01 de marzo, 2007 - 16:30 Melancólico

El director mexicano
Alejandro Gonzáles Iñarritu, es por mucho el director mexicano con mayor proyección internacional en los últimos tiempos; y es que, a diferencia de sus contemporáneos como
Guillermo del Toro o
Alfonso Cuarón, quienes, a pesar de tener su propia proyección en el mundo, lo han logrado de una maneta más lenta. Estos dos cineastas comenzaron desde hace mucho tiempo y lucharon para que la industria los reconociera, tuvieron incluso que someterse al “sistema” haciendo películas de franquicia, tales como
Blade 2 de Guillermo del Toro y
Harry Potter y el prisionero de Azkaban, las cuales a pesar de ser verdaderas obras maestras no dejan de ser un producto comercial, algo alejado del cine de autor.
Por otro lado, Babel es apenas el tercer largometraje del director Gonzáñes Iñarritu, quien pone fin a su “trilogía del dolor” y a la colaboración con el guionista
Guillermo Arriaga. La trilogía comenzó desde la profundidad del cine independiente con la multigalardonada, multireconocida y, orgullosamente mexicana
Amores Perros (2000), la cual fue un suceso en el panorama filmico nacional, pues ninguna película había llegado tan alto consiguiendo docenas de reconocimientos, así como una nominación al oscar como mejor película en lengua extranjera. Le siguió
21 gramos (2003) con la que tuvo la fortuna de trabajar con actores de la talla de Benicio del Toro y Sean Penn, y también el darle a Naomi Watts, el papel de su vida.
Babel (2006) sigue con el mismo estilo del directos, que cuenta varias historias unidas por un suceso en común (por lo general un accidente) y, con una trama fragmentada, contar las multiples tragedias por las que pasan los personajes. En esta ocasión en Marruecos suena un fuerte disparo que desencadena una serie de acontecimientos que encadenarán a una familia norteaméricana desesperada por sobrevivir, a los dos niños marroquíes responsables del disparo, una niñera que cruza la frontera de México ilegalmente con dos niños estadounidenses y una japonesa sorda y desesperada por ser deseada.
Y es, precisamente esa metáfora la que le da nombre a la película refiriendose no solo a los múltiples idiomas, si no a las diferentes formas de comunicación del ser humano, y que, aún a pesar de las diferentes costumbres, existen sentimientos intangibles universales. El amor, la soledad, la desesperación, y el dolor son universales; lo mismo un padre marroquí ama a sus hijos y da la vida por ellos que el padre norteamericano interpretado por Brad Pitt y la niñera a la que da vida Adriana Barraza. Imágenes y situaciones llevadas al extremo es el sello personal de su realizador, que lleva la historia hacia una catársis. La fotografía del tambien mexicano Rodrigo Prieto es impresionante, por momentos la camara es rápida, inestable y salvaje; mientras por otros es tranquila, apacible y poética. La música del argentino Gustavo Santaolalla retrata perfecto en notas musicales que apenas oímos el sufrimiento y la desesperación de los personajes. Hay escenas verdaderamente impresionantes y poéticas; como cuando el personaje de esposa moribunda que interpreta Cate Blanchet esa a punto de morir y besa apasionadamente a su esposo interpretado por Brad Pitt mientas este acomoda una bacinica para que ella orine; el bello plano en el desierto fronterizo mientras la niñera corre desesperada por el desolado paisaje contrastando con el intenso rojo de su vestido.
Un proyecto ambicioso, que sin embargo cuenta con una narrativa ya probada y eficiente, la trama por momentos carece de fuerza y, a veces un poco artificial y hasta pretenciosa (nadie es perfecto), pero hay que agradecerle la maestría con la que el director no pierde el hilo narrativo y, sobre todo, dramático de la historia. Acompañado de actores impresionantes, muchos de ellos nos otorgan sus mejores interpretaciones, como la japonesa
Rindo Kikuchi, que proyecta la desesperación y la soledad sin poder hablar. La mexiquense
Adriana Barraza (q orgullo!) nos conmueve con su papel, melodrama puro. Así tambien tenemos actores como
Gael García quien cada vez se le nota mas maduro; a
Cate Blanchet impresionante y a
Brad Pitt quien nos demuestra que si el guión y el director lo ameritan puede ser un buen actor.
No es la mejor película del año, y fuera de apantallar por la fuerza de su narrativa e imágenes la película no tiene mayor valor; sin embargo es una película que marca un tiempo y una época claves para la humanidad y sobre todo, emplea un lenguaje que para nadie es desconocido, y es precisamente este estudio de la naturaleza humana la que hacen de Babel una gran película.
CALIFICACIÒN: (4 estrellas)**** BUENA (RECOMENDABLE)
(1 estrella)* HORRIBLE (NI LA VEAS)
(2 esrellas)** MALA (BAJO TU PROPIO RIESGO)
(3 estrellas)*** REGULAR (PALOMERA, ENTRETENIDA)
(4 estrellas)**** BUENA (RECOMENDABLE)
(5 estrellas)***** MUY BUENA (SUPER RECOMENDABLE)
(6 estrellas)****** ¡EXTRAORDINARIA! (NO TE LA PIERDAS)
T. García.