¿Tienes una cuenta? identificate: Usuario Contraseña o puedes obtener una gratis.

[ Escribo sobre... ]

CITAS Y FRASES SOBRE LOS CELOS

mié 29 de noviembre, 2006 - 15:47

Estado de ánimo: Abrumado
Seguridad de entrada: PUBLICO

Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita.
Refrán

El que no tiene celos no está enamorado.
San Agustín

El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.
Benavente, Jacinto

El celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor.
Molière, Jean-Baptiste Poquelin

Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.
Montaigne, Michel Eyquem de la

El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.
Kant, Inmanuel

Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tiene tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás…!
Wilde, Oscar

De cualquier forma los celos son en realidad una consecuencia del amor: os guste o no, existen.
Stevenson, Robert Louis

El amor es fuerte como la muerte; los celos son crueles como la tumba.
Salomón

Amor sin celos no lo dan los cielos.
Refrán

Los celosos son los primeros que perdonan, todas las mujeres lo saben.
Dostoiewsky, Fiodor Mijailovich

Ser celoso es el colmo del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad.
Balzac, Honoré de

Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Refrán

Los celos se alimentan de dudas.
Rochefoucauld, François de la

Los celos son una mezcla explosiva de amor, odio, avaricia y orgullo.
Karr, Jean Baptiste Alphonse

Los celos son una falta de estima por la persona amada.
Bunin, Yvon

Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras.
Shakespeare, William

En los celos hay más amor propio que amor.
Rochefoucauld, François de la

Los celos cuando son furiosos, producen más crímenes que el interés y ambición.
Voltaire, François Marie Arouet

Pedir celos es despertar a alguien que está durmiendo.
Refrán

Marido celoso, no tiene reposo.
Refrán

La mujer celosa cree todo lo que la pasión le sugiere.
Gay, John

El enamorado celoso soporta mejor la enfermedad de su amante que su libertad.
Stendhal

Celos son hijos del amor, mas son bastardos, te confieso.
Vega, Lope de

Los celos no son corrientemente más que una inquieta tiranía aplicada a los asuntos del amor.
Proust, Marcel

La mujer celosa en sí no reposa, y al marido siempre le trae afligido.
Anónimo

Los celos son la icteria del alma.
Dryden, John

Sólo la incertidumbre mata los celos.
Maurois, André

Con la perfidia de las mujeres se consigue curar los celos.
Bruyere, Jean de la

¿Amor o sentimiento de posesión?

Los celos, (“el vicio de la posesión”, como Jacques Cardonne los denominaba) han sido, desde hace siglos, argumento recurrente y fértil de la literatura aunque constituyan también el germen de demasiados sucesos desgraciados y muy reales. Pero, ¿qué son los celos?.

Podríamos definirlos como un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social…).

En el ámbito sentimental, el rasgo más acusado de los celos es la desconfianza y sospecha permanentes en el otro que tiñen, y perjudican gravemente, la relación con la persona amada. La mayoría entendemos por celos ese confuso, paralizador y obsesivo sentimiento causado por el temor de que la persona depositaria de nuestro amor prefiera a otra en lugar de a nosotros.

Cuando se muestra en su forma aguda, el origen de los celos hay que buscarlo en situaciones neuróticas o, en general, psicopáticas. Algunos autores creen que el sentimiento de los celos es universal e innato. Linton, por ejemplo, ve una prueba de esta tesis en el hecho de que en las Islas Marquesas, donde la libertad sexual es prácticamente total, los indígenas manifiestan sus celos sólo cuando están ebrios; es decir cuando su control voluntario, su raciocinio, ha disminuido. Por el contrario, otros psicólogos (como O.Klineberg) señalan que este sentimiento es de origen cultural, y que los celos no dependen del deseo o necesidad de goce exclusivo de los favores del otro, sino del “estatuto” social. En las sociedades monogámicas, como la nuestra, y siempre según este autor, el adulterio sólo provoca reacciones celosas en la medida en que origina inseguridad (material o afectiva) o afecta al prestigio y al honor. Son dos teorías relativamente antagónicas, pero como ocurre con frecuencia, perfectamente complementarias.

Podemos pensar por tanto, que cuando nos mostramos celosos experimentamos sensaciones inherentes a nuestra condición de seres humanos y, a la vez, manifestamos un comportamiento adquirido y heredado de nuestra cultura y modus vivendi.

Un sentimiento que puede resultar peligroso

Las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad. Buscan con avidez todas las pruebas de su presunto infortunio y se muestran refractarios a los argumentos racionales que les trasmiten las personas cercanas con las que se sinceran.

Los celosos delirantes que se sienten abandonados, menospreciados y burlados, pueden llegar hasta la tragedia de perseguir con odio a su “amor” y no vacilarán en atacarlo. De ahí que este sentimiento de los celos genere tantos problemas, no sólo en la seguridad física de las personas directamente afectadas por casos criminales sino también en el equilibrio emocional de otras muchas cuyo bienestar psicológico se ve amenazado. Cuando en una pareja surge el miedo a la separación, éste se manifiesta en forma de celos, de persecución al cónyuge en su hipotética infidelidad, controlándole y pretendiendo obligarle a que sea fiel. Cuanto más persigue a su pareja con celos, tanto más se siente impulsado el perseguido o perseguida a demostrar su autonomía, esforzándose en alejarse y no dejarse obligar. Y cuanto más lo hace, tanto más busca el celoso o celosa reclamarle como posesión propia y secuestrar su libertad de movimientos y de sentimientos.

El celoso exige entonces a su pareja la descripción pormenorizada de su supuesta aventura y en su mente se mezclan el miedo al ridículo, a estar en boca de todos, el sentir con dolor que la otra persona vale más, la pérdida de autoestima, un deseo morboso de información (circunstancias de la otra relación, quién es, dónde se ven, desde cuándo…..), un desmedido afán de control, un sentimiento de posesión exacerbado, la agresividad para con uno mismo…

Vive la situación como si de una tortura se tratara e incluso con deseos de venganza, que van desde el encerrarse en el silencio hasta el drama que con tanta frecuencia describen las secciones de sucesos de los medios de comunicación.

Los celos no son amor

Los celos, en contra de lo que podría parecer y de lo que sugieren algunas letras de canciones, argumentos literarios o guiones de películas, no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuánto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Y, normalmente, quienes padecen preferentemente estos ataques de celos son personas muy centradas en sí mismas, que sólo se curarán saliendo de su autoencierro. En muchas situaciones de celos hay, más que amor o miedo a la soledad, otras causas: sentimientos de posesión del otro, de necesidad de controlarle, de inseguridad en uno mismo, de envidia hacia la mayor riqueza de la vida emocional del otro…

Un tipo muy especial de celos son los infantiles (“complejo de Caín”), que se manifiestan tras el nacimiento de un nuevo hermano. El niño, antes centro de todas las atenciones, se ve obligado a aceptar que debe compartir con el nuevo miembro de la familia el amor y cuidados de sus padres, muy especialmente de la madre, lo que hace que vea en el recién llegado un usurpador y la malquerencia hacia “el intruso”, lo que puede conducirle a volcar su agresividad en su pequeño hermano. Según los psicólogos, no es extraño que incluso el origen de ciertos estados neuróticos que sufren los adultos provenga de secuelas de celos infantiles padecidos hace décadas. Pero los celos no son exclusivos del espacio familiar o sentimental: otro ámbito donde germinan es el mundo laboral.

Los celos afectan con frecuencia a profesionales desconfiados y muy competitivos (en la mala acepción del término), incapaces de trabajar en equipo y que invierten gran parte de su tiempo y energía en los pequeños detalles, no compartiendo información y controlando cuanto ocurre a su alrededor, a fin de que nadie presente un trabajo que pueda ensombrecer el suyo. La vida y valía personal de estos celosos laborales giran en torno a su estatus profesional y mantienen una baja autoestima (disfrazada frecuentemente de autosuficiencia). Y, por supuesto, con esa actitud, evidencian su inseguridad y un déficit de inteligencia emocional, al no responder positiva y equilibradamente a los estímulos del exterior, en este caso, a la competencia de sus compañeros de trabajo.

También pueden surgir los celos en la relación con los amigos (“ese es el más guapo, aquellla es la más lista, ese el que tiene la casa más bonita, este es el que está casado con la que más dinero gana”), pero normalmente no generan tantos problemas ni alcanzan dimesiones dramáticas.

Si nos sentimos celosos de nuestra pareja:

“Los celos son malos consejeros” dice el refrán. No desdeñemos su importancia ni dejemos que se nos cuelen como sentimientos normales o que hasta tienen su encanto, por cuanto trasmiten “lo mucho que le quiero”. En la realidad cotidiana, los celos rompen y enturbian las relaciones, y los individuos celosos acaban minando, con su posesividad y persecución asfixiantes, el gozo y el placer del encuentro, el equilibrio en la pareja, que se basa en la ternura, la comprensión, la tolerancia y el respeto a la autonomía del otro. Si en un momento determinado nos sentimos víctimas de un ataque de celos que perjudica nuestro bienestar emocional, actuemos dedicidamente:

Seamos conscientes de que estamos padeciendo los celos sin querernos engañar jugando a progresistas.
Comuniquemos nuestros sentimientos a la persona cuyo comportamiento ha generado los celos, especificándole claramente las conductas que nos hacen sentirnos celosos.

Hablémosle cuanto haga falta, aunque sin someterla a una presión excesiva (y mucho menos aún, recurriendo a amenazas o agresiones físicas), y con ánimo de pedirle que nos ayude a disipar nuestras dudas. Se trata de saber qué ocurre en realidad y de cotejarlo con nuestra percepción, que perfectamente puede ser errónea.

Si se trata de un pensamiento irracional que estamos alimentando, debemos apoyarnos en la realidad y desterrarlo definitivamente. Nos será más fácil si contamos con la ayuda de la otra parte. Pero no olvidemos también es parte afectada, a la que debemos comprender y ayudar.

Revisemos durante un cierto tiempo nuestra actitud ante la otra persona, para comprobar que los celos han desaparecido.

Fortalezcamos el diálogo continuo, la confianza y el contacto amoroso: son los mejores instrumentos para superar el desencuentro y los celos.

Aceptémonos más, confiemos en nosotros mismos y trabajemos la seguridad en nosotros mismos, nuestra autoestima.

Si sufrimos un cuadro agudo de celos o nos vemos incapaces de gestionarlos por nosostros mismos, dirijámosnos cuanto antes a una consulta psicológica.

Y, por último, si hay motivo real para nuestros celos, planteemos con realismo la situación a nuestra pareja. Y armémonos de valor, paciencia y comprensión para superar la situación. Casi todo tiene un final, y el amor también puede tener fecha de caducidad.

*Y cualquier duda pues hagan este test

http://www.portalmix.com/comoeres/test3.shtml*



[ Enlace | 4 comentarios ] del.icio.us del.icio.us Estrella este post ***** General
comparte esto
Comparte esta entrada (del.icio.us, por correo, etc) o agrega este blog a tu Google Reader.

Entradas relacionadas:
  1. 10 consejos: Aprende a controlar sus celos
  2. 10 consejos: Aprende a controlar sus celos
  3. ¿AMAS O ESTÁS ENAMORADO?
  4. Los celos que carcomen
  5. El poema eras tu...
  6. Cibersexo y ciberadulterio: una realidad cada vez más cercana
  7. ¿Amas demasiado?
  8. Para enamorar...
  9. Mantén tu PC portátil a salvo
  10. Felinos
  11. El amor después de hacer el amor
  12. Los blogs falsos, nueva arma publicitaria en EU
  13. Ejercicios Anti stress
  14. Anticonceptivos Hormonales. Efectos colaterales.
  15. PAREJAS DISPAREJAS

Han escrito 4 comentarios de «CITAS Y FRASES SOBRE LOS CELOS»

foto yzwa
Miércoles 29 de noviembre, 2006 18:21.

muy bueno, me quedo con este jajajaja

El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.
Benavente, Jacinto

Salu2

foto Lady.LionCourt
Miércoles 29 de noviembre, 2006 20:06.

Tomaré más de una, te estás basando en mi? Jajajaja ntc , me entretuviste la tarde.

Que estés bien loquiz :)

foto xtrellita
Jueves 30 de noviembre, 2006 19:02.

interesantee ^^
saludoss

(anonimo)Mimi20
Martes 13 de febrero, 2007 11:38. [usuario no registrado en ymipollo.com]

los celos no traen nada bueno de ves encuando sin exceso a todos nos hacen sentir alagados, pero cuando se convierten en celos trajicos en ecxeso es muestra de desconfianza,, hay que aprender a respetarpara ganarnos la confianza de nuestra pareja e igual confiar en ella. con cariño Noemi

Si usted tiene una cuenta en ymipollo.com, identifíquese:
Usuario: Password: (recordar identificación en este blog)
De lo contrario, escriba sus datos (todos los campos son obligatorios.):
Nombre: Correo E.:
Blog/Web: recordar datos.
[ si eres visitante puedes obtener tus comentarios con foto suscribiendote a gravatar. Tenga en cuenta que como usuario anónimo, su dirección IP será almacenada y mostrada al dueño de la entrada en cada comentario. ]
Escriba su comentario:
Por favor escriba respecto al post, procure revisar su ortografía. Si su comentario no es respecto al tema, por favor no lo haga.

Usted escribirá este mensaje como:
Es posible que su comentario no aparezca de forma inmediata (o que nunca aparezca) eso depende de la decisión del autor de este blog.

suscribirse a este post.

RSS
Blog | Comentarios