Tiempo de vivir (Les temp qui rest) dir. François Ozon.

Una cinta super emotiva, minimalista, sutil y muy europea la cual nos muestra un tema sensible desde un punto de vista diferente y más humano.
Ya había leído varias críticas acerca de la última película del cineasta francés François Ozon el cual, en opinión de muchos es el mejor cineasta francés de su generación. A pesar de la tardanza para su estreno en nuestro país por fin pude ir a verla.
La película nos cuenta la historia de Romain, un joven francés de apenas treinta y pocos años el cual descubre que un cáncer letal esta a punto de terminar con su vida. El cineasta no tarda en plantear la situación y trata, básicamente, de retratar el reconciliamiento de Romain con la vida misma. Sin embargo no lo hace de la manera tradicional (léase “mierda hollywoodense”) en donde el personaje al saber que morirá intenta hacer todo lo que no pudo hacer y tener un final feliz.

En esta ocasión el director nos muestra a un joven derrotado, cuya propia amargura y enojo lo lleva a los actos crueles luego de enterarse de la noticia, lo cual es, más humanamente creíble.
El personaje es extremadamente entrañable, pero no por ello menos antipático. El director se cuestiona acerca del sentido de la vida y de la propia mortandad del ser humano ayudado de planos lentos y una narrativa sencilla pero poderosa. La actuación de Melvil Poupaud es notable, así como de la actriz Jeanne Moreau como la a buela del mismo.
Una extraordinaria pelicula del panorama filmico mundial muy recomendable, me dejó sin palabras al finalizar la película. La recomiendo infinitamente.
CALIFICACIÒN: (6 estrellas) ****** ¡EXTRAORDINARIA! (NO TE LA PIERDAS)
(1 estrella)* HORRIBLE (NI LA VEAS)
(2 esrellas)** MALA (BAJO TU PROPIO RIESGO)
(3 estrellas)*** REGULAR (PALOMERA, ENTRETENIDA)
(4 estrellas)**** BUENA (RECOMENDABLE)
(5 estrellas)***** MUY BUENA (SUPER RECOMENDABLE)
(6 estrellas)****** ¡EXTRAORDINARIA! (NO TE LA PIERDAS)
Escuchando: "Hamburg song" Keane



