Comienza una nueva noche, comienza una noche igual a otras tantas con las cuales he despertado con la ilusión de morir de hace años, camino hacia la ventana y veo a la gente pasar.
Hoy me siento exhausto, vagar por este mundo tanto tiempo me tiene asqueado, es tan enfermizo vagar por este mundo, observar tantas cosas y ver que todo ha tenido una ransformación en estos años, la gente camina de un lado a otro con más miedos e incertidumbres en la mente, el ruido aumenta con los años, hasta los que antes hacía feliz a la gente, ahora es más que insignificante, la forma de enamorar cambio,ya no es como antes, los detalles, las palabras lindas, el tomar la mano de tu pareja con delicadeza, ahora todo eso es más mediocre y fatídico, el sentimentalismo de los amantes al verse por las sombras se ha acabado, ahora solo se quedará en el corazón de nuestro viejos.
Veo caminar a una pareja por la cera y fue ese momento cuando recorde a Clara, el amor de mi vida, era una mujer casada a la cual frecuentaba en las noches, me regalaba vida en cada beso y esperanza en cada acaricia, decirnos te quiero siempre terminaba en una guerra, ya que ella decía no poder dejar a su esposo por que en esos tiempos era muy mal visto una mujer separada, lo que yo le contestaba que era peor vista una mujer separada por adulterio, y que si nos amabamos podía huir e irnos lejos donde nadie nos conociera, ella solo me miraba y comenzaba a besarme para que se borraran aquellas palabras y no insistiera más. Eramos amantes nocturnos ya que si esposo era dueño de un lugar donde vendía a la mujeres por unos cuantos centavos, así que siempre salía en las noches a cuidar el lugar, pero no se daba cuenta que mientras cuidaba su fuente de dinero, descuidaba a su mujer.
Una noche camino a la casa de Clara, vi algo que paso rápido frente a mí, escondiendoce tras un árbol, no podía distinguir bien lo que era, así que decidí acercarme poco a poco, de repente sentí que algo se me abalanzó, tirandome, cuando pude reaccionar lo que estaba pasando, me di cuenta que un hombre arrapastroso estaba encima de mí, por un momento quede inmovilizado, pero un olor putrefacto invadio el ambiente haciendo que comenzara a moverme con fuerza para poder escapar, el me tomo fuertemente de los brazos tenía una fuerza sorprendente, dejandome inmovilizado por 2da vez, no podía distinguir su rostro y lo único que pude decir tras la confusión fue, ¿qué quieres? no tengo nada de valor, sueltame vagabundo infeliz, el comenzó a carcajearce y solo dijo, a que mi mortal tan nefasto, ¿crees que yo encesito algo de ti?, no seas tonto, a lo que dije, ¿entoces que quieres?, el solo me miro y dijo, he visto que pasas todas la noches por aquí y vas a ver a una mujer muy hermosa para ser sincero, frunci mi rostro y deseaba golpearlo como sabía lo de Clara y yo y le dije interrumpiendo sus palabras, Demonios dime que es lo que quieres y deja empaz, el sonrío y con sarcasmo dijo, Calla nefasto mortal, aprende a escuchar, la luz de luena empezó alumbrar su rostro dejandome perplejo, estaba pálido y tenía extrañas cicatrices, en su boca resaltaban una cosas raras se veía deforme su rostro, todo fue muy confuso en ese momento, aquel hombre se me acercó al oído y susurrandome me dijo, mira, yo te puedo hacer un gran favor, yo nefasto mortal puedo hacer qye tú y tu hermosa mujer estés juntos toda la vida, en ese momento lo mire con atención y dudoso le pregunté, ¿tú como me puedes ayudar?, el inclinó la cabeza y mirando a un costado me dijo, fácil mortal, sonrio, puedo darles vida eterna, para que se amen sin preocupaciones, imagintate no temer a la muerte, solo odiarla y desearla cada día, bajo la cabeza suspiro y juro que pude ver una lágrima, me miro preguntandome, ¿entonces que dices?, lo mire con desconfianza, pensando que solo era un vil borracho que ser quería burlar de mí, quise ver hasta donde llegaría asi que le pregunté, ¿y tú como piensas hacer eso?, y aunque fuera cierto, ¿que es lo que vas a pedir a cambio?, el se hizo para atrás liberando mis brazos, nefasto mortal, solo pido una cosa a cambio de la gran virtud que compratire, si lo deseas, ya que despues de compratirte una parte de mí tú serás mío, me senté, ¿tuyo?¿a que te refieres con eso? además no había dicho que no necesitabas nada de mí , él se paro y dijo he estado mucho tiempo solo y quiero de una compañia, no femina ya que odio a esas rameras de olores delicados, solo a alguien con quien estar algunas noches para beber y platicar de este abrupto mundo, creo ahora necesitarte, yo me levanté me di la media vuelta y le dije, quieres un mojigato que haga lo que quieres, disculpa pero no puedo ser amigo de un tipo como tú, caminé de repente sentí que me tomo por la espalda haciendome sentir un escalofrio, y solo sentí un dolor en el cuello que me hizo desvanecer.