EL ARTE DE TERMINAR UNA RELACION SIN DRAMA (1)
Después de estar tan mal, ¿cómo terminar bien una relación? ¿Suena imposible? No, si tienen en cuenta algunos truquitos que compartiré con ustedes a continuación.
Aparte de parir, sacarnos una muela y los consabidos cólicos menstruales, no hay un dolor más intenso y profundo que el que sentimos cuando nos parten el corazón.
Cuando pisotean nuestro orgullo y por la ventana salen volando sin control nuestras ilusiones. Esa sensación de vacío permanente en el estómago que nos lleva a sentir que nos ahogamos, que nos falta el aire. El dolorcito fastidioso en Do sostenido que se nos incrusta en el alma y en la mente obligándonos a concentrarnos en imágenes dolorosas y en recuerdos amargos que por más que lo intentemos, se rehúsan a salir de nuestra memoria.
Si a esto le sumamos una característica muy femenina que es la muy masoquista actitud de auto flagelarnos y que se resume en leer y releer “sus” cartas de amor (las de hace más de tres años, por supuesto), ver una y otra vez fotos de cuando eran felices, llamar nuestras amigas socialmente activas para que nos cuenten si lo han visto por ahí, que tenía puesto y con quién andaban del brazo y la típica llorada a moco tendido al escuchar las veces que sean necesarias la canción que le recuerda a su ex, la que le dedicó justo antes de hacerse novios, terminar una relación sentimental en la mayoría de los casos es infame.
Más aún si con quien queremos terminarla lleva mucho rato desequilibrándonos tanto física, como económica, mental y emocionalmente.



