
No es la del Génesis, ni la de Guillermo Tell, la envenenada de Blanca Nieves, mucho menos la de Newton, ni la que le regalé a mi maestra, tampoco la de la Discordia ni la que aparecía en los centros de los discos de los Beatles. Esas manzanas ya estan muy vistas, muy platicadas.
Esta es la manzana del viernes esa que no sabe de pecados originales, leyes de gavedad, leyendas o cuentos para que los niños se duerman, la que trazó un camino con su jugo, de tu boca a tu vientre despúes de una mordida, sorteando tu escote. La que inició aquella jugosa madrugada que culminó con una canción.
Ella puede matar con una sonrisa
Ella puede herir con sus ojos
Ella puede arruinar tu fé con sus mentiras ocasionales
Ella sólo revela lo que quiere que veas
Ella se oculta como un niño
Pero ella es siempre una mujer para mí
Ella puede conducirte a vivir
Ella puede tomarte o abandonarte
Ella puede pedir la verdad
Pero ella nunca te creerá lo que le digas
ella tomará lo que le des mientras sea gratis
Ella roba como un ladrón
Ah, ella tiene cuidado de ella
Ella puede esperar si quiere
Ella está adelantada a su tiempo
Ah, y ella nunca da a conocer
Y ella nunca presenta
Ella solamente cambia su mente
Pero ella es siempre una mujer para mí
Ella te prometerá más Que el Jardín de Edén
Entonces ella sin cuidado te cortará
y se reirá mientras sangras
Pero ella publicará lo mejor
y lo peor que puedes ser
culpándote de todo
porque ella es siempre una mujer para mí
Ella es con frecuencia amable y
ella es de repente cruel
Ella puede ser complaciente
Ella es la idiota de nadie
Pero ella no puede ser condenada
Ella ha ganado su grado
Y lo mas que hara por ti
Será jalarte la sombra
Pero ella es siempre una mujer para mí