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La Gorda Violadorasáb 09 de diciembre, 2006 - 00:47 Estado de ánimo: DivertidoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: Si no te hubieras ido Mm bueno vamos pero con la condición de que si alguno de los dos se pone muy pedo el otro lo cuidará va? Cheto solo asintió con la cabeza… Habiamos tomado demasiado, desde la 1 del mediodía, para entonces, las 8 de la noche ya llevabamos como 15 cervezas cada quien, quedamos de seguir la fiesta en casa de Lilí, la gorda que siempre nos invitaba las chelas, con otra persona no habría mayor problema si no es porque era Lili. Lilí mide como 1.50, pesa como 65 kilos, es lo de menos, a la hora del sexo me gustan de todas tallas, no muy pasadas claro, pero con gracia, solo que Lilí esta muy lejos de tenerla, voz ronca, morena, sin bubbies ni nalgas, sabemos que es mujer por lo que cuentan los que han pasado por su cama, se cree fresa, es fea… aún asi, en su historial tiene al 80% de la banda(todos arrepentidos y jurados de ya no caer mas con ella), si, casi todos han pasado por sus armas, y el 100% de todos los que han pasado, han estado muy ebrios, por ello el temor de ir a su casa a seguir la fiesta, Cheto ya había pasado por eso, y como buenos amigos desde los 7 años ese dia el trato era cuidarnos para que él no volviera a caer con ella y para que yo no fuera un trofeo más de la gorda… Llegamos y ya había mas amigos, Gufy, Meme, El negro, y Pako eran los mas cercanos y fieles de la banda, tomamos y tomamos, perdí la cuenta del alcohol que consumía, cigarros, juegos, todo iba bien hasta que Lilí sacó su famoso mezcal tumba pendejos y si, no resistí el no probarlo, para entonces según los demás yo llevaba mas de 20 cervezas y 4 rones, de la banda siempre he tenido la fama de ser el mas aguantador, pero nadie habia superado la prueba del mezcal de la gorda, nadie y solo faltaba yo, 1, 2, 3, 4… 6 mezcales y entero, los demás gritaban, celebraban, me animaban a continuar, quien habia superado al menos 4 mezcales? El ego me dominó, el orgullo salió avante, la borrachera era vencida por mi orgullo veinteañero, que caro habría de pagarlo, 8 mezcales y pedi paz, ya no aguantaba mas, mi cuerpo a punto de una congestión alcoholica creo… Me senté en la sala a fumar esperando que ya no se moviera el piso, que aquella saliva salada que emanaba de mi boca anunciando el vómito desapareciera, empezó a ganarme un poco el sueño, me recosté en el sofá, cuando me mueve del hombro Cheto –oye we, vamos por mas cervezas, ya se acabron, vas o te quedas? Ya estas muy tomado-, creo que me quedo carnal, estoy bien estúpido, haber si se me baja, ya no estaba muy conciente que digamos, el mezcal hacia efecto, déjalo, yo lo cuido, para que se le baje, compren mas cigarros dijo Lilí desde la cocina, para entonces el trato que hicimos el Cheto y yo se había disipado como el humo de mi último cigarro, solo alcancé a decir, si, mas cigarros, apurense we y cai en un profundo sopor, el calor y las rolas de Guns invitaban a dormir, pero no, tenia que resisitir, de repente recordaba a la gorda violadora y no, no podia dejar que pasara algo más… Entre imágenes borrosas recuerdo que se sentó a mi lado, me sacaba plática, se acercó a mi, me miraba, se acercó más y sin decir nada me beso, mi borrachera era tan grande que no tenia fuerzas para oponerme, recostado en el sofá, entre sueños recuerdo que me empezó a besar el cuello, me quitó la sudadera, me sacó la camiseta del pantalón, me aflojó el cinturón y metió la mano, ya para entonces la sensación en mi entrepierna era agradable, sin fuerzas me resigné a perder la batalla sin haber luchado y dije –que sea lo que Dios quiera-, su mano no se detenía, su boca buscaba la mia con desesperación, pero no, aun no me tocaba, mi gran suerte, Dios de mi lado, luna llena, todo se conjugó, se escuchó la puerta y eran los demás, la gorda solo atinó a sacar las manos y balbuceó –am, iba a vomitar y le quité la sudadera para que no se manchara-, yo solo voltée a ver al Cheto recriminándole con la mirada el haberme abandonado, dejó en la mesa la charola de modelos y caminó hacia mi, con voz baja me dijo –carnal, no mames, estas muy pedo ya, perdón we, no me acordé de lo culera que es la gorda-, entre él y Meme me sostuvieron de los brazos y me llevaron a la recámara que daba hacia la sala, para vigilar que la gorda no regresara con mas empeño… Desde entonces odio el mezcal… Tomado de http://salagaver.blogspot.com/ [ Enlace | 9 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Borracho
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