Hoy al despertar me di cuenta, después de horas y horas de insomnio y dormir un poco, por fin me doy cuenta que estas tan lejos de mi, a mi lado solo dibujos, fotografías, pastillas para la migraña, unas cuantas letras y como siempre tu sonrisa, me dan ganas de salir corriendo a buscarte, me dan ganas de marcar tantos números como pueda hasta encontrarte, me gana la impaciencia por saber el día que pueda volver a verte, si, perdí la pista de tus caderas, perdí tus huellas y perdí tus respuestas, perdí tu voz y hasta me perdí yo mismo, tratando como siempre de encontrarte, tengo ayuda no lo niego, de los miles de momentos, de las experiencias vividas contigo y sin ti, maldita sea sin ti…

puedo contarte? que al despertar acudiste incluso algo mas rápido que la luz que no deja de colarse por mi ventana, fuiste mas rápida, no deje de pensar, donde podría encontrar el filo de tus caderas, ese dulce olor de tu cuello, ese dulce sabor de tu boca, donde podrían estar tus piernas, cual será el destino de tus pasos el día de hoy, vendrás? no quiero que se oiga como un ruego aunque lo sea, pierdo control de mis emociones, al pensarte en cualquier momento del día, es como vivir esperando a que te aparezcas tras la puerta, en el teléfono, que seas el mensaje que se ha retrasado, esperando tan solo poco de ti, tal vez tan solo señales de que andas cerca, vivo deseando volverme a intoxicar de ti, moldearte con mis manos hasta el cansancio, besarte hasta pensar que me muero, repetirte hasta el cansancio, aun así no dejo de aterrarme por la idea de que no pueda hacerlo, tengo sed, hambre, tengo desolación, incertidumbre, tengo ganas de volver a verte…