Hoy fue un buen día. A pesar de la bronca de hace dos días, nos vimos y la pasamos tranquilamente.
Fuimos a almorzar (tu invitaste), fuimos al super (cada quien pagó lo suyo), te guardé las rolas que querías en tu iPod (regalo mio por tu antepasado cumpleaños), en la tarde me invitaste de comer, salimos un ratito al centro a hacer unas cositas y vimos tele otro rato.
¿Que fue lo que le dio en la madre a todo eso entonces? ¿Cómo fue que permitimos que todo eso se fuera a la basura en 5 minutos?
Cinco minutos bastaron para echar a perder tooodo el dia.
No te dije que no a lo que me pediste, solo te pedí que no abusaras. Pero eso encendió la mecha, porque sabes que abusas del servicio y sabes que me enojaré cuando me dé cuenta.
Me dolieron tus respuestas, pero las superé inmediatamente.
No puedo hacer que pienses como yo quiero, eso lo acepto. Por mas que lo intente, si prefieres pensar en mí como el cabrón, ojete, desconfiado, aprovechado, lujurioso y demás, no puedo impedirlo.
Pero algo debe estar claro, no toleraré mas lo intolerable. Así como tu no estás permitiendo abusos, yo no permitiré que abuses.
Los límites están puestos y se pondrán más, son límites necesarios, tanto para mi como para tí. Lo se y lo acepto, ojalá que también tu los aceptes, porque serán la base del mutuo respeto que nos tendremos en adelante.
Te quiero mucho
Suena chocante, pero necesario, la base del éxito de una relación es que exitan límites y esos límites los respeten ambos.
Saludos
