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Hasta que Duelamar 28 de julio, 2009 - 01:28 Estado de ánimo: Contento por que puedo respirarSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: Without Music El la miró desde la terraza de su habitación mientras frotaba lentamente las yemas del índice y el pulgar, apenas asomaba medio rostro tras la pared de granito, sentía sus labios secos y solo pestañeaba para humectar los ojos y continuar observando en la penumbra y tras la pared. Sintió el ligero roce del ventilador sobre su brazo izquierdo y miró el azul de las aspas girando una tras otra, volvió la cabeza sobre la ventana, ya no estaba. Paso su índice y pulgar sobre las comisuras de sus labios 3 veces, parpadeó, un suspiro y de nuevo a la cama.
Ese día amaneció a las 10 de la mañana, sus sabanas no le permitieron levantarse hasta un cuarto de hora después. Fue al baño y contemplo esas ojeras que tanto le molestaban, sus manos arrugadas como papel, se recortó el incipiente bigote de la mañana y encontró en el andar de la navaja una cana.
No desayunó, eso hace mal cuando vas en busca de tu libido, se metió dentro del pantalón y se calzo los zapatos cafés, camino de regreso hacia el cuarto y no hayo su franela a rayas.
Sacó la roja del cesto, aún tenia ese aroma de canela y chicle, lo pego a su nariz y aspiró fuerte, hasta dentro, hasta que duele y llegan los recuerdos, se metió en ella y miró al espejo…la imagen de siempre, esa imagen que lo traicionaba 10 segundos y lo volvía a la realidad. Dio media vuelta con una mueca y observo su cama…sonrío Tomó las llaves del cenicero, el dinero y se persigno antes de salir de casa. Contó los pasos de la puerta a la calle, 27 en total, cruzó la avenida y se dirigió al semáforo, de ahí al puesto de periódicos, miro sin ver los ejemplares del día, compró 4 y una revista, bajó la cabeza y vio la sombra de ella frente a el, estaba a sus espaldas, giró lentamente la cabeza y evito la mirada una, dos veces. El semáforo cambió de tono, los autos avanzaron y el hacia ella.
Ella lo miró hacia arriba extrañada, murmuró un titubeante
- ¿De?
-Quiero todas…¿Cuánto seria de eso?
-¿Todas? -Si, todas, eso te dije ¿no?
-¿Sabes que?, las necesito ahí, en la casa de enfrente, ayúdame a llevarlas…tengo los brazos llenos Ella miró el suelo un par de segundos, suficientes para que la rematara con un:
Dio media vuelta y atravesaron juntos la avenida hasta llegar al otro lado, caminaron los 27 pasos, se pararon frente a la casa, sacó sus llaves, abrió la puerta, ella lo miro fijamente y el le contesto con un movimiento de mano, ella entró lentamente, mientras el, a sus espaldas, olía el aire con olor a canela y chicle, hasta adentro…hasta que duele. [ Enlace | Dos es mejor que uno... supongo :/ ] del.icio.us Estrella este post
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