DESAMOR

A pasado mucho tiempo, mucho tiempo,
desde que te deje llorando en la alameda
a pasado mucho tiempo, mucho tiempo,
Desde que yo bese tus labios a la fuerza
Todos hablamos de lo hermoso que es el amor, pero pocas veces, nos atrevemos a hablar de aquella parte, que es más dolorosa: el desamor.
Mira que he recibido sinsabores y desaires
mira que hasta te he visto de otros brazos por tu calle.
Debía comprender que nunca serás mía
debía de una vez borrarte de mi vida.
Porque es sencillo enamorarse, vivir esa emoción a diario, nos llena de placer, de gozo, de alegría, nos ilumina los ojos y nos pone bonita la piel, pero en cambio el desamor, lo vivimos con amargura, pareciera dejarnos un vacío inmenso en el corazón, un vacío difícil de llenar, y que nos puede durar horas, días, meses o años. El desamor lo podemos vivir – o más bien sobrevivir – fingiendo que nada ha pasado, llorando o bien tratando de ocultarlo tras un par de tragos.
Pero este terco corazón
no te olvida, no te olvida
aunque le busque un nuevo amor
cada día, cada día
Pero me pregunto, en el desamor, que es lo que en realidad nos duele? El que no nos hayan querido? El que se haya acabado el amor y nosotros no darnos cuenta a tiempo? O es en realidad el orgullo de sabernos no amados lo que nos lástima?
Porque este terco corazón
se ha empeñado, se ha empeñado
vivir tan solo para ti
aunque tu no le hagas caso.
Como sea, lo único bueno del desamor, es que, nos da la posibilidad de medir la intensidad con la que amamos.
Saludos.
Escuchando: Este terco corazón - Emmanuel






Yolanda... a un año

