
Los demonios deben llorar.
Los demonios deben llorar.
Cuando me miren ardiendo en el fuego por no tenerte,
Cuando me vean caer en este mar
Lleno de gente en el que me quiero ahogar,
Ellos podrán comprender que solo,
Solo en este corazón se ha roto el deseo.
Cuando temblando en el frío,
Este cautivo por no poderte olvidar.
Hoy me han visto despertar,
Contemplar mis zapatos y no saber,
No saber hacia donde ir.
Mirarme al espejo y volverme a odiar,
Abrir el botiquín y sacar una sonrisa,
Hoy me han visto llorar,
Rondando tú recuerdo,
Quemándome la mente por volverte a ver.
Ellos sabrán reír, burlarse de mi,
Cuando se enteren,
Cuando sepan que la verdad yo la puedo limitar,
Conforme a lo que siento
La puedo configurar;
Por que solo de lo que siento
Seguro puedo estar.
Ellos solo pueden comprender
Hasta que mi alma ven vaciar,
Me ven mezclar la tristeza con ironía,
Me ven mezclar el querer,
El querer, con el tenerte,
El huir con el presente, y el andar con agonía.
Los demonios deben llorar.
Ellos que entre la muerte y la vida,
Solo Pueden estar, deben comprender,
Que mi muerte es solo mía,
Que es la mitad de mi mentira,
Un poco y mas de mi vivir,
Podrán reír, se podrán burlar,
Me verán llorar y tal vez,
Solo tal vez, desde su mundo
Podrán sentir tu lejanía,
Y al vivir un segundo,
De esta mi nostalgia, mi sufrir,
Desesperado de olvido
Como de alguna anestesia
Para la razón…
Ellos comprenderán.
Jorge Luis Rodríguez Andrade