Texto del osodelpan
“Sin comprender aun, Gabriel intento zafarse de sus ataduras, mientras Eva la mujer que mas deseaba lo besaba, no podía contener la reacción de su cuerpo, pero de pronto sintió que algo le dolía en la espalda, vio como rasgaban su camisa 2 extremidades de cada lado, mientras gritaba los muñones se cubrían de plumas blancas.
Samael en una sonrisa abierta y carcajada sonora, gritaba:
DANOS TU PODER GABRIEL....ARCANGEL GABRIEL...JAJAJAJA”
Letras de einyel:
La vorágine de la perdición se encontraba en su cúspide mas alta, era evidente que Gabriel estaba completamente perdido de muchas formar; atrapado entre los muslos de Eva que pronto obtendría su esencia, en las manos de Samael y Velial que pronto lograrían su objetivo y en las fauces del infierno, en donde su alma quedaría para siempre.
Repentinamente, ella apareció.
Patricia o mejor dicho Melahel había llegado al sitio de manera intempestiva, como aparecida de la nada – deténganse! – el grito resonó en todas partes.
– Que pretendes estúpida? – le respondió Samael – regrésate a tu patética vida de humana y déjanos en paz, antes de que no quede de ti ni polvo ni alma que curar –
Melahel levanto lentamente la mano y haciendo un cruce de dedos musito suavemente con los ojos cerrados – en nombre de la Presencia ni tu ni nadie me va a detener, has de alejarte ya –
Una onda de luz partió de ella y como si el tiempo se detuviera para todos la onda recorrió el sitio golpeando a todos ahí, al instante los demonios quedaron convertidos en cuerpos carbonizados humeantes, Samael grito blasfemias mientras que la forma de su cuerpo se desmoronaba, Velial solo se retorcía en silencio, Eva sobre Gabriel gritaba enloquecida por el dolor y su cuerpo de igualmente iba desmoronándose hasta quedar nada. Si alguien hubiese puesto atención, no solo ellos sufrieron la consecuencia, en todo el bar los asistentes quedaron convertidos en cenizas y la onda de luz al golpear el lugar purifico el sitio consumiéndolo en una extraña combustión instantánea silenciosa.
Al final, solo quedo una cavidad en el suelo con remanentes de paredes y objetos consumidos por el fuego. Lo curioso es que fue tan rápido y silencioso, que los vecinos en ese gheto ni siquiera se dieron cuenta de lo sucedido. En el centro solo Patricia en hinojos, abrazaba el cuerpo maltratado de Gabriel, Melahel abrazaba a Gabriel, 2 ángeles, dos fuerzas celestiales unidas nuevamente y ella lo había logrado salvar – lamento tu estado Gabriel, pero habrás de hacer un esfuerzo para levantarte, tenemos que salir de aquí, yo no soy tan fuerte todavía y ellos solo fueron alejados por un momento, están desesperados y una vez que laman sus heridas, volverán por nosotros mas furiosos aun. Para Samael que un ángel aparentemente tan débil como yo le haya hecho esto es inaceptable e increíble, así que además de cumplir con su ambición, buscara saldar cuentas conmigo –
Patricia nuevamente cerró los ojos mientras musitaba una oración y en ese momento detrás de su espalda un par de alas de albo plumaje emergieron; con dificultades ayudo a levantar a Gabriel que aun se encontraba bajo el shock de lo vivido y del mismo golpe de la onda. Una vez de pie, ella lo abrazo fuertemente, flexiono ligeramente sus piernas para tomar impulso y sus alas los levantaron a los dos. Melahel nuevamente volaba como ángel y ambos fundidos en un abrazo, cruzaron el cielo nocturno, había que concluir esta batalla muy pronto.
Escuchando: Sarah McLachlan – Eden
Texto de Eunice
- Y ahora que le paso a la muchacha? – pregunto en modo hosco, las incoherencias y locuras de este caso estaban logrando fastidiarlo, pero nada lo preparo para escuchar la frase que termino de sacarlo de su somnolencia- La puerta está cerrada, todo el edificio vigilado, pero..Jefe…ella..- termino de revelar el agente con su voz llena de miedo- Ella no está!!!

“...seres enviados a cuidar algunos tesoros divinos, tesoros arrebatados al creador por el mismísimo Gabriel arcángel, quien corrompido por la adoración humana, sentó un reinado neutral entre el cielo y el infierno…”
Atónitos, el jefe de la policía y sus subalternos aun no comprendían después de haber analizado cada centímetro de esa celda, sin encontrar rastros de la mujer y sin encontrar tampoco por donde había huido, de ella solo quedaba cierto polvo dorado….
Gabriel escuchaba aun las risas de los demonios a su alrededor, concentrándose en el rostro de Patricia, para evitar sentir pánico de los ojos bestiales de Samael, dios pagano de la muerte, dentro de la tradición judía se le denominaba ángel, pero lo que tenia Gabriel frente a él no la representación de un rostro angélico, aparte ese nombre en lo que el conocía no significaba otra cosa que “dios ciego” o “el veneno de dios” y eso, era suficiente para entender que esa bestia enorme con alas carbonizadas, en que la visión original de un joven que había tenido, se transformaba, rostro arrugado y ojos que supuraban furia no era otro que el diablo al que todo mundo temía; en cuanto a Velial o Belial como se le conocía en la antigüedad y que era llamado el ángel de la lujuria…..Gabriel pensó:
Su mente estaba más confusa que nunca, dentro de el, sentía como si algo se despertara, Velial al notar esto susurró algo a la inmensa y asquerosa oreja de Samael, ambos demonios tomaron a Gabriel y lo sentaron a sus pies, diciendo:
Gritó Samael,
La hermosa mujer con su rostro mutando de una identidad a otra, pasando por todos los demonios que Gabriel creyó imaginar antes, se puso de pié y con caminar coqueto lo tomó de la mano y lo condujo hacia un altar que se ocultaba a la vista por la oscuridad y la podredumbre que reinaban en aquel hirviente sitio, le ató con unas cadenas que a los ojos de Gabriel parecían hechas con serpientes trenzadas entre sí, ya todo lo que veía le parecía real, pero el recuerdo de Patricia le seguía atormentando, la veía como en una gran mancha luminosa con el rostro limpio sonriendo, con un rostro afable y casi infantil, pero en sus manos, sus manos como palomas blancas, sin arruga alguna, sostenían una espada y un instrumento extraño parecido a una guitarra; no entendía por qué pensaba en esto, mientras noto el rostro de Eva, que se había dejado de mutaciones y conservaba el fulgor de cuando el la conoció y la frescura que enamoró su corazón, esos ojos azules, profundos, que le incitaban a amarla, le toco las mejillas, antes que ella le atara al sucio altar. Velial se acerco, le rodeo un par de ocasiones, lo miro directamente al rostro y dijo:
Interrumpió Samael
Velial tomo una daga filosa, Gabriel pensó que era el final, pero el demonio con daga en mano cortó las ropas de Eva, dejando al descubierto su voluptuosidad, Gabriel atado y confuso, no pudo más que admirar la belleza de aquella mujer algo casi irreal; la mujer camino recitando algo que inentendible para Gabriel, la atmosfera se empezaba a cargar de electricidad, por lo menos eso sentía él, Eva se convulsionó un par de veces y le quitó la daga a Velial y ante la mirada bestial y obscena de Samael, destazó los pantalones de Gabriel.
El no podía creer lo que pasaba, estaba medio desnudo y con una bella mujer, a la que hasta hace un poco rato, amaba con todas sus ansias y deseaba recuperar incluso a pesar de perder su propia alma, su deseo se estaba cumpliendo, pero no de la manera que el imagino. Eva en una danza infernal por fin se monto sobre de él y lo beso, los labios, tibios, su mirada azul, la excitación estaba llegando y Gabriel no lo podía evitar, pero reaccionó y miró a Samael y con un jadeante grito dijo:
Samael se encendió y cubierto de llamas, recuperó esa imagen de un joven de mirada turbia , bello, hasta femenino, como el ángel caído que era, mostrando sus alas emplumadas, pero totalmente envuelto en llamas, sonrió con una mueca horrible, todo se ilumino a su alrededor y con la misma voz extraña respondió a Gabriel:
Gabriel se puso mas pálido que nunca, pero no podía dejar de disfrutar el cuerpo de Eva, pero en un acto sobre humano, reaccionó y pregunto de nuevo:
Velial se carcajeó y de pronto se transformo en un cadáver viviente, quemado, con carne que caía de sus extremidades, el olor a podrido era insoportable, con los dientes pelones en lo que se suponía era una sonrisa sarcástica y agitando sus alas negras, dijo:
Sin comprender aun, Gabriel intento zafarse de sus ataduras, mientras Eva la mujer que mas deseaba lo besaba, no podía contener la reacción de su cuerpo, pero de pronto sintió que algo le dolía en la espalda, vio como rasgaban su camisa 2 extremidades de cada lado, mientras gritaba los muñones se cubrían de plumas blancas.
Samael en una sonrisa abierta y carcajada sonora, gritaba:

Imagen de obscureangel
Parrafo anterior por eskarabajo Gabriel se aferraba a su idea de encontrar un recuerdo real y seguía buscando en su memoria, lo que provoco las carcajadas de Velail, pero esta vez era tal la concentración de Gabriel, que no se distrajo, y en ese momento sucedió, llego a su mente un recuerdo que el estaba seguro que era real y que le produjo una gran sensación de paz , recordó cuando Patricia acaricio sus cabellos en el hospital, recordó esa sensación de Cariño sincero que le produjo esa caricia, no estaba seguro si recordarlo serviría de algo, pero abrió sus ojos y enfrento a Valail, -Lo vez, no todo es una mentira, tengo recuerdos propios de una vida que deseo vivir- En ese momento Gabriel decidió tomar ese recuerdo de Patricia como un arma, no sabia si serviría de algo pero era lo mejor que se le ocurría
Continuacion escrita por 3unic3 Las horas pasaban, aunque a Patricia le parecian eternidades. Que estaria pasando en el hospital? Le angustiaba el hecho de haber dejado solo a Gabriel sabiendo que podria estar en manos de esa mujer, esa maldita mujer, la misma que habia asesinado a Marco. La vida habia sido dificil para ella, despues de tantos sucesos desagradables haber encontrado a Marco habia sido un bàlsamo suave para las heridas del pasado. Aun recordaba años atrás, cuando en medio de una noche de lluvia y frio, tropezo con aquel joven de ojos grandes y mirada franca, de sonrisa fresca y brazos fuertes que la detuvieron para no caer. - Disculpe señorita, no era mi intenciòn - y cuando el pudo observarla a la dèbil luz de una làmpara al final de la calle, noto que la mujer tenia golpes, la mirada perdida y sangre escurria de una gran herida en la cabeza - se encuentra usted bien? Y la chica, apenas balbuceando logro decir - Ayuda---me….èl….tengo….por favor…sàlvalo - y al decir esto se desmayò Antes de eso, nada… Patricia no lograba hilar algun otro recuerdo. Trataba de forzar su memoria para saber que habia sucedido antes de toparse con Marco. El sòlo le platicaba que habia salido de un callejòn de los tantos que hay en el centro de la ciudad, despues de que ella se desvaneciera, la llevo al hospital donde era el trabajaba como mèdico y estuvo a su lado durante las semanas que le llevo reestablecerse. Patricia ni siquiera era su verdadero nombre, es decir, no hasta donde ella sabia. Marco la habia registrado asi cuando llego al hospital, le resultaba doloroso tener que ponerle "no identificada" en el expediente. Despues de que ella se recupero, èl la llevo a vivir a su casa, la cuido, le dio un nombre, la animo a estudiar, a reconstruir su vida… pero..que vida? Cuàl? Ella era una desconocida hasta para si misma. De noche la atormentaban pesadillas inexplicables, donde reinaban el fuego, los demonios y un hombre, aunque mas extraño era que, jamàs veia su rostro; y esa luz cegadora al final del sueño que la obligaba a despertar gritando. En ese momento, ahí, abandonada a su suerte en una celda fria, se esforzaba una vez mas en recordar…recordar…algo tan simple y dificil a la vez…pero lejos de llegar a su "vida original" su mente se sumergia en momentos a lado de Marco, cuando se graduo de enfermera, cuando empezo a trabajar en el mismo hospital donde salvaron su vida, años despues pudo ver a Marco gritàndole, desesperado por tantas noches de sueños interrumpidos gracias a las pesadillas de Patricia, harto de sentirla cada vez mas lejana, èl queria que lo amara, pero habia algo que se lo impedia, aunque le estaba eternamente agradecida por sus atenciones y ayuda y sentia un cariño suficiente como para seguir a su lado, no podia amarlo como se deberia. Habia alguien mas, alguien de "su antes", pero ni siquiera sabia quien era - Que estùpida eres Patricia! Jamas pudiste querer a Marco añorando la presencia de un fantasma… - y ahora el estaba muerto, y ella sola, otra vez, e igualmente confundida que aquella noche - maldita sea!!! Solo un recuerdo, solo uno!!! Quien soy?? Quien fui?? Por favor Dios mio, iluminame o me voy a volver loca aquí. Y cerrando los ojos lloro como una niña, hasta que se quedo dormida… De nuevo sus sueños la llevaron lejos, pero este era un escenario aun mas confuso que el de siempre, escenas mezcladas, fuego y agua, luz y oscuridad…esa voz que le arrancaba el alma sin saber porque, y de repente la luz, pero esta vez no se desperto, pudo permanecer en medio de esa claridad y escuchar a alguien que hablaba mas alla de los que sus ojos alcanzaban a ver: - Asi debe ser - Pero porque? Yo no quiero que sufra! Dejame hacerlo, sabes que puedo lograrlo - se esucho a si misma hablar aunque no sabia a quien se referia - Porque es necesario mi niña, se que te duele a ti tambien, pero llegara el momento en que puedas salvarlo - Cuando Señor? - Pronto… tu lo sabras Silencio… silencio.. El aire lo llenaba todo… y entonces lo entendio - Ahora es… he aquí el momento..llego tu turno mi linda Melahel…salvalo antes de que sea tarde La mente de Patricia quedo abierta por unos instantes…ella era Melahel…ella era quien debia salvarlo…pero… - A quien? A quien debo salvar? No lo entiendo - La mente puede olvidar cosas - le respondio la voz - pero tambien puede obligarse a recordarlas… pelea…lucha por volver… tienes una mision desde antes de los tiempos, y solo tu puedes cumplirla. La batalla que tanto temimos esta a punto de iniciar, ya lo tienen, se lo han llevado, si no lo rescatas la oscuridad se desbordara mas alla de lo que pudimos imaginar… corre Melahel, es ahora.. El tiempo es hoy…si fracasas èl estara perdido para siempre 
- Nooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!! El jefe de la policia escucho los gritos desesperados a traves de la frecuencia de su radio... - Jefe!!! Jefe!!! Venga rapido a la celda de la enfermera!!! Algo ha pasado - Que sucede Herrera? Por Dios, son las 3 de la mañana- habia estado tratando de dormir un poco en el cuarto de video despues de revisar mas de 5 veces las cintas del hospital - Tiene que venir, esto es urgente. - Y ahora que le paso a la muchacha? - pregunto en modo hosco, las incoherencias y locuras de este caso estaban logrando fastidiarlo, pero nada lo preparo para escuchar la frase que termino de sacarlo de su somnolencia - La puerta esta cerrada, todo el edifcio vigilado, pero..jefe…ella..- termino de revelar el agente con su voz llena de miedo- Ella no esta!!! Sigue... elosodelpan
Escrito por Eskarabajo, continua eunice
(Párrafo anterior por star_reader,)
- Porqué tardaron tanto Velial…??? – preguntó mirando al demonio que hasta ese momento le había parecido atemorizante, pero que junto a éste nuevo misterioso ser, cuyo nombre adivinaba Gabriel debía ser Samael por quién habían preguntado al entrar, parecía ya no infundirle ningún terror.
– Y dónde está Eva? - Mientras les preguntó eso último se levantó de su asiento, y lentamente -casi imperceptiblemente flotando- se acercó a ellos.
- Ya es hora de despertarla… Dijó.
Terminadas de decir estas palabras sale de entre las sombras una silueta femenina, que sigilosamente se acercaba a ellos, Gabriel apenas pudo murmurar “Mi Eva” y si era ella, pero conforme se acercaba a ellos iba cambiando de forma tomando diferentes rostros, todos familiares para Gabriel, desde la mesera con la que alguna noche mitigo su soledad, la empleada de la tienda de licores donde acostumbraba comprar sus botellas de Whisky, hasta detenerse a unos metros de el en su forma original. Un demonio al servicio de Velial.
-¿La reconoces Gabriel? - pregunto Samael con un tono sarcástico -¿O debo decir , las reconoces? A lo que Gabriel no daba crédito y solo podía verse su rostro desencajado por lo que estaba viendo, Samael prosiguió diciendo – Mirate Gabriel, un alma como la tuya, con tanta bondad y Maldad mezclados, alguien te dijo alguna vez que eras la mano Izquierda de Dios, ¿y donde esta el? Tu no eres una ángel caído Gabriel, a ti te desecharon, por que amenazabas el ego de tu dios, tu perteneces a este lugar“
Gabriel hacia un esfuerzo por buscar en sus recuerdos algo que le corroborara lo que estaba escuchando, pero no lograba tener un recuerdo en el que no estuviera involucrada Eva o aluna de sus formas que ya le había mostrado, en eso escucho la carcajada de Velial, sacando de concentración a Gabriel. Y enseguida le explico Samael. -No te esfuerces Gabriel, Valail como príncipe del Infierno y demonio de las mentiras y la culpa, a llenado tus recuerdos con sus creaciones, tu no tienes recuerdos propios, el te los ha dado, pero por aferrarte a una existencia terrenal a la que no perteneces te has convertido en una andrajo decadente, pero todo eso puede terminar ahora Gabriel -
Gabriel trataba de no escuchar y seguía buscando un recuerdo propio, algo que no estuviera manipulado pero seguían apareciendo imágenes de su Eva, en ese momento sintió un fuerte golpe en el hombro izquierdo y hasta alcanzo a escuchar como su piel se rasgaba y el crujido de sus huesos, el golpe lo derribo varios metros hacia su costado, había sido Valail quien lo había golpeado y a la vez le decía -Gabriel aveces eres tan humando! Es una verdadera pena, créeme que esto es realmente innecesario, acepta lo que eres de na vez por todas, aquí esta tu Eva para que te a unas a ella por toda la eternidad, no era eso lo que tanto deseabas?
Gabriel se aferraba a su idea de encontrar un recuerdo real y seguía buscando en su memoria, lo que provoco las carcajadas de Velail, pero esta vez era tal la concentración de Gabriel, que no se distrajo, y en ese momento sucedió, llego a su mente un recuerdo que el estaba seguro que era real y que le produjo una gran sensación de paz , recordó cuando Patricia acaricio sus cabellos en el hospital, recordó esa sensación de Cariño sincero que le produjo esa caricia, no estaba seguro si recordarlo serviría de algo, pero abrió sus ojos y enfrento a Valail, -Lo vez, no todo es una mentira, tengo recuerdos propios de una vida que deseo vivir-
En ese momento Gabriel decidió tomar ese recuerdo de Patricia como un arma, no sabia si serviría de algo pero era lo mejor que se le ocurría
Continuara
sigue Eunice
Por star_reader, continúa Eskarabajo
(Párrafo anterior por ELABUELO)
Una patada en la puerta interrumpió la escena y un revolver encañonó la nuca del demonio, el inspector y tres agentes mas habian irrumpido en la estancia con los rostros lividos por el panorama dantesco, Velial se volvio y encajó tres disparos en la frente, pero las balas fueron engullidas como si golpearan manteca, ni se inmutó, en cambio se avalanzó sobre uno de los agentes con una velocidad de fotograma al ver que apuntaba a Gabriel y lo rajó de arriba a abajo de un solo zarpazo.
Por ese gesto Gabriel comprendió que Velial lo necesitaba vivo.
… Pero, Para qué?...
Gabriel veía horrorizado la destreza nata y extrema frialdad con la que Velial destrozaba casi con un gozo orgásmico y ágilmente en cuestión de segundos, el cuerpo del detective y de los tres agentes que lo acompañaban.
Pareciera desprenderse un brillo especial de su mirada, justo en el momento en que él hundía sus manos que en una imperceptible porción de tiempo se habían transfigurado en unas negras y afiladas garras, dentro de la cavidad abdominal de cada uno de los aterrorizados policías… cómo si tal demonio se alimentara del miedo que cada uno de esos rostros desprendía en el instante preciso en que Velial hundía sus garras arrancándoles las entrañas, hasta que simplemente se les escapaba la vida en un último aliento lleno del terror más humano.
Pasaron unos cuantos minutos, o segundos. Gabriel había perdido toda la noción del tiempo mientras atestiguaba tal sangriento espectáculo.
Velial, volteó a verlo en un gesto lento: Vámonos! - Espetó en una voz diferente de la que le había escuchado momentos antes. Una voz más grave que resonó hasta el fondo del alma de Gabriel.
- Pero qué carajos?.. fueron las únicas palabras que Gabriel pudo musitar a media voz.
La sangre, el olor tibio de los cuerpos que recién hace unos segundos todavía tenían vida, se lo recordaban, no había necesidad de explicar nada más.
Sólo con una seña, Velial le indicó a Gabriel la salida. Él lo acompañó.
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Patricia se encontraba en un estado catatónico, ella misma lo había notado. Por sus conocimientos de enfermería y práctica médica ella sabía perfectamente que se encontraba en estado de shock.
Abrazaba sus rodillas en la esquina de la celda oscura, húmeda y fría, y se movía hacia atrás y hacia delante con la mirada vaga fija en alguna de las paredes enmohecidas.
Es cómo si su cuerpo no pudiera reaccionar a su mente, cuando en el fondo lo único que deseaba era poder reaccionar, hablar sensatamente con alguna autoridad para explicárselos todo e ir corriendo a buscarlo. Si es que aún estaba a tiempo.
Aunque no entendiera el porqué de pronto tenía la imperiosa necesidad de protegerlo. Sin conocerlo, sin haberlo visto nunca antes en su vida.
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Después de todo habían atravesado la ciudad sin dirigirse una palabra, ni un gesto. Gabo parecía conocer el camino a la perfección.

Bajaron unas escaleras… Tocaron la puerta metálica de lo que por fuera parecía un Bar underground con apenas una señal neón luminosa medio escondida, del tipo de lugares en los que Gabo solía tocar al principio de su carrera.
Gabo estaba desconcertado, habían pasado de pronto tantas cosas. Había recuperado la memoria de lo que Velial le había contado. Él veía las imágenes dentro de su propia cabeza, reproduciéndose continuamente, atormentándolo. Pensaba, en que extraño era todo eso. Pareciera sentirse cómo si estuviera poseído.
- No, lo éstas Gabo. Le respondió a sus pensamientos el demonio que lo acompañaba. – Eres uno de nosotros siempre lo fuiste.
La mirilla se abrió y una luz roja iluminó la cara del portero, haciendo aún más finas sus facciones.
- Buscamos a Samael. Nos espera.
Aquel sujeto cerró la mirilla de golpe, en un gesto muy agresivo, casi insolente. Velial pareció no haber siquiera notado la rudeza de sobra, ni haberle molestado.
Atravesaron el bar, que estaba iluminado con antorchas y no por las luces artificiales a las que todos estamos acostumbrados.
Un calor excesivo inundaba el ambiente. Un olor ligeramente fétido se mezclaba con el humo impregnándoseles en todo el cuerpo a través de la respiración en demasía, y contrario a lo que Gabo hubiera esperado su presencia ahí no causo extrañeza en los entes que estaban ahí reunidos, que ni una mirada de curiosidad voltearon hacia aquel par.
Detrás de una pesada cortina de terciopelo carmesí parecía provenir la fuente del humo… y hacia allí se dirigían.
Velial hizo una seña y un guardia, abrió la pesada cortina dejándolos pasar, y mostrando lo que se ocultaba tras de sí.
Una mesa redonda, y tras de ella una pesada silla con un respaldo más alto de lo usual. Era un trono y estaba dándoles la espalda.
- Los estaba esperando… murmuró la persona que estaba sentada.
Esa voz! pensó Gabriel, intentando descifrar el tono que entre grave y profundo daba la sensación de ser inclusive ligeramente femenino.
Dándose la vuelta, aquel ser dejó ver que tras de sí tenía alas. La mirada negra hipnótica que le dirigió a Gabo en primera instancia le heló los huesos. Y Gabo tampoco podía apartar los ojos de aquel ser. Que poseía una belleza extraordinaria, verdaderamente inhumana.
- Porqué tardaron tanto Velial…??? – preguntó mirando al demonio que hasta ese momento le había parecido atemorizante, pero que junto a éste nuevo misterioso ser, cuyo nombre adivinaba Gabriel debía ser Samael por quién habían preguntado al entrar, parecía ya no infundirle ningún terror.
– Y dónde está Eva? - Mientras les preguntó eso último se levantó de su asiento, y lentamente -casi imperceptiblemente flotando- se acercó a ellos.
- Ya es hora de despertarla… Dijó.
…Continuará...
(Sigue Eskarabajo)
(Parrafo anterior por boomer)
“que sea la mano de este hombre quien te de una vida a cambio de otra. Una vida a cambio de otra”
Y se recuerda asi mismo alzando el cuchillo sobre el pecho de la mujer y recuerda el sonido del taxi golpeando al otro auto, y recuerda el ulular de la ambulancia y recuerda el cuerpo de Eva desnudo sobre el suyo imitando un instrumento musical y susurrandole que la toque y se recuerda a si mismo asiendo el cuchillo con fuerza y moviéndolo en dirección hacia el pecho de la mujer.
Y recuerda la hoja destrozando la piel sobre el corazón de la mujer
Y recuerda el cuello de la guitarra destrozando el estomago de Eva
Y recuerda como el cuchillo corta el músculo primero y se detiene apenas un poco en su ímpetu al cruzar la caja toráxico y buscar el corazón.
Y recuerda la sangre saliendo con fuerza de la herida abierta y el grito y la carcajada del hombre del cabello negro y el tatuaje.
Y él grita a su vez, en sus sueños y en la vida real. Grita con toda su alma, como si fuera su corazón el que esta siendo cortado por ese cuchillo. Y grita al recordar el precio que tuvo que pagar por su Eva.
Por que ella volvió esa noche.
Y esa fue su maldición
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La cinta limitadora de la policia casi no dejaba pasar a los vecinos a sus propias casas, el charco de sangre era tan enorme que aun chorreaba por las escaleras del descansillo, era muy dificil hacer un examen exhaustivo de la atrocidad que habia sufrido Marco, su vientre habia sido vaciado salvajemente y sus entrañas esparcidas, con la furia de un ladròn que no encontraba su botin.
El inspector no salìa de su asombro, comentaba con el forense de guardia las similitudes de los cuatro asesinatos que se habìan cometido de la misma manera en apenas una semana, sin huellas, sin movil aparente y con un sigilo imposible de explicar. De hecho no sabia de que manera podria implicar a Patricia en lo sucedido, pero era la ùnica persona acusable, puesto que los otros tres casos habian sido perpetrados en páramos solitarios o lugares donde no habia actividad humana.
Ni siquiera tenia un hilo con el que tirar de la manta en toda esta historia, asi que, dejó de lado su soberbia profesional y decidio hacer caso de la recomendacion de Patricia, visionar las imagenes de la càmara de seguridad del hospital.
Los ojos de Gabriel se entreabrieron e inmediatamente su rostro se arrugó como un pergamino, llamó a gritos a la enfermera de guardia, Carmen tardo pocos segundos en llegar, pero se encontrò a Gabriel tirado en el suelo con la postura de un muñeco de trapo, por las sondas que tiraban de su cuerpo... Calma mi dolor !!, le pedia a Gabriel balbuceando, Carmen se apresuró a inyectarle un calmante ignorante de lo que realmente le sucedia a Gabriel. No eran sus heridas el motivo de su sufrimiento.
Si no el llanto de aquel bebé que le atormentaba desde hacia tanto tiempo, solo lograba acallarlo cuando estaba borracho como una cubata, o cuando tocaba su guitarra.
- Que extraño !!!, llevo horas viendo las imàgenes de la càmara de seguridad y nì rastro de esa mujer que mencionaba Patricia la acusada -- comentaba el inspector al forense mientras apuraba un cigarrillo.
- Pero, si me llama la atencion algo que me parece mas extraño aùn... El doctor aparece de golpe en la imagen junto a la guitarra del paciente, que yo sepa, esta cinta no debe tener cortes... Observelo bien !!, -- le pedia al forense.
En la imagen se podia ver como el doctor agarraba la guitarra y acercaba su rostro al hueco del instrumento, de inmediato surgìa como un resplandor que emborronaba la pantalla y medio segundo despuès, todo estaba en su sitio de nuevo, pero sin el mèdico en la estancia.
- Llevo casi desde el principio de la creacion viendo despojos humanos, almas condenadas y espectros bagando por las estepas del horror... Pero jamas habia visto semejante inmundicia en un solo hombre --
Apuntillaba el doctor mientras soltaba la goma que sostenia su melena, Gabriel estaba frente al tipo apestoso que le aseguró el regreso a la vida de su querida Eva. A los pies del impostor se hallaba el cadaver de Carmen y frente èl, Eva arrodillada con las entrañas en las manos.
Ahora empezaba a entenderlo todo, a recordarlo todo con dolorosa memoria, Gabriel era un muchacho con talento, apenas llegaba a la veintena cuando conociò a Eva en aquel bar de mala muerte "El Infierno".Como muchos de su edad, acariciaba ser alguien en el mundo de la mùsica y no le hacia ascos a tocar en cualquier tugurio, con tal de que algùn dia fuese descubierto por ese representante discografico que nunca llegaba.
Su cìrculo de amigos era una pandilla de gamberros como èl, aunque de buena onda, pero Eva destacaba entre todos con una clase especial, podia ir vestida con harapos y conservaba su elegancia, podia beber como un cosaco y no perdia su estilo. Al poco tiempo, el flechazo fue evidente entre ellos, Eva parecia darle las fuerzas para resistir esas sesiones maratonianas en el bar, noches interminables de mùsica, alcohol y sexo, cuanto mas diestras eran sus manos en la guitarra, mas crecia el vientre de Eva, albergando el fruto de un amor irrompible.
Y como un sueño dulce, apareciò el ansiado representante, no podìa ser cierto, la oportunidad de su vida se paseaba frente a èl enfundada en un traje de Armani, sus dedos tocaban con una velocidad endiablada y aquel tipo se detuvo en medio de la platea, rodeado de melenudos borrachos que apenas lo rozaban, como si estuviera protegido por una campana de cristal, era la oportunidad de Gabriel y nada ni nadie podìa estropearlo.
Todo ocurriò demasiado ràpido, sin saber como, se hallaba frente al cuerpo sin vida de su amada Eva tendido sobre una de las mesas del bar, rodeado de todos aquellos melenudos que el creia sus amigos, todos de pie y con los rostros endurecidos con brillo de marmol. Y al frente estaba el que hacia apenas unos instantes era el productor, ya despojado de su traje de Armani y transformado en lo que realmente era, un demonio del mundo antiguo conocido por el nombre de Velial.
- Recuerdas ahora Gabriel?, tu mismo hiciste aquel pacto conmigo al igual que tu mismo arrancaste a tu propio hijo del vientre de tu novia Eva.
- No es cierto... Eva murio en aquel terrible accidente !!, gritó Gabriel mientras notaba como la sangre se le helaba en las venas, ¡¡ para que voy a inventar semejante historia?.
- Para no volverte loco - , respondio Velial, aun enfundado en la prenda de medico...Fuè la excusa que encontrò tu atormentada mente para no cargar con el peso de tu culpa, si no hubiese sido asi, ahora estarias en un manicomio en vez de un hospital, porque te aseguro que no puedes recurrir al suicidio sin mi consentimiento.
De repente las cuerdas de la guitarra que reposaba al lado de su cama, comenzaron a sonar como si estubieran a punto de partirse, del interior del ánima del instrumento asomaban unas pequeñas manos sanguinolentas que se aferraban a las cuerdas, como si intentasen liberarse de los barrotes de una prision.
- Ves?, ese es el alma condenada de tu hijo nonato, una delicatessen que supo apreciar mi maestro y señor Satan, tanto su alma como la de su madre son ahora una pieza unica hecha guitarra.
- Y que ocurrio con los demas sacrificios?, preguntó Gabriel cada vez mas horrorizado. Esos los hiciste gratis imbecil, yo te manejaba como un titere, mientras el espectro de tu querida Eva sigue destripando inocentes, en busca de su hijo por el valle de sombras que es ahora su existencia.
- ¡¡ Maldito hijo de puta!!, gritó Gabriel lleno de llanto... Es demasiado tarde para maldecirme, ya lo hizo tu dios hace mucho tiempo.
- Y dònde esta el supuesto èxito que deberia gozar en estos momentos?, a cambio de que destroze las vidas que màs queria, a cambio de què?...
- Tu pacto no fuè con Satan, sòlo èl puede conceder y yo sòlo puedo arrebatar, digamos que los tres me servisteis de regalo. Pero reconoce que no has salido tan mal parado, al fin y al cabo te he devuelto a tu querida Eva no?. Tras la frase, Velial soltó una carcajada espantosa.
Por un momento Eva cruzó su mirada de hielo con los ojos de Gabriel, pero no habia nada vivo en aquellos ojos que años atràs lo llenaban de fuerza, muy al contrario sintió como su maltrecha alma se le caía a los pies, ya que por fria que fuese su mirada, escondia una amargura y tristeza que solo se encuentra en una madre que ha perdido a su hijo.
Toda la rabia y el asco que sentia contra aquel demonio sibilino, se tornó hacia su propia persona. Comprendio en un instante que la autentica condena no eran las llamas del infierno, si no el perdon que nunca se daria a si mismo, renunciando por voluntad propia a la redencion de dios.

Una patada en la puerta interrumpió la escena y un revolver encañonó la nuca del demonio, el inspector y tres agentes mas habian irrumpido en la estancia con los rostros lividos por el panorama dantesco, Velial se volvio y encajó tres disparos en la frente, pero las balas fueron engullidas como si golpearan manteca, ni se inmutó, en cambio se avalanzó sobre uno de los agentes con una velocidad de fotograma al ver que apuntaba a Gabriel y lo rajó de arriba a abajo de un solo zarpazo.
Por ese gesto Gabriel comprendió que Velial lo necesitaba vivo.
Pero, para que?...
(Continuarà Star_Reader)
Un camino de estrellas hay en lo alto
y en el mio tinieblas y sobresaltos… Santiago Auseròn
(Parrafo anterior)
Primero todo, luego nada. Una luz intensa, un ruido estrepitoso, un dolor intenso, todos de súbito y luego la oscuridad momentánea que deja paso a una borrosa imagen rojiza, gente corriendo, gritos, aullidos, lamentos, metal retorcido, fragmentos de cristales por doquier; un dolor que recorre su espina dorsal, una desesperación incontrolable, una cabeza que gira desesperada, pupilas dilatadas en búsqueda, en necesidad desesperante por hallar y ahí está, es ella, son ellas, en inolvidable unión: la Gibson Les Paul 1950 de patillas PAF y la mujer que cambió los días lúgubres de Gabriel; la que le ha abierto las puertas de la fama y la que le ha hecho un hombre íntegro y completo; la que lo eleva y la que le da sustento a la elevación; su guitarra y su mujer; la primera atravesando sangrientamente a la segunda justo por el estomago. Sexteta Eva en Eva eterna.
Eterna Eva, por Boomer (sigue elabuelo)
Recuerda.
El sonido del cristal rompiéndose en un millón de pequeños trozos cortantes. El sonido de una cabeza estrellándose contra un vidrio. El sonido de un metal doblándose y rompiéndose al detener su inercia contra el taxi donde apenas hacía un segundo la vida parecía brillar llena de esperanza.
Y recuerda
El último segundo de luz antes de la oscuridad y del dolor. La última imagen que apenas pudo captar unas milésimas antes de desvanecerse completamente. El mástil de su guitarra cruzando el estomago de la mujer que amaba.
Y recuerda
La mirada vacía de Eva, su Eva, en el último momento de su existencia. Sus ojos azules perdiendo de golpe la vida que la llenaba. El rictus indefinible de la fuerza vital que se escapa indolente por una herida que nunca cicatrizará
Y si hace un esfuerzo también puede recordar el sonido del metal cruzando la piel de su estomago, su esófago, rompiendo el tejido muscular primero y el hueso después. Y si hace un esfuerzo puede sentir un crack en la base de su cerebro y el sonido de la sangre saliendo a borbotones por la herida abierta en el cuerpo de Eva.
Su Eva.
Esa noche, sobre la cama del hospital Gabriel puede recordarlo todo como si lo viera en una gran pantalla de televisión. Puede recordarla sonriendo sobre la cama después de haber hecho el amor con una mirada cómplice prometiéndole calor y pasión, o puede recordarla mal disimulando sus celos después de algún concierto por el acoso momentáneo de alguna admiradora, o lamentablemente, también puede recordarla en el ultimo momento de su vida, con ese agujero en su piel por donde la sangre caerá a borbotones fuera de su cuerpo.
Su dulce Eva.
Puede recordar aquella vez en que desnuda apoyó su espalda sobre su pecho también desnudo y recostando su cabeza sobre su hombro le dijo con un susurro: “tócame Gabriel, tócame como cuando tocas tu guitarra. Recórreme con tus dedos como sabes hacerlo”
Y recuerda como él no pudo entender en un primer momento aquello que esa hermosa mujer le pedía. Recuerda su divertida mirada al ver su expresión de confusión y recuerda como fue solo cuando ella levantó su brazo izquierdo y lo puso sobre su cuello en que por fin se dio cuenta que a pesar de las perfectas curvas de su Gibson, recién en ese momento el podía entender lo que significaba realmente la perfección.
Por que ella era perfecta en cada uno de sus detalles. Sus ojos, sus labios, su cabello color fuego. La perfecta geografía de su piel.
Y recuerda como la besó en el cuello mientras con su mano izquierda acariciaba su blanca y delicado antebrazo como si fuera el mástil de un contrabajo perfectamente esculpido sobre un pedazo de mármol. Y recuerda como su mano derecha se deslizaba de su cintura hacia su estomago, buscando unas cuerdas que solo estaban en su imaginación.
Y recuerda el calor de la excitación cubriendo su bajo vientre.
Ese día se dio realmente cuenta de lo que significaba la perfección. La beso despacio en la nuca y ella pareció sonreírse y encogerse ante sus caricias, pero lo dejo hacer, no lo detuvo. Al contrario, pegó mas su cuerpo al de él buscando sentir su calor, como si quisiera fundirse con él en ese momento maravilloso.
Y Gabriel recuerda como lentamente bajo su mano izquierda acariciando levemente la delicada piel en su antebrazo, recorriendo mentalmente una escala penta tónica imaginaria sobre la tersura perfecta de su piel. Y recuerda como ella lo dobló y lo colocó detrás del cuello de su amante y pareció acomodar su cabeza en el espacio que existe entre su hombro y su pecho.
- Tócame – le volvió a decir Eva entre susurros – tócame y dime que nunca has tocado un instrumento mejor que mi cuerpo.
Esa noche Gabriel se dio cuenta que ella era la mujer de su vida. Su mujer.
Su Eva.
Pero ese sonido todavía esta allí.
El sonido del vidrio rompiéndose, del mástil de su Gibson cruzando la piel de Eva. De la sangre escapándose incontrolable por una herida abierta.
Y el sonido de una ambulancia perdiéndose a lo lejos en medio la oscuridad de su inconciencia.
Su Eva esta muerta. Su Eva murió a su lado en medio de un charco de sangre, con su columna vertebral hecha añicos por el cuello de su guitarra en medio de un absurdo accidente de transito destrozando su vida y su futuro.
En su mente puede ver a las clavijas rodeadas de sangre coagulada y de pedazos de tejido rosado con machas rojas y blancas que alguna vez el beso en su superficie. Pudo ver las cuerdas destrozadas con resto de lo que alguna vez había sido su piel.
Su Eva esta muerta aunque a veces, cuando es de noche, ella regresa en medio de su borrachera y le pide que la toque como si fuera un instrumento musical que fue hecho solo para sus dedos
Y rogaría al cielo si no lo hubiese negado que ese regreso fuera solo en su mente y en su corazón.
Pero no es así..
Esa noche en medio del dolor por las heridas que el mismo se infringió el también recuerda la primera vez que Eva volvió realmente a su vida después de muerta. ******************************************************************************************************
Estas bien Patricia?- le pregunta una enfermera de tez morena mientras la mira fijamente a los ojos.
La mujer duda un momento antes de responder. Su respiración agitada se confunde en medio sus propios sollozos. Parece que está a punto de sufrir un colapso nervioso piensa la enfermera sin dejar de mirarla.
- Les juro que he visto a una mujer!! Te lo juro!!! Tenia una mano sobre la cabeza de este paciente, de Gabriel!!!
- Cálmate Patricia , aquí no hay nadie. Ya hemos revisado dos veces la habitación y no hay nadie. Y las puertas están cerradas. No ha habido nadie mas allá de nosotros y la gente de seguridad caminando por aquí. Debes de haber sufrido una alucinación
- Pero esa guitarra….
- Tal vez alguien la olvido. Un visitante tal vez. Tu sabes que a veces la gente de limpieza se distrae por tonterías
- Te lo juro Carmen – siguió hablando Patricia – había allí una mujer vestida de rojo. No estoy loca, no he tomado nada, te lo juro. Ella estaba aquí!!! – Cálmate, tal vez seria mejor que te vayas a casa
Patricia miraba de un lado a otro tratando de entender lo que estaba pasando. En sus ojos un extraño brilla mezcla terror y confusión apareció de repente.
- A casa? Pero…. En mi casa….Dios mío!!!!! Marco!!!! Tengo que volver a mi casa. Tengo que hablar con la policía!!!
- Que pasa Patricia que esta sucediendo…
- Por favor llama a la policía. Marco esta muerto en mi casa… lo vi justo antes de venir para aquí…
- No entiendo nada Patricia… como que Marco esta muerto? Como lo sabes….?
- Vi su cuerpo justo cuando salía de mi casa. Justo antes de venir aquí la hospital
La enfermera de tez morena volvió a observarla detenidamente a los ojos. Durante más de años patricia y ella habían trabajado juntos y aunque no habían desarrollado una gran amistad ella la respectaba y la consideraba una persona cuerda. Al menos hasta ese momento.
- voy a llamar a la policía entonces Patricia – Si por favor, hazlo!!! Que vayan a mi casa!!! Oh Dios mío, Marco esta muerto!!! ***************************************************************************************
Debió de dejarlo allí. Debió de aceptar su muerte como un hecho natural e inevitable.
Debió de haberse recuperado, haber guardado su luto por unos meses, un año o dos quizás, pero al final debió haberse recuperado.
Pero no lo hizo. No pudo hacerlo. Su Eva estaba muerta para todo el mundo, pero en su corazón ella estaba viva, rebozante de salud, riendo cada día y amándolo cada noche como antes de aquel día en que su guitarra le quitara la vida en aquel accidente.
Y en medio del titilar interminable de la habitación de cuidados intensivos de ese hospital el puede recordar todo lo que pasó después en medio de su sueño.
Debió dejarla ir. Debía dejarla morir. Olvidarla tal vez. Pero no, no lo hizo.
Fue aquella noche en aquel bar llamado el infierno. El mismo bar con el que había soñado hace penas un par de días atrás. Fue allí donde lo conoció, con su cabello largo y sus tatuajes y su apestoso aliento a alcohol y tabaco. Todavía puede recordar sus ojos oscuros y amarillentos y su mirada penetrante. Por que no se dio media vuelta? Por que tenia que conversar con él esa noche?
- Tu cargas una pena no es así Gabriel? – le había preguntado mientras le servia un trago de whisky y le acercaba el vaso – por eso me has buscado.
- Yo no te he buscado
- Realmente eso es lo que crees? Pues la verdad no importa mucho. Cual es la pena que cargas Gabriel? – – Traigo la pena de una muerta
- La muerte no existe Gabriel. Solo existe la transformación. La muerte no existe para quien sabe a quien pedirle la vida eterna
- Y tú lo sabes? Tú sabes a quien pedirle la vida?
- Jajajajajajaja … por que me preguntas algo que ya sabes que respuesta tiene? Por eso has venido a buscarme Gabriel. Por eso me has llamado con tus más oscuros deseos. Tú quieres que me lleve tu pena.
- Ella no debió de morir – susurró Gabriel mirándolo a los ojos – no fue justo. Yo la amaba
- Tu Dios nunca ha sido justo Gabriel. Tu Dios es hipócrita. Te quita lo que amas y pide que lo aceptes. Pide que comas su cuerpo y que bebas su sangre para tener vida eterna y luego te la quita. Y te pide que sigas con tu vida cuando tu vida se fue con ella esa noche no es así?.
Debiste irte Gabriel, se dice a si mismo en medio de su inconciencia sobre la cama de ese hospital . Aun hoy, con tu estomago destrozado y sus entrañas queriéndose escapar del vendaje que las aprisiona, aun se repite para si mismo que debió irse de allí.. Debió seguir con su vida, abandonar todo y seguir su propio camino. Y dentro de si mismo se repite lo que tantas veces ha pensado desde aquella noche… que hubiera sido mejor cortarse la garganta antes de hacer lo que hizo después, que debió ser su sangre la que redamada en vez de …
- Me la quitó. La arrancó de mis manos!!!
- Te sorprende eso de tu Dios? Te sorprende eso del galileo? , jajajajajajaja. Su mundo es una mentira, su religión es una mentira. Solo es el sueño húmedo de un montón de viejos con sotana.
- Yo solo quiero tenerla de nuevo a mi lado – dijo Gabriel sin apenas escuchar al otro hombre.
- Yo puedo hacer que él te la devuelva. Sangre por sangre. Vida por vida.
- Tráemela entonces – respondió Gabriel. – si puedes traérmela de nuevo, tráemela. Es lo único que pido
- Hay un precio.
- Lo pagaré
El hombre del cabello negro y los tatuajes se sonrió. En medio del bar nadie pareció notar que algo terrible acababa de iniciarse.
- Esta noche tendrás de regreso a tu Eva entonces
Gabriel tomó la guitarra que descansaba en el asiento del al lado y la acercó hacia si. Habían pasado mas de tres años que ese mástil había cruzado las entrañas de la mujer que amaba pero a pesar de eso él nunca se separó de ese instrumento. Se sentía más cercano a Eva cada vez que lo tocaba.
Se puso de pie y miró hacia el hombre tatuado. Por un momento sus ojos se cruzaron con los de él y pudo notar la frialdad de su mirada y se estremeció pero intento alejar ese pensamiento de su mente.
Será esta noche entonces
Y aun en ese sueño en esa cama de hospital el puede verse así mismo subiendo al escenario de ese bar de mala muerte en un ;lugar olvidado. Y se puede ver a si mismo sentándose frente a las decenas de personas que no le despegan la mirada. Y puede escuchar en medio de su inconciencia como el bajo y la batería preparan la entrada de sus punteos tristes y melancólicos por la mujer que alguna vez amó pero que ya no está con él…
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El policía cerró su celular y miró fijamente a Patricia que, con las manos abrazadas a sus piernas, miraba fijamente hacia un punto indeterminado de la pared.
- Lo han confirmado señora Pérez. Han encontrado el cadáver de su esposo sobre el suelo de su sala
Patricia no dijo nada. Solo siguió mirando el vacío mientras abrazaba con mas fuerza sus piernas.
- Puede usted quedarse callada si quiere. Espere a su abogado. Lo que diga puede ser usado en su contra.
- Yo no lo maté detective. Yo lo encontré así. Debe usted creerme..
El policía caminó unos metros hacia la ventana de la habitación. Miro a través de ella y contempló la consternación que todo esto estaba causando en el personal del hospital
- Cuando vayamos a la estación de policía podrá usted hacer su declaración y ya se lo dije, seria mejor que usted hablara con su abogado. Si no tiene usted como pagarlo el estado le proporcionará uno
- Le juro que yo no lo maté!!!
El detective se dio media vuelta y la contempló de pies a cabeza. un a pesar de lo sucedido, ella irradiaba una extraña belleza que el no pudo dejar de notar y a la que apartó rápidamente de sus pensamientos.
- Entonces explíqueme por que usted encuentra el cadáver de su marido y lo primero que hace es correr a un hospital a tratar de salvar a un hombre al que no conoce de un fantasma o un zombi que solo puede usted ver. Encima explíqueme usted por que dice que esa mujer querría robarle el alma o no se que… la verdad creo que lo mejor que puede hacer es callarse y esperar a su abogado. Todo esto parece una mala historia fraguada por alguien quien no tiene la menor idea de seguir una continuidad.
Patricia levantó por fin la mirada y la puso sobre el detective
- Es verdad todo lo que le he dicho. Se lo juro.
- Ya tendrá usted oportunidad de demostrarlo – le dijo el policía mientras se acercaba a ella. Tomó unas esposas de su cinturón y las colocó en las muñas de la mujer aprisionándolas
- Es verdad detective!!! Esa mujer estuve aquí!! La que asesinó a mi esposo estuvo aquí!!!
El detective la levantó de uno de sus brazos y la llevó hasta la puerta de la habitación. Al abrirla Patricia pudo ver a su amiga Carmen y a un grupo de aproximadamente 10 personas entre personal del hospital y agentes de policía que al parecer estaban esperando a que salga de esa habitación
- Detective – habló Patricia – esa mujer va a regresar y va a venir Gabriel, el paciente a quien traté de mover fuera del hospital… se lo aseguro. Lo sé, ella es real
- Otra cosa que no entenderé nunca es por que quiso usted mover a un paciente malherido de su cama al cual usted no conoce. Tampoco tiene sentido eso para mi…
- Olvídese de eso. Proteja al paciente por favor. Protéjalo de esa mujer
- Oficial llévela al coche por favor – dijo el detective mientras acercaba a la mujer a la que tomaba del brazo a un policía uniformado. Y léale nuevamente sus derechos.
- Detective!! Detective!!! Escúcheme .. Las cámaras.. El hospital tiene cámaras..!!! mire la filmación!!!! Allí va a ver a la mujer!!!!
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En su inconciencia Gabriel apenas escucha el bip interminable de los equipos electrónicos que monitorean sus signos vitales… apenas es conciente del dolor que el gran corte que va de extremo a extremo sobre su estomago y que el mismo se causó. Su mente no esta en el cuchillo que uso para cortarse así mismo hace apenas unas horas si no en otro cuchillo, mas largo, con un mango negro recubierto por manchas de sangre.
Cuantas veces ha rogado al cielo que lo haga olvidar esa noche en que justamente renegó de Dios? Cuantas veces conciente o inconscientemente se maldijo así mismo por no poder evitar el volver una y otra vez a aquel momento en que cegó la vida de alguien para recuperar la vida que le fue arrebatada a su Eva? cuantas veces maldijo el momento en que dio aquel paso que lo maldijo para siempre?
Y recuerda:
Al hombre del cabello largo y los tatuajes llevando a aquellas mesera completamente borracha hacia ese paraje perdido en la oscuridad de la noche. La risa ahogada de la mujer al creer que esta seria solo una noche de diversión en compañía de aquel músico guapo y su amigo lleno de tatuajes.
“pudiste evitarlo” se dice así mismo en su inconciencia. “pudiste habérselo dicho, pudiste pedirle que se aleje”.
“pero no lo hiciste Gabriel. Solo caminaste detrás de ellos, con tu guitarra bajo el hombro. Mirando, esperando. Preguntándote si ese era un precio justo para pagar para recuperarla”
Y de nuevo escucha el crash del taxi golpeando al suyo. Y de nuevo ve los ojos de Eva perdidos al darse cuenta que el cuello de la gibson de su amago le esta arrancando la vida de su cuerpo.
“No lo hiciste Gabriel.”
“No lo detuviste”
“No lo detuviste cuando el hombre de los tatuajes drogó a la mujer y la colocó desnuda sobre aquel pentagrama dibujado con tiza blanca. Y tampoco lo detuviste cuando puso su mano sobre su boca.”
Todavía puede recordar al hombre mirándolo con una sonrisa en los labios, inclinándose sobre la mujer y riendo al dibujar sobre su piel una estrella de cinco puntas con la punta de su cuchillo. Y todavía puede recordar las palabras que salían de su boca:
“Te rogamos mi señor aceptes esta vida como ofrenda a ti. Regocíjate en su sangre, báñate en ella. Acepta de tus huidles siervos. Tu que estas en la oscuridad en el dolor, tu que bebes del cráneo de tus enemigos, tu al que el rebaño teme y no quiero mencionar tu nombre. Tu que tienes miles de nombres y miles de siervos que esperan tu llegada. Acepta esta vida que vamos a tomar para ti. Y danos una vida a cambio mi señor. Que sea la mano de quien te la pide quien cruce el corazón de esta ofrenda para ti”
“padre de la oscuridad que estas en la profundidad del infierno, ángel caído, que sea este hombre quien te entregue esta ofrenda”
Y recuerda
Al cuchillo que le tiende el hombre tatuado o brillando en la oscuridad de la noche.
Y recuerda
Su mano estirada para tomarlo y el ruido de miles de gritos que invaden su mente mientas se acerca con el cuchillo a donde la mujer, tendida y con los ojos abiertos, parece ignorar lo que pasa a su alrededor
“que sea la mano de este hombre quien te de una vida a cambio de otra. Una vida a cambio de otra”
Y se recuerda asi mismo alzando el cuchillo sobre el pecho de la mujer y recuerda el sonido del taxi golpeando al otro auto, y recuerda el ulular de la ambulancia y recuerda el cuerpo de Eva desnudo sobre el suyo imitando un instrumento musical y susurrandole que la toque y se recuerda a si mismo asiendo el cuchillo con fuerza y moviéndolo en dirección hacia el pecho de la mujer.
Y recuerda la hoja destrozando la piel sobre el corazón de la mujer
Y recuerda el cuello de la guitarra destrozando el estomago de Eva
Y recuerda como el cuchillo corta el músculo primero y se detiene apenas un poco en su ímpetu al cruzar la caja toráxico y buscar el corazón.
Y recuerda la sangre saliendo con fuerza de la herida abierta y el grito y la carcajada del hombre del cabello negro y el tatuaje.
Y él grita a su vez, en sus sueños y en la vida real. Grita con toda su alma, como si fuera su corazón el que esta siendo cortado por ese cuchillo. Y grita al recordar el precio que tuvo que pagar por su Eva.
Por que ella volvió esa noche.
Y esa fue su maldición
(Continuará con elabuelo)
Escrito por IXCA, le sigue BOOMER el Domingo
Patricia después de un gran esfuerzo logra emitir un grito desesperado al momento que suelta el café por lo que los Agentes corren hacia ella, encontrándola en un estado de pánico con una voz ahogada les indica que de nuevo estaba la “Mujer” que quiere desaparecerlos ellos proceden a hacer una inspección en el lugar percatándose que no hay nada, que este tranquila y le llaman a una enfermera para que le suministre un tranquilizante, cuando se dirige con la enfermera a la habitación contigua a la de Gabriel. Observa y no puede creer que junto a la puerta de la habitación de Gabriel se encuentra la Guitarra. Desesperada, no alcanza a corroborar esta visión pues cae rápidamente en un sueño profundo, víctima del efecto de los tranquilizantes en un torrente sanguíneo anémico.
Gabriel yace inerte sobre una camilla crujiente cubierto de sabanas aún enfermas de historias, de sangre invisible de otros que estuvieron allí antes, de vómitos eternos, de fluidos añejos; sabanas que han olvidado el blanco, que gritan compasión, que aúllan auxilio por todas las injusticias que han atestiguado. Bajo ellas yace él, a quien las circunstancias y causas lo cercaron hasta este punto, donde la frialdad de un veredicto clínico le diagnostica un coma. Pero Gabriel se sabe en coma desde tiempos inmemoriales, desde hace tantos guiños, desde hace tantas noches de pasiones, desde aquella noche, desde siempre y en compañía de Eva, siempre Eva. Ahí en la penumbra de la habitación, sólo como un perro, desterrado de felicidad, a un paso de la muerte desde el precipicio de su propio infierno piensa en sí. Llagas de amargura surcan su pecho en esta hora maldita, lágrimas de impotencia hacen camino por su rostro verdoso y ajado. Por las comisuras de sus labios, ínfimos rastros de saliva seca delatan su largo silencio. En este estado miserable, con una tormenta gutural que vomita truenos y relámpagos a la ventana de su fría habitación, recuerda.
***
El taxista mira por el retrovisor dos siluetas absortas que lleva por pasaje. Ella divaga buscando melodías entre las cuerdas de la guitarra mientras Gabriel la observa detenidamente desde muchos recuerdos. Es la noche de su debut ante públicos masivos, está en la antesala de la gran noche de su vida. Después de épicas batallas con promotores de todo el país, logra la promesa de presentarse en este foro imponente ante miles de potenciales fanáticos, de posibles amantes de eso que sólo Gabriel sabe interpretar. Gabriel, amo de los requintos idílicos, de los riffs endemoniados, de las eternas y avasalladoras improvisaciones casi jazzísticas; ha logrado sobrevivir a la miseria de los bajos suburbios, ha logrado con su música emanciparse al terrible destino que lo ataba a ese grupo de barbajanes que tenía por amigos, a esa ralea de drogadictos abruptos, de asesinos por naturaleza. Con su guitarra al lado logró ganarse su respeto, logró evadir las noches de pandillismo atroz con sangre violenta, sangre de venganza, sangre de rencor que corría por esas calles abandonadas de piedad. Ahora está a un paso de confirmar su exclusión de ese mundo marginal, el mismo que lo torturó con la soledad, que lo echó al vacío de calles sin sol, calles empedradas con hedor a caño, secas de amor, empapadas del lodo de la explotación. Esta noche de bullicio y luces cegadoras cada detalle de su vida pasa por su mente. Y la tiene a ella, la mujer que un día apareció de la nada y le ha colmado de amor, le ha hecho sacar todo ese afecto colosal que jamás pensó tener para alguien más, la que le hizo saber que todo es reinventable, que toda vida por miserable que parezca renace con la esperanza de un amor. Se siente dichoso de poseerlas a las dos. Elude la mirada morbosa del taxista que acelera peligrosamente y contempla los fulgores de la ciudad, la gente caminando de prisa mientras escucha en su oído:
- Promete nunca ser un súbdito de los laureles… la hora llega, mi eternidad te pertenece.
Gabriel siente el vaho cálido que le estremece la piel, entrecierra los ojos y contempla con una sonrisa plácida la inscripción que esta tarde ha hecho a esta su gran primer guitarra.
Primero todo, luego nada. Una luz intensa, un ruido estrepitoso, un dolor intenso, todos de súbito y luego la oscuridad momentánea que deja paso a una borrosa imagen rojiza, gente corriendo, gritos, aullidos, lamentos, metal retorcido, fragmentos de cristales por doquier; un dolor que recorre su espina dorsal, una desesperación incontrolable, una cabeza que gira desesperada, pupilas dilatadas en búsqueda, en necesidad desesperante por hallar y ahí está, es ella, son ellas, en inolvidable unión: la Gibson Les Paul 1950 de patillas PAF y la mujer que cambió los días lúgubres de Gabriel; la que le ha abierto las puertas de la fama y la que le ha hecho un hombre íntegro y completo; la que lo eleva y la que le da sustento a la elevación; su guitarra y su mujer; la primera atravesando sangrientamente a la segunda justo por el estomago. Sexteta Eva en Eva eterna.
***
Un viento frio palpa la inscripción de la guitarra que se mece sobre la pared de la habitación de un introspectivo Gabriel en coma. El amanecer está lejos aún.
En el capitulo anterior,
Alarmada, Patricia intenta salir del departamento en dirección al hospital, pero tropieza con un bulto y cae. Al intentar incorporarse y ver con que tropezó, se da cuenta de que sus manos están sobre un charco de sangre junto al bulto, con horror ve a Marco destrozado; además frente a ella hay alguien de pie, levanta su mirada, e iluminada por la luz de la ventana observa una horripilante mujer de aspecto cadavérico con el cabello rojo.
Es Eva.

Escrito por Erzsebet le sigue Ixca el Jueves
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Sin pensarlo Patricia corre desesperada a buscar a Gabriel, a su llegada su compañera le informa que el se encuentra inconsciente, ella corre a la habitación y lo encuentra acostado, trata de hacerlo reaccionar diciéndole que se levante por que se tienen que ir del Hospital. El intenta volver en si, Patricia le ayuda a incorporarse, en ese momento ella comienza a escucha la melodía de Gabriel y ambos entran en un estado de inconsciencia...
Patricia intenta salir de la habitación junto con Gabriel, lo toma y le dice que tiene que cooperar por que Eva se aproxima al momento de querer abrir la puerta observa que alguien gira la perilla aterrorizada espera ver quien aparece en el umbral. Patricia trata de ocultarse atrás de la puerta para que no la vean en el momento que se abre aparece una silueta que avanza y se da cuenta que es Eva dirigiéndose a donde se encuentra Gabriel, con pánico observa como posa sus manos en la coronilla de la cabeza de Gabriel para de esa manera robar su alma, ante tal acontecimiento lo único que pasa por la mente de Patricia es salir corriendo de la habitación para pedir auxilio y de esa manera provoca que Eva no logre su objetivo. Patricia grita que alguien esta causando daño a Gabriel. Pero ella no entiende por que nadie la escucha a pesar de que les habla pidiendo que la ayuden, desesperada regresa a la habitación, y Eva desaparece.
No entiende por que nadie acude a su llamado ya que al parecer todo indica que lo esta sucediendo es de formar real , en ese instante escucha que algunas voces se aproximan hacia la habitación dándose cuenta que era personal medico y agentes de la policía que acuden a su llamado de auxilio, pues ella cree que Eva desea acabar con Gabriel para de esa manera alcanzar la inmortalidad pero al abrir sus ojos, nota que las personas de Seguridad la ayudan, la levantan le dicen que, si se encuentra bien lo que ella solo puede decir - búsquenla!!!!- .-Esa mujer quiere desaparecernos!!!-
Los policías no pueden creerlo ya que no ven absolutamente nada buscan por todos lados, todo esta en calma, ella al ponerse de pie, sabe que lo que paso no es un sueño fue real.
Auxilian a Gabriel a incorporarse colocándolo en su cama, Patricia le dice que todo esta bien, pero en ese momento ella se da cuenta de que algo extraño esta pasando después de hacerle algunas evaluaciones detectan que ha entrado en un estado de coma de lo cual le informan a Patricia-
Patricia trata de calmarse después de unas horas aparecen los agentes investigadores y proceden a interrogarla en relación a los hechos sucedidos que desencadenaron el estado de coma de Gabriel. Les describe los sucedido pero ellos muestran una actitud incrédula, pensando que Gabriel junto con ella, son adictos a alguna substancias, ella les pregunta si le permiten salir a tomar un poco de aire para poder relajarse, a lo que ellos acceden.
Patricia decide dirigirse a la Maquina despachadora de café, en ese momento su corazón empieza a entrar en una situación de terror pero ella no comprende la razón de lo que le esta sucediendo, en el momento que ella se retira de ese lugar, de reojo detecta una silueta e inmediatamente viene a su mente, que no sea Eva...por lo que se arma de valor para hacerle frente a su miedo y en ese momento ella empieza a escuchar la melodía, ya tan conocida por ella. Sus manos comienzan a temblar, su boca se seca, ella percibe una presencia y escucha un susurro que le congela la sangre que le dice -ALEJATE DE EL!!! O TU SERAS LA QUE SIGUE...
Patricia después de un gran esfuerzo logra emitir un grito desesperado al momento que suelta el café por lo que los Agentes corren hacia ella, encontrándola en un estado de pánico con una voz ahogada les indica que de nuevo estaba la “Mujer” que quiere desaparecerlos ellos proceden a hacer una inspección en el lugar percatándose que no hay nada, que este tranquila y le llaman a una enfermera para que le suministre un tranquilizante, cuando se dirige con la enfermera a la habitación contigua a la de Gabriel. Observa y no puede creer que junto a la puerta de la habitación de Gabriel se encuentra la Guitarra....
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Escrito por Einyel, le sigue Erzsebet el lunes
Si quieres amenizar la lectura, escucha la siguiente rolita
Párrafo de la entrada anterior: “Eso es imposible en el hospital, se decía mientras rápidamente se dirigía a la habitación, al entrar su sorpresa fue mayor cuando observo reposando el cuerpo de Gabriel…”
Patricia lentamente salió de la habitación sin saber que pensar y al toparse con el medico encargado le pregunto por el individuo de aquella cama.
Se llama Gabriel –le dijo– tiene 4 días que ingreso aquí con un trastorno psiquiátrico. Presentaba al parecer síntomas prodrómicos, una señal temprana de esquizofrenia, producido seguramente por dormir poco y alcohol en exceso, lo que hizo que terminara sacándose las vísceras de alguna forma; fue traído del bar donde trabajaba por una chica de nombre Loraine y un tipo llamado Maní, pero de ellos ya no sabemos nada. Todo un estuche de monerías no crees? Oye, por cierto…donde te has metido?, precisamente tiene 4 días que no vienes a trabajar, esta bien que eres muy eficiente, pero aun con eso no creo que el director del hospital te vaya a aguantar algo así.
Ella no contesto, se retiro de inmediato pensando – 4 días?, llego hace 4 días?, que paso en todo este tiempo?, donde estaba yo? – y así regreso a la habitación de Gabriel. Pegada contra la pared de encontraba Eva, su guitarra, que curioso, es un objeto personal y debería estar guardado en el almacén o debió haberse quedado con quien lo trajo, pero no, esta aquí al lado de el, como si lo cuidara.
Gabo abrió sus ojos volteando hacia Patricia; las miradas de ambos chocaron y de inmediato se reconocieron. El con voz débil musito – gracias – y ella se acerco a su lado preguntando – me conoces? – el solo asintió con la cabeza.
No hubo palabras, ella tratando de acomodar los hechos empezó a acariciar el cabello de Gabo de forma lenta y pausada, mientras que el cerraba sus ojos para disfrutar esa caricia, tenia una sensación que hacia mucho no sentía, algo raro, una mezcla de cariño sincero, de apoyo sin palabras, de tibio consuelo y de compañía en una soledad infinita, era una sensación única y no deseaba que terminara jamás. Sin embargo, en un momento aun con sus ojos cerrados tuvo la extraña sensación de ser observado, era como si una mirada se clavara en el tratando de atravesarlo con furia; de inmediato abrió sus ojos, volteo hacia el origen de la mirada y solo encontró a Eva, su guitarra en la pared. Era imposible, juraría que Eva lo estaba observando, y que lo hacia de una forma que le hacia temblar por una rabia proveniente de ella, trato de calmarse pensando en lo ridículo que era tener semejante sensación y volteo nuevamente hacia Patricia buscando sus dulces ojos, pero ella no lo miraba a el.
Patricia se encontraba con la mirada clavada en la guitarra, su expresión era una mezcla de confusión, terror y vergüenza, temblaba y con esfuerzos sin mirarle a el le dijo – No se quien eres, de donde vienes y que has hecho, no se de donde sacaste esa guitarra, pero si de algo estoy segura es que ella me quiere lejos de ti, creerás que estoy loca y no puedo explicarte como, pero siento todo su odio sobre mi por estar a tu lado…es demasiado – Gabo la tomo de la mano con fuerzas para regresarla a la realidad y en ese momento ella reacciono – no se que hace esta guitarra aquí Gabriel, y habrás de perdonarme, pero tengo que llevarla al almacén. Cuando te recuperes y te demos de alta te será devuelta y no hagas caso de lo que te dije por favor – de inmediato tomo la guitarra y sin darle tiempo de decir algo, salió con ella hacia el pasillo el tiempo que se encontraba con la enfermera asignada a Gabriel y pidiéndole que cualquier detalle de su evolución la mantuvieran al tanto.
Eva quedo bajo resguardo en el almacén del hospital, y durante el resto de la guardia de Patricia nada anormal ocurrió. Cada que podía pasaba a echar un vistazo a la habitación de Gabriel y siempre lo encontró dormido, seguramente bajo el efecto de los medicamentos, por lo que la tranquilidad volvió a ella.
Al terminar su guardia, paso por ultima vez a verlo, su estado era el mismo, dormía profundamente y de acuerdo con el informe de su compañera, no había despertado desde que se durmió poco después de que ella se llevara la guitarra. Como había sido un día muy pesado, apresuro su salida, deseaba llegar a casa y ver a Marco, Marco?, con todo lo ocurrido lo había olvidado a el y la situación que antes tanto le afectara, sin embargo era el momento de poner las cartas sobre la mesa.
Al llegar a su departamento, lo encontró a oscuras. Era raro, a esa hora Marco ya debería estar ahí, como siempre, a menos que hubiese tenido un imprevisto en el trabajo, o que…estuviera en otro lado y con otra persona. Con el semblante opaco, entro al departamento y al intentar prender la luz se dio cuenta que no había corriente – chingadamadre!, nada mas esto me faltaba, y con el calor que hace como voy a poder dormir? – Como pudo llego a la recamara y corrió las cortinas para dejar paso a la escasa luz de la calle.
El celular suena, es su compañera enfermera quien con una voz aterrada apenas puede decirle que Gabriel esta incontrolable, gritando cosas sin sentido y que el hospital es un caos, no hay luz y el pánico se ha apoderado de todos.
Alarmada, Patricia intenta salir del departamento en dirección al hospital, pero tropieza con un bulto y cae. Al intentar incorporarse y ver con que tropezó, se da cuenta de que sus manos están sobre un charco de sangre junto al bulto, con horror ve a Marco destrozado; además frente a ella hay alguien de pie, levanta su mirada, e iluminada por la luz de la ventana observa una horripilante mujer de aspecto cadavérico con el cabello rojo.
Es Eva.
Escuchando: Dead Can Dance – Yulunga (Spirit Dance)
Amigos participantes este post es para lo siguiente, la historia continua el viernes con Einyel, pero querido amigos, creo que hay una indicación que debemos seguir, por supuesto se trata de improvisar, pero tambien de darle coherencia a la historia, no debe haber saltos, ni tratar de contar historias diferentes, recuerden que un cuento tienen una sola trama con ramificaciones, intentamos hacer una historia coherente, si agregamos personajes por tiro, se pierde continuidad y la gente pierde el hilo de la historia, se puede improvisar claro, pero tampoco tratar de hacer cada quien una historia diferente, lo interesante es que desarrollemos la escena que sigue de donde nos dejó el participante anterior, es tan sencillo como completar la linea punteada: “El vivía en la casa_________” cada uno tendra una version distinta para llenar esa linea, espero que me haya dado a entender, no perdamos continuidad, pongan su creatividad a funcionar. Esto lo noté despues de leer la historia hasta donde va, cualquier pregunta o duda dejenlo en el buzón del OSODELPAN.
Reglas nuevas
1.- Se debera postear al principio el ultimo parrafo de la participacion anterior.
2.- Se pondra tambien al comienzo, “ESCRITO POR (tu nick), sigue (el nick de quien sigue)
3.- Se pueden subir imagenes a esta misma cuenta para no saturar sus galerias
4.- mantener continuidad de la historia
, me siento PREOCUPADO