El tronar de los huesos.

Una mañana despierto y veo: unas paredes vacías, el closet si tu ropa, nuestras fotografías de paseo por quien sabe que caja, y un pequeño insecto burlándose de mi desgracia. Eco en la cocina, en el baño, eco por la ausencia de tu cuerpo en la casa. Durmió en el piso conmigo tu recuerdo, al igual que a mi, (me imagino) le pasaron factura las baldosas y el cemento. Trato de coleccionar los cabellos tuyos que se quedaron en el piso, y así conservar aunque sea un aroma en mi improvisada almohada. “Yo ya no soy yo, ni mi casa ya es mi casa”, bendito Lorca y mi desgracia. Otro día con mi rigurosa dieta, Jack Daniels en la mañana para acompañar el café que prepara en un extraño recipiente y una caja de chicles de sabor para que me envidien en la oficina. Ayer en resumen fue unos trozos de queso y unas aceitunas en el bar, podrá más el hambre que las ganas? Acuérdate no me castigo yo, castigo tu recuerdo.
Han escrito 3 comentarios de «El tronar de los huesos.»
flakita
Sábado 17 de mayo, 2008 17:06.-
:( un beso y un abrazo,yo no puedo comer cuando me siento triste y nostálgica…claro,algo involuntario…tal vez por eso estoy con muchos kilos faltantes :S otro beso y abrazo

uyohan
Sábado 17 de mayo, 2008 17:12.-
Gracias flakita, lo mejor es que uno sabe que es involuntario pero los demás no….. buhhhh a la gente le parece todo tan facil

flakita
Sábado 17 de mayo, 2008 17:22.-
ayyy fácil,fácil sería mucho mejor si fuera más fácil…fuerza cariño!igual ya somos 2 y por ahí dicen pena compartida es media pena :) y mas besos

