
Yo no se si sea la norma en la infancia de las personas, pero nada era más agradable que tener una pequeña herida y que tu madre saliera con una curita para proteger la herida.
Es de esos infantiles momentos recurrentes, cortarse con algo, ver la sangre, llorar, correr a los brazos de nuestra madre, sentir el ardor del alcohol y por ultimo la banda pegajosa. Me da hasta nostalgia escribir esto. Mientras más grandes somos menos accidentes de este tipo tenemos. Que poco curiosos nos volvemos.
Dando vueltas por Internet encontré estas curitas macabras, y de inmediato sentí la tremenda necesidad de volver a ser un niño, a cortarme con algo y a pedir a mi madre que me cure la herida con una de estas curitas. Ir a la escuela y mostrarla a todos los compañeros.
Enlace: http://scabsbandages.com/
Ayy que feo se ve eso =/
