Ya no pienso en el futuro, porque siempre llega muy rápido...
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cuestionamientomié 09 de julio, 2008 - 19:01 Seguridad de esta entrada: PUBLICODigamos que llevo un mes saliendo con alguien y él no da señales de que esto vaya hacia algún lugar fijo... nótese que la intimidad ya se hizo presente en dos ocaciones y que cada día platicamos en el messenger. el es siete años mayor que yo y alguna vez preguntó si yo preferiría tener algo serio o algo más relajado... le dije que le diéramos tiempo a las cosas y que más adelante con gusto lo haríamos algo serio. ahora pregunto, ¿¿HASTA CUÁNDO DEBO ESPERAR??¿¿ACASO YA NO HABRÁ NADA MÁS ENTRE NOSOTROS??¿¿SIN QUERER ME CONVERTÍ EN SUS NALGAS DE OCACIÓN?? [ Enlace | Dos es mejor que uno... supongo :/ ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos
regresé...jue 27 de diciembre, 2007 - 21:47 Seguridad de esta entrada: PUBLICOy esque yo no pensaba regresar más por estos lares... pero me di cuenta de que a veces no puedo abrir la boca tan fácil como puedo escribir. y hoy necesito decir muchas cosas. hoy quiero gritarle al mundo toda la frustración y enojo que estoy sintiendo por no ser feliz con lo que tengo. se siente raro no querer a quien te quiere y permanecer en un sufrimiento seco que no me deja avanzar, y si ya se que sufro por algo que no puede ser, entonces qué pasa? y qué pasaría si yo me decidiera y mañana hiciera todo a un lado? y si quisiera seguir mi camino sin pedir permiso, ni pensar en las cosas que me atoran? sería ingratitud de mi parte? ESTABAS AHI Estabas ahí, [ Enlace | Un miserable comentario :( ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos, Debrayes
mi amigui pausáb 17 de noviembre, 2007 - 19:13 Seguridad de esta entrada: PUBLICOmi amigui pau está enferma...tiene lupus, y yo no sé nada de eso... pero me siento triste y al mismo tiempo desesperada por que si no fuera por ella, tal vez yo no estaría aquí escribiendo... no sé nada sobre su enfermedad, lo que leo no me queda claro... puede alguien explicarme qué le pasa a mi pau? =( [ Enlace | 5 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos
que sepan todoss...mié 12 de septiembre, 2007 - 12:00 Estado de ánimo: MelancólicoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: QUE SEPAN TODOS- PEPE AGUILAR me caga cuando la gente cree que toda mi vida gira en torno a Francisco… me caga cuando estan seguros de que todo lo que pienso es él, que todo lo que quiero es él, que todo lo que necesito, es él… por eso hoy vine a gritarle al mundo que tienen razón. que lo quiero, con todo lo bueno y lo malo que esto puede llevar… si, ahora, que sepan todos!!! QUE SEPAN TODOS *Aunque hace mucho que lo nuestro termino Yo que en el alma tu cariño me guarde *Que sepan todos que me duele tu dolor *Que sepan todos que por ti yo soy capaz [ Enlace | Sin comentarios :'( ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos, Yo, Él
mi pollo del amormar 11 de septiembre, 2007 - 13:06 Estado de ánimo: AlegreSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: iluso- ricardo arjona
este es mi pollito del amorss…
este el árbol que plantamos juntos afuera de mi casa…
esto es lo que siento cuando estoy cerquita de él…
y esta la última foto que nos tomamos juntitos… TE QUIERO SAULITOOO!! aunque no sé expresarlo… y aunque sea una bitch malpedo contigo… tu sabes que te quiero… mmmmuacks! [ Enlace | 9 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Sexo, Yo
Mi Otra Vidalun 10 de septiembre, 2007 - 22:17 Estado de ánimo: PensativoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: pambo- tras nubes Hoy he visto asomar el sol por mi ventana Mi otra vida me enseñó qué es el dolor del corazón Que del éxito al fracaso solo hay un inmundo segundo en mi otra vida aprendí a llorar me desperté con la conciencia de saberme en un cuerpo nuevo empiezo a desarrollarme a un ritmo lento siento el calor y los latidos de mi madre siempre supe que acabaría mis días con ella en mi otra vida aprendí a llorar [ Enlace | Un miserable comentario :( ] del.icio.us Estrella este post
Debrayes, Yo
el 7 de septiembre (2)vie 07 de septiembre, 2007 - 23:25 Estado de ánimo: ConfundidoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: sé-lu Hoy viernes 7 de septiembre de 2007 me levanté a las 7:16 a.m. Me vestí, me peiné, me lavé los dientes; salí de mi casa a las 7:53. Llegué a la escuela a las 8:02. A las 10:12 salí de ahí para regresar a mi casa. Vi los horóscopos de Hoy a las 11:33 y a las 12:45 prendí el boiler para bañarme. En todo el p***** día, a cada hora, cada minuto, cada segundo… pensé en él. En su cumpleaños, en su regalo… recordé cada segundo que mis ojos lo hayan visto. La primera vez que hablamos, y la última vez que lo vi. Recordé su voz, su olor. Y lloré como me hacía falta. Pero se acabó. Ya no hay más. Ya estoy seca y vacía… ya no queda nada de lo que fui. =( Sé Nada paso Que… Se lo que hay detrás de ese triste y loco corazón Que… Ya… (Te escondes) [ Enlace | Sin comentarios :'( ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos, Yo, Él
beber de tu sangrejue 06 de septiembre, 2007 - 22:43 Estado de ánimo: DeprimidoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: los amantes de lola- beber de tu sangre Tantas cosas en la mente me aterran Tras los muros de mi casa tan fría Y el pensar en ti me hace recordar Podría gritar Y el pensar en ti me hace recordar Podría gritar Podría gritar Podría gritar… —————————————————————————- y entre más tarde es; entre más se acerca el 7 de septiembre… más rara me siento. hoy iba camino a la escuela, y en el autobús se sentó junto a mi una señora con un bebé. comenzó a jalarme el cabello y a juguetear con él. todo está mal estos días… ese bebé me hizo llorar. la canción de arriba sonaba en el trayecto. ¿qué me pasa? [ Enlace | Un miserable comentario :( ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos, Yo, Él
el 7 de septiembrejue 06 de septiembre, 2007 - 13:17 Estado de ánimo: ConfundidoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: mecano- el siete de septiembre mañana es 7 de septiembre… como la canción… la diferencia es que no es nuestro aniversario. no es nada. es un día más. me traumaaaa!!!!!!!!!!! pero aún así, mañana su regalote estará presente, así como su cumpleaños, su tarjeta, sus galletas, etc… [ Enlace | 5 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Conflictos, Yo, Él
la mujer que no...mié 05 de septiembre, 2007 - 22:57 Estado de ánimo: SomnolientoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: sonora- a qué le tiramos Debo ser disctreto. No quiero comprometerla. La llamaré.. . En el cajón de mi escritorio tengo todavía una foto suya. junto con las de otras gentes y un pañuelo sucio de maquillaje que le quité no sé a quién. o mejor dicho sí sé, pero no quiero decir, en uno de los momentos cumbres de mi vida pasional. La foto de que hablo es extraordinariamente buena para ser de pasaporte. Ella está mirando al frente con sus grandes ojos almendrados, el pelo restirado hacia atrás, dejando a descubierto dos orejas enormes, tan cercanas al cráneo en su parte superior, que me hacen pensar que cuando era niña debió traerlas sujetas con tela adhesiva para que no se le hicieran de papalote; los pómulos salientes, la nariz pequeña con las fosas muy abiertas, y abajo… su boca maravillosa, grande y carnuda. En un tiempo la contemplación de esta foto me producía una ternura muy especial, que iba convirtiéndose en un calor interior y que terminaba en los movimientos de la carne propios del caso. La llamaré Aurora. No, Aurora no. Estela, tampoco. La llamaré ella. Esto sucedió hace tiempo. Era yo más joven y más bello. Iba por las calles de Madero en los días cercanos a la Navidad, con mis pantalones de dril recién lavados y trescientos pesos en la bolsa. Era un mediodía brillante y esplendoroso. Ella salió de entre la multitud y me puso una mano en el antebrazo. “Jorge”, me dijo. Ah, che la vita é bella! Nos conocemos desde que nos orinábamos en la cama (cada uno por su lado, claro está), pero si nos habíamos visto una docena de veces era mucho. Le puse una mano en la garganta y la besé. Entonces descubrí que a tres metros de distancia, su mamá nos observaba. Me dirigí hacia la mamá, le puse una mano en la garganta y la besé también. Después de eso, nos fuimos los tres muy contentos a tomar café en Sanborns. En la mesa, puse mi mano sobre la suya y la apreté hasta que noté que se le torcían las piernas; su mamá me recordó que su hija era decente, casada y. con hijos, que yo había tenido mi oportunidad trece años antes y que no la había aprovechado. Esta aclaración moderó mis impulsos primarios y no intenté nada más por el momento. Salimos de Sanborns y fuimos caminando por la alameda, entre las estatuas pornográficas, hasta su coche, que estaba estacionado muy lejos. Fue ella, entonces, quien me tomó de la mano y con el dedo de enmedio, me rascó la palma, hasta que tuve que meter mi otra mano en la bolsa, en un intento desesperado de aplacar mis pasiones. Por fin llegamos al coche, y mientras ella se subía, comprendí que trece años antes no sólo había perdido sus piernas, su boca maravillosa y sus nalgas tan saludables y bien desarrolladas, sino tres o cuatro millones de muy buenos pesos. Fuimos a dejar a su mamá que iba a comer no importa dónde. Seguimos en el coche, ella y yo solos y yo le dije lo que pensaba de ella y ella me dijo lo que pensaba de mí. Me acerqué un poco a ella y ella me advirtió que estaba sudorosa, porque tenía un oficio que la hacía sudar. “No importante, no importa.” Le dije olfateándola. Y no importaba. Entonces, le jalé el cabello, le mordí el pescuezo y le apreté la panza… hasta que chocamos en la esquina de Tamaulipas y Sonora. Después del accidente, fuimos al SEP de Tamaulipas a tomar ginebra con quina y nos dijimos primores. La separación fue dura, pero necesaria, porque ella tenía que comer con su suegra. “¿Te veré?” “Nunca más.” “Adiós, entonces.” “Adiós.” Ella desapareció en Insurgentes, en su poderoso automóvil y yo me fui a la cantina el Pilón, en donde estuve tomando mezcal de San Luis Potosí y cerveza, y discutiendo sobre la divinidad de Cristo con unos amigos, hasta las siete y media, hora en que vomité. Después me fui a Bellas Artes en un taxi de a peso. Entré en el foyer tambaleante y con la mirada torva. Lo primero que distinguí, dentro de aquel mar de personas insignificantes, como Venus saliendo de la concha… fue a ella. Se me acercó sonriendo apenas, y me dijo: “Búscame mañana, a tal hora, en tal parte”; y desapareció. ¡Oh, dulce concupiscencia de la carne! Refugio de los pecadores, consuelo de los afligidos, alivio de los enfermos mentales, diversión de los pobres, esparcimiento de los intelectuales, lujo de los ancianos. ¡Gracias, Señor, por habernos concedido el uso de estos artefactos, que hacen más que palatable la estancia en este Valle de Lágrimas en que nos has colocado! Al día siguiente acudí a la cita con puntualidad. Entré en el recinto y la encontré ejerciendo el oficio que la hacía sudar copiosamente. Me miró satisfecha, orgullosa de su pericia y un poco desafiante, y también como diciendo: “Esto es para ti.” Estuve absorto durante media hora, admirando cada una de las partes de su cuerpo y comprendiendo por primera vez la esencia del arte a que se dedicaba. Cuando hubo terminado, se preparó para salir, mirándome en silencio; luego me tomó del brazo de una manera muy elocuente, bajamos una escalera y cuando estuvimos en la calle, nos encontramos frente a frente con su chingada madre. Fuimos de compras con la vieja y luego a tomar café a Sanborns otra vez. Durante dos horas estuve conteniendo algo que nunca sabré si fue un sollozo o un alarido. Lo peor fue que cuando nos quedamos solos ella y yo, empezó con la cantaleta estúpida de: “¡Gracias, Dios mío, por haberme librado del asqueroso pecado de adulterio que estaba a punto de cometer!” Ensayé mis recursos más desesperados, que consisten en una serie de manotazos, empujones e intentos de homicidio por asfixia, que con algunas mujeres tienen mucho éxito, pero todo fue inútil; me bajó del coche a la altura de Félix Cuevas. Supongo que se habrá conmovido cuando me vio parado en la banqueta, porque abrió su bolsa y me dio el retrato famoso y me dijo que si algún día se decidía (a cometer el pecado), me pondría un telegrama. Y esto es que un mes después recibí, no un telegrama, sino un correograma que decía: “Querido Jorge: búscame en el Konditori, el día tantos a tal hora (p. m.) Firmado: Guess who? (advierto al lector no avezado en el idioma inglés que esas palabras significan “adivina quién”). Fui corriendo al escritorio, saqué la foto y la contemplé pensando en que se acercaba al fin la hora de ver saciados mis más bajos instintos. Pedí prestado un departamento y también dinero; me vestí con cierto descuido pero con ropa que me quedaba bien, caminé por la calle de Génova durante el atardecer y llegué al Konditori con un cuarto de hora de anticipación. Busqué una mesa discreta, porque no tenía caso que la vieran conmigo un centenar de personas, y cuando encontré una me senté mirando hacia la calle; pedí un café, encendí un cigarro y esperé. Inmediatamente empezaron a llegar gentes conocidas, a quienes saludaba con tanta frialdad que no se atrevían a acercárseme. Pasaba el tiempo. Caminando por la calle de Génova pasó la joven N., quien en otra época fuera el Amor de mi Vida, y desapareció. Yo le di gracias a Dios. Me puse a pensar en cómo vendría vestida y luego se me ocurrió que en tíos horas más iba a tenerla entre mis brazos, desvestida… La joven N. volvió a pasar, caminando por la calle de Génova, y desapareció. Esta vez tuve que ponerme una mano sobre la cara, porque la joven N. venía mirando hacia el Konditori. Era la hora en punto. Yo estaba bastante nervioso, pero dispuesto a esperar ocho días si era necesario, con tal de tenerla a ella, tan tersa, toda para mí. Y entonces, que se abre la puerta del Konditori, entra la joven N., que fuera el Amor de mi Vida, cruza el restorán y se sienta enfrente de mí, sonriendo y preguntándome: “Did you guess right?” Solté la carcajada. Estuve riéndome hasta que la joven N. se puso incómoda; luego, me repuse, platicamos un rato apaciblemente y por fin, la acompañé a donde la esperaban unas amigas para ir al cine. Ella, con su marido y sus hijos, se habían ido a vivir a otra parte de la República. Una vez, por su negocio, tuve que ir precisamente a esa ciudad; cuando acabé lo que tenía que hacer el primer día, busqué en el directorio el número del teléfono de ella y la llamé. Le dio mucho gusto oír mi voz y me invitó a cenar. La puerta tenía aldabón y se abría por medio de un cordel. Cuando entré en el vestíbulo, la vi a ella, al final de una escalera, vestida con unos pantalones verdes muy entallados, en donde guardaba lo mejor de su personalidad. Mientras yo subía la escalera, nos mirábamos y ella me sonreía sin decir nada. Cuando llegué a su lado, abrió los brazos, me los puso alrededor del cuello y me besó. Luego, me tomó de la mano y mientras yo la miraba estúpidamente, me condujo a través de un patio, hasta la sala de la casa y allí, en un couch, nos dimos entre doscientos y trescientos besos… Hasta que llegaron sus hijos del parque. Después, fuimos a darles de comer a los conejos. Uno de los niños, que tenía complejo de Edipo, me escupía cada vez que me acercaba a ella, gritando todo el tiempo: “¡Es mía!” Y luego, con una impudicia verdaderamente irritante, le abrió la camisa y metió ambas manos para jugar con los pechos de su mamá, que me miraba muy divertida. Al cabo de un rato de martirio, los niños se acostaron y ella y yo nos fuimos a la cocina, para preparar la cena. Cuando ella abrió el refrigerador, empecé mi segunda ofensiva, muy prometedora, por cierto, cuando llegó el marido. Ale dio un ron Batey y me llevó a la sala en donde estuvimos platicando no sé qué tonterías. Por fin estuvo la cena. Nos sentamos los tres a la mesa, cenamos y cuando tomábamos el café, sonó el teléfono. El marido fue a contestar y mientras tanto, ella empezó a recoger los platos, y mientras tanto, también, yo le tomé a ella la mano y se la besé en la palma, logrando, con este acto tan sencillo, un efecto mucho mayor del que había previsto: ella salió del comedor tambaleándose, con un altero de platos sucios. Entonces regresó el marido poniéndose el sacro y me explicó que el telefonazo era de la terminal de camiones, para decirle que acababan de recibir un revólver Smith & Wesson calibre 38 que le mandaba su hermano de México, con no recuerdo qué objeto; el caso es que tenía que ir a recoger el revólver en ese momento; yo estaba en mi casa: allí estaba el ron Batey, allí, el tocadiscos, allí, su mujer. Él regresaría en un cuarto de hora. Exeunt severaly: él vase a la calle; yo, voyme a la cocina y mientras él encendía el motor de su automóvil, yo perseguía a su mujer. Cuando la arrinconé, me dijo: “Espérate” y me llevó a la sala. Sirvió dos vasos de ron, les puso un trozo de hielo a cada uno, fue al tocadiscos, lo encendió, tomó el disco llamado Le Sacre du Sauvage, lo puso y mientras empezaba la música brindarnos: habían pasado cuatro minutos. Luego, empezó a bailar, ella sola. “Es para ti”, me dijo. Yo la miraba. mientras calculaba en qué parte del trayecto estaría el marido, llevando su mortífera Smith & Wesson calibre 38. Y ella bailó y bailó. Bailó las obras completas de Chet Baker, porque pasaron tres cuartos de hora sin que el marido regresara, ni ella se cansara, ni yo me atreviera a hacer nada. A los tres cuartos de hora decidí que el marido, con o sin Smith & Wesson, no me asustaba riada. Me levanté de mi asiento, me acerqué a ella que seguía bailando como poseída y, con una fuerza completamente desacostumbrada en mí, la levanté en vilo y la arrojé sobre el couch. Eso le encantó. Me lancé sobre ella como un tigre y mientras nos besarnos apasionadamente, busqué el cierre cíe sus pantalones verdes y cuando lo encontré, tiré de él… y ¡mierda!, ¡que no se abre! Y no se abrió nunca. Estuvimos forcejando, primero yo, después ella y por fin los dos, y antes regresó el marido que nosotros pudiéramos abrir el cierre. Estábamos jadeantes y sudorosos, pero vestidos y no tuvimos que dar ninguna explicación. Hubiera podido, quizá, tegresar al día siguiente a terminar lo empezado, o al siguiente del siguiente o cualquiera de los mil y tantos que han pasado desde entonces. Pero, por una razón u otra nunca lo hice. No he vuelto a verla. Ahora, sólo me queda la foto que tengo en el cajón de rni escritorio, y el pensamiento de que las mujeres que no he tenido (como ocurre a todos los grandes seductores de la historia), son más numerosas que las arenas del mar. Estoy enferma de Jorge Ibargüengoitia… estoy enamorada de él, aunque haya muerto cuatro años antes de que yo me dignara a nacer…. recomiendo ampliamente cualquier lectura de él, para cualquier persona, en cualquier momento… [ Enlace | Sin comentarios :'( ] del.icio.us Estrella este post
Debrayes, Mamadas, Yo
nadie sabe lo que tiene...jue 30 de agosto, 2007 - 23:16 Estado de ánimo: MelancólicoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: dos días en la vida- jarabe de palo Siendo yo una niña de tercer semestre de preparatoria conocí al joven D… y me encantó. Hasta hoy no puedo explicar qué o por qué… en realidad no era mi tipo… y no tenían grandes dotes físicos ni de personalidad… bueno, las razones del amor son un poco inexplicables… lo importante es que el hombre me traía de un ala, y bien podría hacer de mi lo que quisiera, pero nunca se dio cuenta. Un día descubrí que tenía una novia… =( era la niña T y estaba en primer semestre… pero además de eso, estaba buenísima y era muy agradable. No sentí feo. No tenía el corazón roto, ni nada parecido. Era algo diferente. Era algo peor! ME ESTABA LLEVANDO EL DIABLO!!!! Estaba enojada, muuuy enojada… y fui al patio de la escuela con mi histeria en los cachetes esperando salir a la menor provocación. Y esa provocación llegó el cuerpo del niño G. Otro día estábamos en una fiesta, platicando del amor y otros demonios… y me decía que no debía cerrarme a alguien que no pensaba en mi, alguien que era de otra y que ya era más un capricho que un amor. No me importó, le dije que era algo que él no entendía y que sólo si le pasara lo iba a comprender. Yo quería a D, no a todos los que me ofrecieran el cielo entero. Me llevó a mi casa. El último día de clases hubo una magistral fiesta en una casa que no recuerdo donde fue, pero me quedaba lejos. G estaba ahí, conmigo como siempre. Escuchando cuánto quería a D y cuánto odiaba a T. Y todo lo enojada que estaba con la vida por ser tan injusta conmigo y no darme a alguien que me quisiera y que yo estuviera dispuesta a querer. Íbamos en su camioneta camino a mi casa, y llegando, ahí afuera me dio una mochila negra y fea… y me dijo muy serio: La mochila era del joven D y tenía libretas, copias, hojas, plumas y mil cosas más de él… me sentía feliz por lo que tenía conmigo, pero al mismo tiempo me sentía la peor de las mujeres en esta vida por G… Siempre fui una bitch con todas las de la ley… y desde esa noche, no hemos hablado de nuevo. No pude disculparme, ni decirle que ahora entiendo todo, y que lo aprecio y se lo agradezco… y que lo quiero (aunque no como el quisiera). La mochila se la regresé a su dueño… cuando me di cuenta de que no era “amor”, sino algo que no he podido explicarme jamás… Hoy lo vi mientras caminaba por la calle, iba con una chava muy bonita. Se reían y platicaban. HOY le deseo que encuentre todo lo que buscaba en mi, y que yo no quise darle. Le deseo suerte, éxito, y todas las sonrisas que yo no fui capaz de ofrecerle… Y al joven D… le deseo un momento de pasión desenfrenada. Y que alguien algún día le dé todo lo que yo le ofrecía… o que venga y yo se lo doy!!! =D [ Enlace | Sin comentarios :'( ] del.icio.us Estrella este post
Cosas, Me, Yo
o.Osáb 25 de agosto, 2007 - 23:06 Estado de ánimo: DivertidoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: (ronquidos) voy caminando por c&a y a un lado de dicha tienda hay un local de helados “saludables” ... la verdad es que eso de las dietas a mi nomás no se me dá, siempre engordo sin remordimiento alguno… pero hoy, al pasar por ese local para ir a comprarme un engordante café capuccino, me encuentro nada más y nada menos queeee: SEÑORAS WANGAS FLÁCIDAS LONJUDAS... PERO ESO SI CON SU MEGA HELADO LIGHT, CON CHOCOLATE LIGHT, CREMA BATIDA LIGHT Y UNA CEREZA EN LA PUNTITA... y es aqui donde uno se pregunta… hay que tapar el pozo cuando el niño ya se ahogó?? [ Enlace | Un miserable comentario :( ] del.icio.us Estrella este post
Debrayes, Mamadas, Yo
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