A diferencia del hombre toda la piel de la mujer es una zona erógena, aunque varían de mujer a mujer y ambos deben descubrirlas en el juego amoroso.

"El Jardín de las Delicias"
¿Qué es lo que nos gusta a nosotras? ¿Cuáles son nuestras zonas erógenas? A diferencia del hombre toda la piel de la mujer es una zona erógena, aunque, claro, varían de mujer a mujer y ambos deben descubrirlas en el juego amoroso, aquí una guía de fin de semana para que conozcas nuestras zonas más importantes. ¡Buen viaje! Cabeza y rostro Las endorfinas de la mujer se liberan cuando se masajea el cuero cabelludo. Entonces puedes aprovechar un sin fin de oportunidades como: mientras se baña, entra secretamente y luego lávale el cabello con champú de una forma muy sugerente; dale un masaje lento y en círculos con tus dedos dentro de su cabellera mientras se encuentre sentada frente al televisor, leyendo o trabajando. También muchas mujeres disfrutan cuando les lamen o besan los oídos, o incluso cuando les das un breve y pequeño masaje en las orejas y susurras suavemente. Si sabes cómo tocar sus labios, besándolos, lamiéndolos, mordiéndolos y chupándolos con suavidad puede ser muy posible que ese sólo e inofensivo beso pueda abrirle paso a ella a una intensidad mayor. Debes utilizar tus labios, lengua y los dientes de ella para jugar de una manera tímida y luego bésala con arrebato y pasión. Su cuello La nuca y el cuello son dos sitios de extremo placer para ella. Si tan sólo respiras en su nuca y le susurras al oído palabras amorosas, ella no podrá más. Además de usar los labios y la lengua, haz uso de las manos: levanta el cabello de ella a medida que acercas tu boca a su cuello. Luego jala su cabello en una mezcla de suavidad y deseo para indicarle la pasión que provoca en ti. Pechos y pezones Toma sus pechos y acarícialos. No seas muy fuerte o brusco en estos movimientos porque en lugar de sentir placer, ella terminará diciéndote que le duele o la lastimas. Apriétalos con suavidad y presiónalos uno contra otro con mayor fuerza. Besarlos, lamerlos y chuparlos son prácticas sumamente eróticas para ella. También no te olvides de tomar en cuenta el valle de sus pechos que también resulta un área sensible. Sus pezones responderán rápidamente al tacto, así que aprieta o frota entre tus dedos índice y pulgar cada pezón. También es buen ejercicio erótico pasar la lengua o golpetear repetidamente su punta con la lengua. Si frotas demasiado, ella se puede lastimar, así que encuentra el equilibrio entre lo erótico y delicado, y lo brusco y torpe. Brazos, muñecas y antebrazos Estas partes resultan muy sensibles al tacto de la yema de los dedos del otro. Acaricia muy suavemente la parte interna de sus antebrazos o pásales las uñas con suavidad. Lleva las puntas de los dedos desde su muñeca hasta la axila. También disfrutará si frotas sus muñecas con tu nariz, si las lames y mordisqueas. Estómago y ombligo Para muchas hacerle pequeñas cosquillas en ombligo y estómago es irresistible. Claro, no hay que pasarse porque entonces no será nada agradable. Dibuja círculos alrededor de su estómago y de su ombligo. Si introduces ligeramente tu lengua en éste o uno de tus dedos y lo mueves lentamente de forma circular, la harás gemir de placer. Hay un punto en el que un ombligo bien manipulado hace sentir leves contracciones en el clítoris. Parte interna de los muslos y rodillas Estas partes tienen muchas terminaciones nerviosas y la de los muslos es un área altamante sensible a los apretones o leves mordisqueos. Utiliza manos y lengua para masajearlos y acariciarlos con suavidad. Las rodillas, junto con los codos, aunque parecieran las áreas más olvidadas del cuerpo, son súper sensibles al contacto erótico. Investiga nuevos sitios y juega a tu manera. Espalda y trasero Masajear la espalda libera una cantidad impresionante de estrés. Cuando se está en el juego sexual, además de que ayuda a relajarla a ella, si utilizas tus dedos o la punta de estos, para subir y bajar por su columna, le estarás dando un uso más que terapéutico: totalmente erótico. La parte baja de la espalda tiene muchas terminales nerviosas que están conectadas con el aparato reproductor femenino, así que concéntrate allí que es un área que puedes tocar, besar, lamer o acariciar para provocarle numerosas oleadas de placer. Pies y tobillos Los pies, otra parte olvidada del cuerpo, sin embargo son de suma importancia para darle a tu pareja nuevas sensaciones placenteras. Un masaje de pies puede ser una experiencia realmente excitante y relajante a la vez. Chupar sus dedos, lamer la planta de sus pies, o pasar tus dedos cubiertos por aceite aromático puede ser realmente estimulante no sólo para ella, sino para ti también. Clítoris y vulva Los labios mayores o vulva pueden frotarse, besarse, lamerse o acariciarse con suavidad. El clítioris es la parte más sensible de la mujer con millones de terminaciones nerviosas. Estimúlalo lentamente con pequeños golpeteos de tu dedo o lengua y al mismo tiempo toca su pubis en forma circular para que el goce sea mayor. Si puedes introduce uno de tus dedos o utiliza algún dildo o vibrador para introducirlo en la vagina mientras tú acaricias lentamente el clítoris. Verás que tu mujer lo agradecerá con una serie de orgasmos placenteros.
Mmmmm también depende de muchos factores…. :D

qé es lo qe nos gusta a nosotras?

OW HABRA QUE PONERLO EN PRACTICA JEEJE

ah!!!!!!!! la espalda =:) fascinante!!!!!!! ahahhahahahahaa

Completamente de acuerdo en que a la mujer debe acariciarcele en toda, toda su piel!, hasta los rinconcitos ocultos,no todo es con las manos, ok, Yo tengo retroalimentacion a mi favor por chicas que hemos compartido ricos momentos!, bueno pero tambien es importante la preparacion, saludos a todos!. El Profe

Pies y tobillos… puede haber excepciones…
