México ¿mágico?

México es un país maravilloso, con costumbres y tradiciones que no se repiten en ninguna otra parte del mundo, es un lugar que ademàs tiene bellezas naturales impresionantes... Sin embargo, hay un aspecto que resulta por demàs vergonzoso: la impunidad, la corrupción, la miseria y otros tantos males que nos aquejan que si bien es cierto existen en toda naciòn, por desgracia pareciera haberse acentuado en la nuestra.
Y es que platicando con una amiga, le comentaba que me molestan muchas cosas una de ellas.. por ejemplo, la actitud del gobierno y de los medios de comunicaciòn, con respecto a ciertos delitos, tales como el secuestro. Este delito no es reciente, se ha llevado acabo durante años, y empezò privando de la libertad tanto a pequeños comerciantes como a hijos de obreros (en estas situaciones el rescate que se pedia era en ocasiones de $50 mil pesos una fortuna en ocasiones para quièn gana un salario minimo diario), que solos tenian que resolver el problema ante los "oidos sordos" de la autoridad, y en muchos de los casos las victimas eran entregadas muertas a sus familiares. ¿Y a alguien le parecio interesar? Creo que a nadie, no fue sino hasta que tocò a los sectores màs "pudientes", a la "crema y nata social", que tanto autoridades como medios de comunicacion se sintieron indignados... Porque aparentemente, la vida del hijo de un obrero no vale lo mismo que la de Silvia Vargas. Porque en ese sentido la autoridad es tan culpable como el peor de los asesinos, que al saber de la problematica, la dejo crecer hasta tomar dimensiones insospechadas.
Otro caso interesante, es el poder de la iglesia en nuestro paìs, el enorme peso que tiene... Recientemente leì un libro denominado "Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo", y el que existan sacerdotes que abusen sexualmente de niños, no es una novedad, lo que si es, el como un hombre como Marcial Maciel, logrò una carrera exitosa sin haber siquiera cursado el seminario (eso sòlo pasa en nuestro paìs cuando se logrà ser amante de algùn obispo) y como ha creado instituciones educativas de alto nivel como la Universidad Anahùac, donde los hijos de polìcos y ricos acuden, sin que nadie pregunte ni le interrogue y es màs, en nuestro paìs en vida de Maciel se le protegio de todas las formas posibles, aùn sabiendo la clase de delincuente que es, sòlo por sus estrechos vinculos con el gobierno.
Y con respecto a los hechos ocurridos el 16 de septiembre en Michoacàn, de nueva cuenta... Es el sector menos favorecido el que sufre las consecuencias, porque estamos de acuerdo, que quien acude a esos eventos pùblicos son generalmente las personas cuentan con poco poder adquisitivo. Es triste, y a todos doliò lo que ocurriò, pero.. A parte del discurso polìtico.. ¿Que se ha hecho?
Hasta cuando seremos nosotros, la sociedad en general (el obrero, el profesor, el campesino, el pequeño comerciante, el pequeño empresario, profesionistas, amas de casa... etc) que sigamos pagando los costos polìticos.. ¿Cuanto màs tendremos que soportar el que se nos sigan pasando las facturas de un sistema corrupto? ¿`Cuanto màs esperaremos por justicia? Porque es acaso, insisto, que solo la vida de las clases ricas (y digo ricas entendiendose como aquellos que en muchos casos manejan las vidas de este paìs, quienes son dueños de mucho del capital que se maneja, y no del riquillo de barrio o la niñita fresa con aspiraciones de princesa) es la que vale? Es acaso que solo ellos son los que merecen justicia? Son solo ellos los que merecen que en caso de un delito, sus casos resulten indignantes?
Porque a diario muere una persona, a diario alguien es asaltado.... a diario alguien es una "victima màs" pero parece que solo cuando se trata de alguien como Fernando Martì, es que vale la pena invesgar.
Es cruel...porque tanto ricos y pobres a la larga, somos seres humanos, y por lo tanto la vida de ambos deberìa de ser igualmente apreciada.
Saludos.
nota.- Es mi opiniòn personal, tal vez a muchos ni les guste, pero como siempre todos los comentarios son recibidos ... Saludos.






Yolanda... a un año

