América Latina.
Sigue creciendo, por ejemplo, las reservas internacionales del país. Cuando yo conocí Vips y Aurrera, y lo que era fascinante para un provinciano como yo, entonces, México estaba quebrado por un problema de deuda, como tantas veces han quebrado al país.
Hoy las reservas internacionales, amigas y amigos, del Banco de México alcanzan más de dos veces el valor de toda la deuda externa de México. De manera tal que está garantizado que el país no sufriría una crisis como las de entonces.
Y a pesar de que México pasa una tormenta que le está ocurriendo a todo el mundo, seguimos haciendo cambios y seguimos haciendo reformas.
Por qué razón.
Porque queremos que nuestro querido México en este momento, así sea un momento de prueba, siga transformando su economía, siga corrigiendo lo que tiene que corregir, siga arreglando lo que tiene que arreglar.
Teníamos un problema gravísimo de pensiones de los empleados públicos. Un problema gravísimo de pensiones que a la vuelta de unos años, quizá 15 años, hubiera quebrado fatalmente las finanzas públicas nacionales, porque no hubiera sido posible ningún presupuesto, por mucho que se subieran los impuestos del país, para pagar un sistema de pensiones que no daba para más.
Hemos arreglado ese sistema de pensiones. Hoy México es el primer país en muchos países del mundo, incluyendo a muchos países europeos que ha arreglado de fondo su problema de pensiones.
Y arreglamos el problema de pensiones del ISSSTE y si ustedes recuerdan hace cuatro ó cinco años cuando se hablaba del problema de pensiones de los trabajadores del Seguro Social, había enfrentamientos en la calle y grandes debates.
Y hoy ya arreglamos el problema de pensiones de los trabajadores del Seguro Social, y arreglamos el de la Comisión Federal de Electricidad.
Y estamos haciendo reformas, amigas y amigos, porque queremos arreglar la economía, precisamente, para que pueda, en el futuro, ser una economía sólida y vigorosa, que le dé paso y pie al México que queremos.
Yo quiero retomar las palabras de alguien, a quien además admiro personalmente, que es Enrique Krauze.
Y compartir con él la idea de que ustedes son el verdadero México. Por cierto, a Enrique Krauze también lo conocí cuando me colaba a algunas de sus conferencias, allá, también a principios, por el año de 1980, quizá.
Y me quedo con la idea que él menciona, de que ustedes son el verdadero México.
A veces parece que por lo que vemos u oímos o leemos en algunos medios, aquí sólo hay espacio para la tragedia, y parece que de lo que se trata es de eliminar todo resquicio de esperanza de los mexicanos.
Parece que se trata, simplemente, de eliminar cualquier panorama, o de vislumbrar cualquier anhelo futuro.
Y yo creo, amigas y amigos, firmemente, yo creo que nuestro México tiene problemas, sí, Pero tiene una realidad infinitamente superior a sus problemas y que está, precisamente, esa realidad en su gente.
Y creo, comparto la idea de que ustedes son el verdadero México, porque sé que son mujeres y hombres, padres de familia, que al igual que yo, cuando veo a mis hijos, ustedes ven a los suyos, al salir a la escuela, al regresar tarde a casa y verlos acostados en su cama, que por esos niños vale la pena levantarse al día siguiente, trabajar y esforzarse al máximo.
Sé que cuando ustedes van a trabajar a Wal-Mart en una estantería, o en la pastelería, o en la caja, o en la ropa, donde sea, sé que ustedes están pensando, precisamente, en cómo no sólo ganarse un jornal y un sustento digno, sino también como realizarse como seres humanos.
Y sé que la fuerza de México, amigas y amigos, no está en quien augura, además, fatal y equivocadamente catástrofes; sino la fuerza de México está, precisamente, en la gente que trabaja todos los días, en la gente que se esfuerza todos los días, en la gente que es honesta todos los días.
Se puede pensar y se puede buscar, quizá a veces hasta deliberadamente que en el México nuestro sólo hay perversión y terror y dolor, que sólo hay maldad y criminalidad; pero no, amigas y amigos asociados de Wal-Mart.
Lo que hay en México es una mayoría, es una gran mayoría, una abrumadora mayoría de millones y millones de mexicanos, que como ustedes, salen a trabajar todos los días, sacan hasta adelante a su familia y sacan adelante al país.
Tenemos problemas, sí, pero no es un puñado de delincuentes, como los que hoy asolan nuestro tiempo. A veces con la desidia, o incluso, con la franca tolerancia de ciertas autoridades.
No son ese puñado de delincuentes ni la mayoría ni de lejos son siquiera un grupo significativo para poder decidir el destino de México. Somos mayoría, 105 millones más los mexicanos que queremos un México en paz, un México seguro, un México que trabaja. Y se los aseguro, amigas y amigos, lo vamos a lograr porque lo queremos y porque vamos a trabajar duro hasta lograrlo en nuestro futuro.
Somos una abrumadora mayoría y hay que ver a nuestro México; hay que ver al que va al lado de nosotros en la calle, o en el coche o en su trabajo; y es una abrumadora mayoría de mujeres y hombres, padres de familia, que no están decididos, ni con mucho, a resignarse a la fatalidad.
Y yo les puedo decir, amigas y amigos, que tenemos problemas y desafíos como los tienen muchas naciones en el mundo, y como los ha tenido, y mucho más graves, nuestro querido México. Pero así como les digo en la parte económica, hoy pasamos, sí, por esta tormenta, estos nubarrones internacionales de precios y de estancamiento económico, también les digo que sé y sabemos que esos fenómenos pasarán, son transitorios.
Incluso me comentaban los directivos de Wal-Mart hace un momento, el propio Eduardo, que hoy están registrando en los precios, que en estimación del propio Wal-Mart, un freno, precisamente, en la escalada que muchos pronosticaban sería incontenible de precios.
Yo sé que esos efectos o incrementos son transitorios, han tenido lugar en el tiempo y se detendrán. Hoy está bajando también el petróleo, hoy está bajando también el maíz, hoy está bajando el trigo, en el mundo.
Y así como pasa la inflación internacional por un periodo transitorio, también es cierto, amigas y amigos, que el estancamiento será transitorio; que toda economía registra ciclos, que tiene bajas, como la que se vive ahora en Estados Unidos y nos repercute, pero también toma un periodo de estabilización y vuelve a tener periodos de recuperación.
Lo relevante, amigas y amigos, no es que estos fenómenos existan, lo relevante es que son transitorios y más importante que eso, es saber qué es lo que estamos haciendo para construir una economía distinta y mejor, como la queremos. Una economía que prospere y que genere empleos.
Debe quedar, amigas y amigos, ténganlo por cierto y absolutamente claro. Los problemas económicos internacionales por lo que atraviesa México y todo el mundo son transitorios, pero los cambios que estamos haciendo, las reformas que estamos haciendo, la inversión en infraestructura sin precedentes que estamos haciendo en carreteras, en puertos, en aeropuertos, en los trenes suburbanos de la Ciudad de México, en muchas otras.
Esos cambios, amigas y amigos, esos cambios son permanentes, tienen un efecto permanente y cuando pase la tormenta, que pasará, tengan la seguridad, amigas y amigos, que México, su economía crecerá más fuerte, más rápido, generará más empleos, que son los que necesitamos los mexicanos.
Y así como este tema económico, si seguimos y perseveramos por el camino correcto para arreglar las cosas, tiene solución, también les aseguro, amigas y amigos, que otros problemas, incluyendo la inseguridad y la criminalidad que padecemos, también tiene solución.
Que de lo que se trata es, precisamente, de mantenerse firmes, fuertes, decididos, de no permitir ni que nos intimiden ni que nos roben esperanzas y sueños.
Mantenernos firmes, decididos y no descansar hasta tener policías en las que podamos confiar, hasta erradicar la indolencia y el abandono que por años nos llevó a este problema.
Que si nos mantenemos firmes y decididos para reunir recursos y tecnología para derrotar a esa delincuencia, para recuperar la paz en las calles y en las plazas, y en los pueblos de México; tengan la seguridad, amigas y amigos, que costará tiempo, que costará dinero, que costará vidas humanas, como por desgracia ha costado ya la de muchos policías federales, que han muerto, precisamente, en el cumplimiento de su deber.
Pero que a final de cuentas, no lo duden, amigas y asociados de Wal-Mart, amigas y amigos, lo vamos a lograr. Al final veremos un México distinto y mejor.
Yo pienso en ese México todos los días, con la misma fuerza con la que me imagino el México que quiero para mis hijos, porque sé también que es la misma fuerza que los mueve a ustedes, el imaginar cómo podemos construir, ustedes para los suyos, para sus hijitos, un mundo distinto, un México distinto y mejor.
Ustedes se esfuerzan con su trabajo. Cada mexicana y cada mexicano está empujando ese México con su esfuerzo y con su trabajo.
Nosotros, desde el Gobierno Federal, con aciertos y con errores, por supuesto, pero también ténganlo por cierto; estamos empeñados y no descansaremos a hacer con nuestro trabajo ese México distinto y mejor.
Ese México, amigas y amigos, asociadas y asociados, ese México vendrá, ese México fuerte, próspero, seguro y limpio que queremos para todos.
Así que no se desalienten, no permitan que el gran impulso, el gran brío, la fuerza que está, precisamente, en el verdadero México, que son ustedes, se vea truncada, se vea truncada y se vea marcada por la desesperanza.
México saldrá adelante, saldrá adelante con el mismo vigor con el que ustedes todos los días sacan adelante su trabajo y están sacando a su familia.
Somos más los mexicanos que queremos y trabajamos por eso. Somos más, muchos más los mexicanos que creemos que hay un camino que puede ser recto y honesto para vivir y convivir.
Somos muchos más los mexicanos que estamos comprometidos con ese futuro.
Así que a celebrar 50 años de Wal-Mart, a seguir trabajando por construir muchos, muchos más.
Pero más allá, más allá de esta gran empresa, a ustedes les digo: hay un México por construir y ese México lo vamos a lograr y lo vamos a construir entre todos los mexicanos, entre todos juntos.
Muchas felicidades. Enhorabuena para todos ustedes.
Fuente: http://www.presidencia.gob.mx/prensa/discursos/?contenido=38398
Sección prensa, discursos.
Qué tipo tan pero tan..insensato, ¿de verdad vivirá en México? ¿de verdad querá un porquito a México y a su gente?
No creo que todo el mundo, sobre todo los agricultores y dueños de abarroteras mexicanas, piensen lo mismo que él respecto a Wal-mart…
Walmart es el maestro número uno en explotación y competencia desleal, aquí y en USA...

No sabe manejar una bici, sabra manejar al pais? =P

Es un error este señor xD. Como habla maravillas de una empresa de ese tipo y lo que me caga siempre de un político es que generalice, como si todos estuvieramos de acuerdo en que Wal-Mart y los bisquet´s son lo mejor. Ash.
Jajaja seee pobrecito se cayó de la bici.


¬¬

No mames! esto parece el discurso de un presidente municipal de un pueblito, que verguenza…...
Lo que verdaderamente da pena ajena, es que cita a Enrique Krauze, es muy revelador que el escritor es el unico intelectual de derecha de todo el país, pobrecito!!!! que tiernooo!
Y es de todos conocidos, que cualquier restaurant de chinos tiene los bisquets mil veces mas sabrosos que los de los vips, que fresa…

Es sólo un problema de idiosincrasia, así como con FOX. Ellos no tienen tanta culpa de ser tan pendejos, son sólo meros títeres de la cúpula que decide quien nos gobierna, lógicamente, con el apoyo apacible de los millones de mexicanos que o estamos de acuerdo con ellos, o no estándolo jugamos a que hay democracia y no efectuamos un levantamiento civil.
Que mierda vida cuando recuerda con cariño tomar café y bisquets en un jodido vips… es ridículo y encolerizante lo que pasa aquí.

Ah y respecto a Enrique Krauze ese señor se dice escribir la historia de otra manera, si el ni es historiador es ingeniero xD. nada que ver!



El consumo en méxico no aumenta porque haya una empresa como Wal-Mart en el mercado. Si no existiera wal-mart el consumo se repartiría entre todos los demás oferentes (chicos y grandes). La gran desgracia que trae Wal-Mart. visto desde un enfoque de negocios, es que castiga los precios endemoniadamente, así como los salarios, y esto a al larga sólo quiebra muchos negocios y deja mucha gente sin empleo, que ya sin chamba ni en wal-mart podrán comprar. Por muy grande que sea wal-mart no da tantos empleados al país, que si a esas vamos pronto veremos al cahaparro pendejo de Calderón promocionando a los Oxxos…aaaaaleluya.

No mames y quita ese pinche fondo que no deja leer ni madre, digo, si quieres que mucha mas gente se tome la molestia de hacerlo, ese consejo te doy porque tu amigo no soy

jajaja xD. Gracias, a lo mejor si es incomodo mi fondo! pero las letras si son legibles yo lo comprobé y pongo ese color de letra porque no lastima la vista! el contraste entre negro y blanco es el que jode!
