Han visto una gordita graciosa cantando en MTV : “Que es lo que quiere la muchachita, una piña grandota o una chiquita”, aquí les dejo unos videos acerca de ella
Escuchando: Gustavo Lara - Princesa
Han visto una gordita graciosa cantando en MTV : “Que es lo que quiere la muchachita, una piña grandota o una chiquita”, aquí les dejo unos videos acerca de ella

“Soy ateo por la gracia de Dios”, Famosa frase del Director Español Luis Buñuel mismo que reconoció su ateísmo de esta genial manera, con una locura que solo se le puede reconocer a una persona con tanta genialidad como él, ya que el mismo Dios que él negaba era el mismo que lo había convencido de su ateísmo.
Cuantas veces negaremos el milagro de la creación, y lo tenemos frente a nuestros ojos

Te conocí, caminabas lentamente , de manera cadenciosa movías tus caderas, se asomaba un trébol de cuatro hojas tatuado a tu muslo derecho, y me impactaste, tus lindos ojos se posaron sobre mí, y sonreíste, desde entonces quedé encadenado a tu sonrisa, a tu figura , porque sé que tu alma es tan noble y limpia que ya la estoy adorando, y el poco tiempo que me queda de vida lo vivo solamente por ti, por volverte a ver, a sentir, a tocar, Eres mi hada…

Avanzando a pasos lentos por ese túnel, siento ahogarme, me falla la respiración, me siento exhalando el último aliento,necesito respirar pero no puedo regresarme, no hay reversa, nada de marcha atrás, tengo que seguir esa luz que me guía, que dirige mis pasos, y por fin llego, unas puertas doradas enormes se abren frente a mí, y entro a la gloria, y una oración cae sobre mi como lluvia de verano, veo seres alados por doquier, y no puedo creer tanta grandeza, tal enormidad, por fin volví a nacer.

A menudo me pongo a pensar, como pasan los días y esto me va carcomiendo cada vez más. Si pudiera haber elegido , no tendría esta enfermedad, desearía solamente una gripe, desearía tener fiebre, o si acaso un simple infección de garganta, pero nunca este gusano que acaba diariamente con mi vida, de la cual yo me ufanaba orgulloso, de la cual yo vivía 70 minutos cada hora, y todo por un rato de placer en una ciudad lejana de un país deconocido besando labios carmín de una mujer extraña con cierto vestido vulgar y unos zapatos igual, me estoy yendo, poco a poco, lentamente, dolorosamente, cada día.