...de ángeles, demonios y vampiros fresas.

Bienvenidos al siglo XXI y a lo "IN" de la literatura moderna, y es que ¿quién no ha visto a la multitud de personas cargando estos libros en la calle, en el micro, en el metro? Al parecer todo el mundo ha volteado a la literatura gracias a estos dos autores: Dan Brown y SthephenieMeyer. Es que, al parecer, los norteamericanos se olvidan que en su territorio nacieron autores de la talla de Edgar Allan Poe (aunque tenía un estilo europeo) o Charles Bukowski; la nueva ola de escritores se meten con la religión y con la magia dándoles un toque de contempraneidad (¿quién les dijo q lo necesitaban?).
Dan Brown no es el primero en atreverse a semejante descaro, pero si es el primero en reconocerse mundialmente por ello. Su novela "El código Da Vinci" publicada en el 2003, es una novela que combina el suspenso de estilo detectivesco y el esoterismo, hablando sobre una "teoría de conspiración" acerca del Santo Grial y el papel que tiene María Magdalena en el cristianismo (!Qué interesante!), al igual que su novela anterior "Ángeles y demonios", Brown se dedica a destrozar datos históricos, geográficos, religiosos y culturales para hacer una novela sosa y, por si fuera poco, extremadamente pretenciosa, que cautivó a millones de personas, quizás, motivadas por el hecho de que por primera vez estaban leyendo a un autor con el mismo nivel de cultura que ellos. La narrativa de los libros es aburrida, lenta e incoherente, la resolución de misterios le da un toque de emoción, pero al final todo resulta en una mala ejecución de la escritura, que en conclusión me resulta hasta graciosa.
La siguente osada es Stephenie Meyer, ahora esta gorda nacida en Connecticut se mete con la literatura de vampiros para otorgarnos una sosa y tremendamente cursi historia de amor entre un vapiro (¿por qué llamarlo así? eso nisiquiera es un vampiro) y una humana. La incauta autora dota de capacidades poco novedosas a los vampiros, tales como el hecho de que no están muertos, la capacidad de vivir de día y su fuerza mayor a la de cualquier ser humano, lo cual le quita completamente el mistisismo y complejidad al mito del vampiro. La novela, además de estar escrita en primera persona y en prosa sencilla derrama miel por cada una de las letras, dejando al lector tan empalagado que su siguente paso podría ser aventarse de un puente.
Por si esto no fuera poco, la industria hollywoodense (que tampoco se ha caracterizado por hacer cosas muy inteligentes) ya sacó las adaptaciones cinematográficas de estas novelas. Para las novelas de Dan Brown eligió a Ron Howard, un claro ejemplo de poca creatividad en la dirección y, para rematar, a Tom Hanks como protagonista... ¿A alguien se le ocurre algo más horrible que eso? A mi, si, la adaptación de crepúsculo. Estuvo a cargo de la directora independiente Catherine Hardwicke, se ha llevado todos los premios MTV y la adoración del público juvenil acostumbrado a la adoración de putas, al estilo Paris Hilton
Los fans de estas novelas se cuentan por millones, a quienes no les importa que Shakespeare se retuerza en su tumba, las ganancias millonarias que dejan este tipo de novelas dejan a los autores de calidad viviendo en la miseria y a estos cabezas huecas disfrutando de la fama y fortuna (¿Qué no así es la vida en general?). Pero hay que ver esto desde el lado positivo, ahora ya puedes saber quién es un pendejo ubicando a las personas que llevan estos libros en sus mochilas, o peor, los leen en público. Hay que tenerle mucho miedo a los pendejos, ¿por qué? Pues por que son muchos, y el ser la mayoría pues ellos eligen que esta IN y que no lo está...




