Puse la mitad dentro de su piel
y la otra mitad amenazaba con llegar
Solo jugaba, como juega como juega un ciego en nunca tropezar
Cuando siempre hay una probabilidad
Cuando me enteré, que venias ya
dentro de mis ojos se hizo la felicidad
y tu llegada, era como un elefante en la garganta
la semilla que sin suelo se levanta,
y al noveno mes decide germinar,
para darme el sobrenombre de papá
Me preste valor, para la verdad
me arranque las ansias y el cordón de el antifaz
y di la cara, pretextando una cigueña despistada,
que sin carta en el buzón abrió las alas,
agregándole una silla al comedor
y a este barco una bandera en el timón
Con el corazón, seco de cantar,
me inventé de prisa una sonaja de jugar,
y tu llegada, resultó ser simplemente, falsa alarma,
y se derrumbó el castillo que formaba,
sobre un sueño que se decidió esperar,
y llegar con la corriente de el azar,
Y tu llegada, era como un elefante en la garganta,
luego me quedó tan sólo una tonada,
que regresa con las ganas de llorar,
y se ha vuelto cada vez mas familiar