
No encuentro la forma de quedarme prendido a tus caderas, ni de inmiscuirme en tus pensamientos, he perdido la manera de llegar a ti y de atascarme en tus sentimientos con la mayor alevosía posible, ya no puedo meterme con furia en tus ojos y hacerte sollozar de alegría, he perdido la magia de decirte palabras que te sonrojen, me he extraviado en este espacio de letras que persiguen tus caderas, he perdido la manera de encontrarme casualmente irritado por tu ausencia, ya es costumbre estar molesto por encontrar entre tu cuerpo y mi cuerpo un enorme vacío, he perdido lo indeformable, lo elástico de la forma de atar tu sentir a tus oídos, se me obstaculiza el hablar contigo, el que me nombres, el que me llames, he perdido la forma de quedarme en silencio, buscando, añorando, tus caderas…