Romanza sentimental
Paranoico
01/nov/2005::15:57
Borrón y cuenta nueva
¿Qué te puedo decir? Me hurgué en los bolsillos del pantalón y la chamarra. Un cigarrillo redujo a penas mi ansiedad. Durante esa noche sentí que cargaba todo el mundo a cuestas. La ligereza con la que me dediqué a observar el ir y venir de la gente que llegó a mi vida, por fin me pasó la cuenta. Está claro que los primeros intentos por conciliar mis necesidades y las del que siguiera, salieron sobrando desde antes.
Nunca creí que la mejor manera de recuperar las ganas de enamorarme depende de un imbécil que se niega a firmar un estúpido papel. Desde ese momento supe que ya estaba sentenciada. Por si esto fuera poco, la moral de mi familia terminó por castrarme las ganas.
¿Quién depositó tanta mierda en mi cerebro?
Sujetaba mi cara con el maquillaje
y el pelo se apoderó de mis hombros. Pero ésta vez supe que sería diferente. Héctor tenía razón. No es negociable mi felicidad ni mi derecho por apostar toda mi vida por un sueño. Hace falta purificar toda esa rabia que se guardó durante mucho tiempo.
Caminé durante toda la noche
Erika Molina Prado
en el intento.
Escuchando: zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz



